LECT.DIARIAS 1985
Lugar/Ort:

Fecha/Datum:17/03/1985
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Lucas 1: 33/ Salmo 90: 4
Skopus:
Lect.Diarias 1985 -Lucas 1:33; Salmo 90:4
"Su reinado no tendrá fin. -
¡En verdad, mil años, para ti, son como el día de ayer, que
pasó!"

Nuestro mundo depende del otro mundo, de que nosotros,
cristianos, creamos que es el reinado de nuestro Dios.
Nuestro mundo debe ser un espejo de este otro mundo, el
reino de Dios, que es sin principio ni fin y que es
caracterizado por un desarrollo libre de la creación y de
las criaturas, cada una según su manera, en paz y alegría,
conforme a la voluntad de Dios. Ya desde el principio el
hombre como mayordomo de la creación se rebela contra la
dependencia del reino de Dios. Nosotros, hombres, queremos
ser los señores del mundo, no aceptando ser mayordomos del
Creador, y por esta actitud cambia paz por guerras,
asesinatos y disputas, libertad en una esclavización
terrible, sumado a esto la hambre y las enfermedades. El
resultado de todo esto lo padecemos día a día en nuestros
países. La época en que vivimos está marcada por el miedo
que nosotros mismos destruiremos esta tierra. Sin saberlo
Dios ya intervino en nuestro mal obrar por su Hijo
Jesucristo, sin él nuestra vida sería sólo desconsuelo y
desesperanza. Por el Hijo fue implantado en nuestro mundo su
reino y los que son sus discípulos también son ciudadanos de
este reino que según nuestro texto no pasará. Esta realidad
nos da consuelo en un mundo sin consuelo, igualmente la
posibilidad, después de un fracaso posible, de empezar de
nuevo.