3 BEERDIGUNG 86
Lugar/Ort:Frau Riffel

Fecha/Datum: / /
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Roberto Schanzenbach
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Mateo 14: 30-31
Skopus:
3 Beerdigung 86 -Mateo 14:30+31
"Pedro, comenzando a hundirse, gritó: ¡Sálvame, Señor!"

Siempre, entrando la muerte en nuestra casa, estamos
asustados y conmovidos, especialmente terrible nos parece la
muerte en la manera en que se realizó en la vida de nuestra
difunta.
Nuestras reglas de vivir no bastan para comprender y
justificar lo que se realizó. Pero que pueden entrar
situaciones graves en la vida de una persona, sin salidas
visibles, sabe también el apóstol Pedro.
Según nuestro texto él está en el mar, hundiéndose, sin ver
una posibilidad de una salvación.
Podemos caer también en situaciones difícciles, destruyendo
la relación con Dios, haciendo mal contra el Señor y contra
los prójimos, o por enfermedas oscuriéndonos la mente y los
pensamientos.
Pero en ninguna circunstancia necesitamos caer en una
desesperación con este resultado conocido.
Hemos de aprender nuevamente que nuestro Dios y Creador y
Señor siempre se acerca a nosotros con su ayuda, superando
todas las dificultades de nuestra vida, también las
situaciones sin salidas.
Esta realidad experimentó el apóstol Pedro, comenzando a
hundirse, gritó al Señor:
"¡Sálvame!"
El escucha el gritar de sus hijos y ayuda, como ayudó a
Pedro.
Escuchará también a nosotros que gritamos por nuestra
difunta querida y ayudará. Nos confiamos en EL.
Confiamos en su amor y su misericordia también a nuestra
hermana difunta y pedimos su acompañamiento en todos los
días de nuestra vida para superar todas las dificultades,
experimentando lo que el apóstol Pedro hizo:
"Comenzando a hundirse, gritó: ¡Sálvame, Señor!"