LECT.DIARIAS 1986
Lugar/Ort:

Fecha/Datum:10/03/1986
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Isaías 40: 1
Skopus:
Lect.Diarias 1986 -Isaías 40:1
"El Dios de ustedes dice: Consuelen, consuelen a mi pueblo."

Mucho consuelo barato sin una ayuda concreta es ofrecido hoy
a la humanidad en sus dificultades. Pero con un consuelo
vacío ningún hombre recibe la solucíon de su problema,
perdón de su culpa, certitud de su camino, liberación de un
tratamiento injusto, salud, empleo y comida.
Por el contexto de nuestras palabras bíblicas sabemos que el
consuelo verdadero siempre debe ser juntado con una ayuda
concreta.
El pueblo de Israel vivió por su culpa de una desobediencia
a Dios en el aspecto de la política interior y exterior una
vida triste, lejos de su país natal, sin la esperanza de un
regreso. El pueblo padeció duramente bajo las consecuencias
de su culpa. Pero después de muchos años, el profeta,
acompañando a sus compatriotas a Babilonia, puede
consolarles con el perdón de su culpa y con el mensaje de la
preparación de la liberación de su esclavitud, anunciando el
regreso a su país y una vida normal. Tal consuelo dio ánimo
y la esperanza indispensable para una vida nueva que no
diferencia más entre piedad y un actuar público o político,
sabiendo que nuestro Dios pide una obediencia total en todos
los aspectos de nuestra vida humana. ¿Qué consolación
concreta esperamos nosotros para un futuro mejor, aceptando
también nuestra culpa? ¿Qué consolación con la ayuada
adecuada podemos dar a nuestro pueblo con su culpa?