TRAUUNG 12
Lugar/Ort:

Fecha/Datum: / /
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Hartmann-Wendler -spanisch-
Neivirt-Sinner -spanisch-
Becker-Bender
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Salmo 8: 5
Skopus:
Traung 12 -Salmo 8:5
"¿Quién es el hombre, que te acuerdas de él, el hijo de
Adán, para que de él cuides?"

.Esta palabra del Salmo fue dicha, hace siglos, de un
hombre, que era convencido por la grandeza y majestad de
Dios, el cual es el Creador del cielo y de la tierra y tiene
en sus manos hasta hoy toda su creación. Especialmente este
hombre convencido agradece y alaba a su Dios por lo que El
nos levantó de nuestra bajeza y de nuestra relación con el
mundo de los animales, siendo un puñado de polvo y dándonos
una dignidad especial, la dignidad humana que vive en una
relación con su Dios, su Creador.
De todo esto es llenado nuestro texto, diciendo:
"¿Quién es el hombre, que te acuerdas de él, el hijo de
Adán, para que de él cuides?"
Parte de esta dignidad del hombre comprende también que
Dios, el Creador, llama a dos personas, un varón y una
mujer, en el estado de matrimonio, creado por El, para que
estos dos puedan ayudarse mutuamente, para que estos dos
puedan vivir juntamente alegría y tristeza, salud y
enfermedad, para que estos dos puedan cumplir conjuntamente
las tareas de la vida diaria y últimamente para que estos
dos puedan continuar la obra especial que Dios empezó, la
creación del hombre.
En esta dignidad del hombre está incluída también su
libertad para aceptar o negar este su destino como un ser
humano, como un imagen de Dios.
Pero Dios, el Señor, tiene el mayor interés, que nosotros
aceptamos el destino nuestro como sus imagenes.
Lo que hemos dicho comúnmente, tiene validez ahora en una
manera especial para ustedes dos, entrando en el estado de
matrimonio.
Todo lo que hemos dicho de este estado, tiene validez para
todos, sin preguntar por el color de piel, o por la religión
o por su ateísmo o nihilismo. Pero en una cosa hay una
diferencia, que Uds. dos como cristianos aceptan este su
estado de matrimonio como un regalo, como don, de su Dios
que es también su Creador, como señal de su amor a nosotros,
sus criaturas, viviendo bajo una dignidad especial.
Como cristianos ustedes dos también aceptan sus trabajos y
tareas, dadas a todos los matrimonios, en una manera libre y
no obligada, con un agradecimiento profundo a Dios, el cual
les llamó a Uds. en el estado de matrimonio. Uds. pueden
agradecer a su Creador como el salmista alaba y agradece a
Dios por la dignidad especial como un imagen de El:
"¿Quién es el hombre, que te acuerdes de él, el hijo de
Adán, para que de él cuides."