Jahreslosungen 16
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:03/07/1977
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 7-8-1977 -spanisch-
Grabschental, 5-3-1978 -spanisch-
Meroú, 27-8-1978 -spanisch-
Aldea Protestante, 6-3-1977 -deutsch-
Hernández, 19-6-1977 -deutsch-
Reffino, 17-7-1977 -deutsch-
Meroú, 17-7-1977 -deutsch-
Grabschental, 24-7-1977 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Lema anual 1977 - Jahreslosung 1977
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Colosenses 2: 3 - Kolosser 2, 3
Skopus: En Jesucristo están todos los secretos.
Jahreslosungen 1977 16 -Colosenses 2:3
"En Cristo están encerradas todas las riquezas de la
sabiduría y del entendimiento."

El apóstol Pablo escribe a la Iglesia en la ciudad de
Colosas, la cual comprende cristianos, convertidos hace
pocos tiempos del paganismo.
Por el encuentro con el evangelio se han cambiado en
cristianos, confesando públicamente que Jesucristo es ahora
el único Señor de su vida.
Pablo también sabe que no es fácil conocer la diferencia
entre la fe verdadera en Jesucristo y una fe pagana.
También la fe cristiana se cambia en paganismo, si se pone
en su centro en lugar de Jesucristo otra persona o ideología
o fuerza física, sin oberservar necesariamente una
modificación de las formas exteriores de la fe. En la ciudad
de Colosas, la fe pagana era caracterizada por el culto a
favor del mundo de las estrellas. Oraciones, sermones y
cultos son dirigidos a ellas. Se buscan contactos con este
mundo en problemas y en dificultades de su vida, pero
normalmente se respetan a si mismos solos como señores de su
vida y se siguen a sus propios planes, ideas, deseos y
vicios.
En el culto pagano, el dios o la diosa o el ídolo o las
fuerzan dependen de la voluntad de los hombres, realmente
son sin poderes y sin una importancia. Únicamente en algunos
caso fijos, el pagano busca el contacto personal con su
ídolo.
Los cristianos convertidos del paganismo en Colosas están en
el peligro o en la tentación que comprenden a su Señor
Jesucristo en la misma manera como en el paganismo a sus
dioses o ídolos, aceptándoles únicamente en las situaciones
especiales de su vida.
En esta tentación viven también hoy todos los cristianos que
entienden y aceptan solamente la importancia de su fe en
Jesucristo en el nacimiento por el bautismo, en el fin de la
escuela primaria por la confirmación, en el casamiento por
la bendición nupcial y en la muerte por el culto de
despedida por el pastor.
Tal vez ellos aceptan aun en oportunidades tristes o alegres
la realidad de su fe, pero no quieren saber nada del señorío
de Jesucristo en todas las situaciones de la vida.
Muchos miembros de las congregaciones de nuestra iglesia
comprenden su fe aún hoy en esta manera, no aceptando a
Jesucristo como Señor de su vida, sino únicamente como
maestro de las ceremonias religiosas.
Claramente el apóstol Pablo dice a los colosenses y
eventualmente también a nosotros, que en tal entendimiento
de la fe cristiana ya entró el paganismo.
Su palabra de nuestro texto de la predicaciön:
"En Cristo están encerradas todas las riquezas de la
sabiduría y del entendimiento",
quiere indicarnos la diferencia decisiva entre la Fe
cristiana y una religón pagana, entre Jesucristo y un ídolo
o dioses u otras fuerzas paganas, quiere exhortarnos que no
cambiemos a Jesús en un ídolo.
En la fe cristiana, el hombre no eligió a Jesucristo,sino El
a nosotros, tampoco el hombre se hizo en Jesucristo su dios,
sino Dios nos hizo según su imagen.
En la fe cristiana, Jesucristo no debe obedecer a nosotros,
sino nosotros a El. El nos llama a su servicio, dándonos
exactamente las tareas de trabajo para cumplir. El
cumplimiento de estos trabajos nos presenta únicamente como
cristianos verdaderos. En todo esto está la diferencia entre
nuestro Señor Jesucristo y un ídolo.
Entendiendo nuestra fe cristiana en la manera pagana,
hacemos de Jesucristo un ídolo.
En este aspecto no se cambia nada, llamándonos aún
cristianos.
Por nuestro texto:
"En Cristo están encerradas todas las riquezas de la
sabiduría y del entendimiento",
el apóstol Pablo invita a los colosenses y a nosotros a
Jesucristo, único Salvador y Señor, de todos los seres
humanos y del mundo, el cual no quiere ser confundido con un
ídolo pagano, el cual no quiere tener contacto con nosotros,
según nuestro gusto, el cual no actúa según nuestra
voluntad, sino el cual es el Señor de los cielos y de la
tierra, teniendo en sus manos todo lo que existe y
pidiéndonos el cumplimiento de sus tareas a favor de su
reino. El nos da por su preopia vida y por sus palabras la
reglas para una vida verdadera y feliz.
Jesucristo también es El que en tantos problemas y miserias
de la vida actual no solamente nos ofrece la solución o la
ayuda, sino los nos da.
En estas situaciones actuales sin salidas, en nuestro país,
continente y mundo, El nos indica el camino para salir de
este dilema. Por esto podemos entender exclusivamente
aceptándole como Señor del mundo y no como un ídolo pagano.
A Jesucristo, como Señor, nos llama el apóstol Pablo,
escribiendo:
"En Cristo están encerradas todas las riquezas de la
sabiduría y del entendimiento."