Sermones Varios 34
Lugar/Ort:Camarero/Puiggari

Fecha/Datum:12/11/1970
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Mateo 28: 20a
Skopus:
Varias 34 -Mateo 28:20a
"Jesucristo dice: Yo estoy con ustedes todos los días,
hasta la consumación del mundo. "

Queridos míos:
La fuerza muy fuerte y muy grande de Roma gobernó sobre el
mundo entero, conocido en antiguos tiempos. Roma y el estado
peqeño Israel han hecho todo lo posible, con los superiores
religiosos, para, después de interrogatorios y torturas con
burlas, matar a este Jesús de Nazaret. Según la opinión de
estos gobernantes y superiores, Jesús obra y actúa con la
intención para que la vida humana y las relaciones entre
todos los seres humanos deban ser cambiadas
radicalmente según la voluntad de Dios en su creación del
mundo y de la humanidad.
Y estos cambios no son aceptables por los píos, estudiados,
ricos y gobernantes con sus adeptos, porque son los
usufructarios de esta situación mala, en que de repente hay
pobres y ricos, esclavos y señores, súbditos y gobernantes,
enfermos y sanos, indefensos y poderosos, oprimidos y
opresores, hambrientos y saciados. Todos estos que viven en
el lado expuesto al sol de la vida no quieren saber nada de
un cambio de la situación existente, porque no quieren
perder nada, tampoco renunciar a nada. Por eso el grito de
estos privilegiados:
"¡Fuera, fuera con ese! No aceptamos su llamado hacia
un cambio radical."
Han utilizadas sus posibilidades, inclusive terror,
brutalidad, violencia y torturas, para
aniquilar a este Jesús de Nazaret, intranquilizando por su
actuar y por su mensaje al pueblo.
Religión y piedad deben servir para fanatizar a este pueblo
a gritar:
"¡Crucifícalo! !Crucifícalo! No queremos saber nada de un
rebelde o de un revolucionario."
En realidad, la cruz de Gólgota es la señal de una derrota
total de este Jesús de Nazaret y de su obrar. Sus enemigos
le han vencido. Está en la cruz El que predicó la
restauración de la creación y la renovación de la humanidad,
de todos los seres humanos, pidiendo un cambio radical de la
manera de vivir, El que ha practicado la vida humana según
la voluntad de su Padre, Creador.
Está en la cruz El que luchó por la dignidad y humanidad de
todos los seres humanos, condenado a la muerte como un
revolucionario, en medio de otros 2 rebeldes entre izquierda
y derecha.
¿Que dijo Pilato en el interrogatorio de este Jesús, talvez
contra su propia voluntad ?
"¡Aquí está el hombre !"
andando por los siglos.
Pero después se realizó lo que cambió totalmente la
situación, que significó un fracaso de
todos los ataques de sus enemigos. Jesús vive, es resucitado
de entre los muertos. Su obra de la restauración del mundo,
de la humanización de la humanidad, no terminó, sino está
aun en marcha. La creación de Dios, por nuestra culpa en
confusión, está nuevamente en el camino de su ordenamiento.
El hombre puede vivir su vida, cumpliendo sus tareas
recibidas por el Creador, en libertad y alegría, sin
obstáculos de ningún lado.
Para esta obra de la restauración del mundo y del
perfeccionamiento de la humanidad Jesucristo, resucitado y
viviente, llama a personas, a todas nosotros. Debemos y
podemos ser sus colaboradores en esta obra a favor de todos.
"Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes."
Con esta palabra, Jesucristo llama a los suyos al trabajo en
y para el mundo, mejor dicho,
para todos los seres humanos. El nos llama a nosotros, que
quieren ser seriamente cristianos, sus discípulos.
Hace casi 2000 años se puede escuchar este llamado del Señor
resucitado:
"Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones y háganlas
mis discípulos, bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo, y enséñenlas a hacer lo que yo he
empezado y les he mandado a ustedes."
Muchos en estos tiempos han escuchado ya este llamado y
algunos lo siguieron y siguen, mucho fue hecho también en
este aspecto.
Pero en los últimos decenios teníamos resultados muy
progresivos por técnica y ciencia, pero los cuales no son
utilizadas a favor del mundo y de la humanidad, sino en
contra.
Debíamos padecer muchos pasos fundamentales atras que la
vida humana hoy parece a una vida de bestias. Mentira,
robos, engaños, torturas y matanzas gobiernan sobre la
humanidad.
Especialmente en esta época de cambios, en que vivimos, las
únicas esperanzas que pueden ayudarnos son el camino de
Jesús, no solamente aceptado y practicado por algunos pocos
sino por todos los que se llaman cristianos.
Este camino de Jesús, único camino de la humanización de los
seres humanos y de la restauración del mundo es sospechoso
para los que aprovechan de la situación
actual en confusión. Muchos predicadores y practicadores de
este camino de Jesús debían padecer ya mucho hasta dando su
vida. Nuestro continente es un ejemplo especial para estas
sospechas y padecimientos, pero como Jesucristo en la cruz
venció también su obra de la restauración del mundo y de la
humanización de los seres humanos, se realizará y se
perfeccionará, no preguntando por la resistencia grande y
brutal de los enemigos del Salvador. Jesucristo vencerá
y para siempre está destinado a cambiar este mundo.
El es el único Señor de este mundo. Y en estos tiempos de
lucha, sin resultados, tal vez, visibles, en que se aumenta
la bestialización de la vida humana y de la destrucción de
la naturaleza, estando los seguidores verdaderos desanimados
y cansados, Jesucristo dice esta palabra de su presencia y
de su ayuda, queriendo darnos ánimo para seguir en esta
obra. No cansancio de sus amigos y tampoco brutalidad de sus
enemigos impedirán que se realiza el nuevo mundo con el
nuevo hombre.
"Jesucristo dice: Yo estoy con ustedes todos los días
hasta la consumación del mundo."
Jesucristo cumplirá su obra empezada, también con nuestra
colaboración. No nos deja solos. Está con nosotros, dándonos
fuerzas y corrigiendonos el fin de nuestro camino, El nos
acompaña. Nos da a nosotros la unión de todos los
colaboradores, la hermandad entre nosotros y hace fuerte la
relación con El.
Escuchando la palabra del Señor:
"Yo estoy con ustedes todos los días hasta la
consumación del mundo,"
pensamos en la Iglesia Cristiana, a la comunión o hermandad
de sus colaboradores en la obra de restauración de la
creación de Dios y de la humanización del ser humano. En
esta Iglesia, sus colaboradores experimentan la presencia de
su Señor,
resucitado y viviente, su consuelo y exhortación todos los
días en una manera nueva, en y de su Palabra.
El Señor espera de su Iglesia un servicio obediente, hasta
la consumación del mundo.
Amén.


(Sermón, predicado en Cam./Puiggari, el 12-11-1978 por
pastor Carlos Schwittay)