2 Monatssprüche 1975/76- 08
Lugar/Ort:Camarero/Puiggari

Fecha/Datum:15/08/1976
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 10-8-1980 -spanisch-
Reffino, 15-8-1976 -spanisch-
General Racedo, 15-8-1976 -spanisch-
Meroú, 22-8-1976 -spanisch-
Diamante, 22-8-1976 -spanisch-
Meroú, 17-8-1980 -spanisch-
Diamante, 12-8-1976 -spanisch-
Grabschental, 22-8-1976 -spanisch-
Aldea Protestante, 6-9-1976 -spanisch-
J.Castelli/Chaco, 15-6-1980 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 8-6-1975 -deutsch-
Grabschental, 8-6-1975 -deutsch-
Reffino, 15-6- 1975 -deutsch-
Meroú, 15-6-1975 -deutsch-
Aldea Protestante, 22-6-1975 -deutsch-
Aldea Protestante, 2-4-1978 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Sentencia Mensual 8-1975-Monatsspr. Aug.75
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Génesis 32: 27 - 1. Mose 32, 27
Skopus: ¿En que forma Jacob es para nosotros un ejemplo?
2 Monatsspr. 1975/76 8 -Agosto 1975-Génesis 32:27
"Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices."

¿Qué se realizó ya en la vida de Jacob, padre del pueblo
Israel, diciendo esta palabra, texto de nuestra predicación:
"No te dejaré, si no me bendices."?
El que conocoe bien las historias del Antiguo Testamento,
ciertamente sabe acordarse de ellas:
Jacob engañó a su padre Isaac, presentándose ante el, que
era ciego, como Esaú, su hermano. Y al último engañó no
solamente por la bendición de primogenitura, sino también
por todos sus derechos.
Hace estos engaños, hace 20 años, Jacob, por eso, vivía como
prófugo, temiendo la ira y la venganza de su hermano.
Sabemos aún que su madre Rebeca, la promotora de sus
engaños, le había enviado a su hermano de ella, Labán en
Harán, donde debía trabajar muy duramente como obrero
agrículo, explotado por su tío hasta lo último. Y, queriendo
casarse con Raquel, hija de Labán, su prima, fue engañado
nuevamente. Jacob debía experimentar en una manera múltiple
que el que engaña y miente que el que desprecia a sus
padres, que el que actúa contra la voluntad de su Dios.
recibe su castigo normalmente ya en su vida.
Jacob, un padre de la nación antigua de Dios, no fue un
santo, sino una persona como todas nosotras, como Ud. y yo.
En su actuar no es un ejemplo moral para nosotros. Jacob no
quería aceptar las reglas de Dios para la vida humana los
mandamientos y por eso padeció las consecuencias amargas de
su deobediencia, pero no fue condenado totalmente por Dios,
sino le acompañó con su consuelo y con su ayuda, afirmando y
confirmando su llamado para ser un Padre del pueblo Israel.
Ahora este hombre, nuevamente está en un peligro muy grande,
que es el resultado también de su actuar malo. No sabe una
salida.
Su tío Labán con sus primos le hacen a el y a su familia ya
muy numerosa siempre más difícil la vida diaria, hasta
acciones bélicas. Por eso existe solamente la posibilidad
que huye con toda su impedimenta hacia su país original.
Y en el camino recibe la notica que su hermano Esaú le
espera con 400 hombres armados para vengarse por los engaños
de su hermano, no habiendo olvidado, después de 20 años, lo
que Jacob hizo contra el.
En esta situación, atormentado por su culpa del pasado
contra su hermano, huido del agravio de la familia de su tío
Labán, sin consejo y llenado de temor, ante la venganza de
su hermano Esaú, el cual le espera con hombres armados, se
realiaza un encuentro con Dios.
Jacob reconoce su culpa. Sabe que su Señor tiene motivos
bastantes para estar al lado de su hermano Esaú. pero contra
el que es un engañador.
Dios puede castigarle, pero Jacob se confía también en esta
preocupación en la palabra de su Dios que en los últimos 20
años le perdonó su culpa, dándole ánimo para empezar
nuevamente y para un futuro mejor.
Jacob, en estas dificultades, sin ver salidas, se confía en
la palabra de Dios. Se agarra a esta palabra hasta que
recibe la certitud que el Creador le acompañará hacia el
futuro nuevo, también por todas las dificultades del lado de
su hermano Esaú y hasta que Dios afirma su promesa para ser
un Padre del pueblo que se llama según el nombre de Dios.
Todo esto es expresado en la súplica a Dios:
"No te dejaré, si no me bendices",
realizándose en la forma de un encuentro personal entre Dios
y Jacob al arroyo de Jaboc, en que este hombre lucha con
Dios por la bendición, por su ayuda, por el perdón de sus
engaños, por la restauración de la hermandad con Esaú:
"Señor, no te dejaré, si no me bendices."
Hemos dicho ya que Jacob no puede servirnos en su actuar
moral como ejemplo para seguirle, sino solamente como
espejo, en que nos reconocemos como los mismos que
ecperimentan diariamente culpa contra sus prójimos. No
actuamos mejor que Jacob y hemos de padecer muchas veces
también las consecuencias de nuestra culpa.
Esto tiene validez en la vida personal, como también para
grupos de trabajo, como en los problemas de la humanidad.
En un aspecto, sí, el padre Jacob puede servirnos como
ejemplo:
Aceptar a Dios, hoy aún mejor, aceptar a Jesucristo en su
palabra y en su promesa de ayuda y en su perdón de nuestra
culpa, para poder arreglar nuevamente nuestra relación con
los prójimos, también con los a quienes hemos causado
dificultades, problemas y malicias, para poder preparar con
otros un mundo nuevo y un futuro mejor, para poder destruir
cada forma de esclavitud.
"Señor, no te dejaré, si no me bendices."
Viviendo con esta oración como Jacob, tambiébn nosotros
experimentaremos lo mismo como el, que Dios no nos deja
solos, que nos ayuda para saber los próximos pasos de
nuestro camino, que Dios nos da las fuerzas para ir nuestro
camino y que recibimos de El la esperanza a favor de un
futuro feliz como benditos de Dios.
Algunos versículos después de nuestro texto leemos así:
"Has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido, y
Dios lo bendijo allí."