LECTURAS DIARIAS 1996
Lugar/Ort:

Fecha/Datum:03/03/1996
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Domingo 3 de marzo de 1996
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Juan 4:15
Skopus:
Lecturas Diarias 1996 -Juan 4: 15
"Entonces la mujer le dijo:
Señor, dame esa agua, para que no vuelva yo a tener sed, ni
tenga que venir aquí este pozo a sacar aguas."

Jesús de Nazaret había tratado de convencer a la mujer junto
tal pozo de Jacob que El es el Salvador del mundo. Y como
punto de contacto utilizó el agua, por lo que pidió a la
mujer. Tenía sed por su caminata larga.
Sabemos que estamos compuestos fundamentalmente de agua y
dependemos del primer hasta el último día de nuestra vida de
esta sustancia.
El agua también cumple una tarea muy importante en nuestra
limpieza diaria.
Jesucristo utilizó esta explicación para anunciar a la mujer
que nosotros no podemos vivir verdaderamente como criaturas
de Dios, sin El, el Salvador del mundo. Dependemos también
totalmente de El.
Jesucristo es El que nos perdona nuestras faltas y fracasos
humanos contra Dios y contra nuestros prójimos, dándonos,
siempre de nuevo, las fuerzas, para empezar a preguntar por
nuestra procedencia y a vivir según la voluntad del
Creador., a favor de nuestra propia salvación y del bien de
toda la creación. Jesucristo da testimonio así que solamente
El es la única garantía para un mundo nuevo y un futuro
mejor y feliz.
Vivimos en una época en que el futuro está muy oscuro ante
nosotros y cada vez más participamos, con o sin saber, en la
aniquilación de la humanidad y en la destrucción de los
fundamentos de nuestra vida.
Todo esto es la consecuencia de que no hemos comprendido a
Jesucristo y hemos negado su obrar a favor de nosotros.
Solamente podemos recobrar la esperanza de un futuro mejor,
acercándose nuevamente a nuestro Salvador, quien es la
garantía de un mundo nuevo.
Hagamos lo que hizo la mujer junto al pozo de Jacob en el
diálogo con Jesucristo, pidiéndole:
"Señor, dame esa agua, para que no vuelva yo a tener sed".
quiere decir:
Señor, dame también a mí, que no sé una salida de mi
situación precaria y problemática, la esperanza de un futuro
nuevo, de un futuro que solamente es asegurado por Ti, no
por ninguna otra persona o ideología.
Nuestra vida cambiará fundamentalmente, si imitamos a esta
mujer, aun en el caso en que, en nuestra relación con Jesús,
falte mucho y necesitemos más contacto con El, quien es el
Salvador del mundo.
Será una hora bendita de nuestra vida. Por ello pidamos de
todo corazón a nuestro Señor. pidiendo en esta forma, de
todo corazón, a nuestro Señor.