2 Monatssprüche 1975/76- 02
Lugar/Ort:

Fecha/Datum: / /
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Sent.Mens. 2-1975 - Monatsspr. Febr.1975
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Mateo 16, 26 - Matthäus 16, 26
Skopus: Ganar el mundo es igual verder la vida.
2 Monatsspr. 1975/76 2 -Febrero 1975-Mateo 16:26
"Jesucristo dice: Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el
mundo entero y perder su alma?"

Leyendo o escuchando esta palabra, pensamos enseguida en la
historia de la tentación de Jesucristo, llevado por el
diablo a un monte muy alto, viendo las riquezas del mundo,
el diablo le promete a todas éstas, si le acepta como su
Señor.
A Jesucristo es ofrecida la gobernación del mundo y sobre
todos los hombres, pero no es el poder que únicamente da
Dios, el cual quiere guardar y cultivar su creación, sino un
seudo-poder del que hace confusión y tiene interés de la
destrucción de este mundo y de una restauración de la
naturaleza vieja de bestias dentro del hombre.
En los últimos siglos teníamos la impresión, especialmente
en el mundo de OESTE, que el hombre verdaderamente se cambió
siempre más a una humanidad profunda, casi divina. Pero del
principio de este siglo, un siglo de los mayores resultados
de la técnica y ciencia, se observó que es también el siglo
más cruel y más sangriento de la historia de la humanidad.
Desde el principio de este siglo es reconocible que
nosotros hemos hechos muchos pasos atrás, en el aspecto
moral.
Como señales características de este retroceso hacia vieja
disposición natural bestial, mencionamos solamente los
nombres de HITLER y STALIN. Son señales de una época actual
de dictaduras incontrolables de partidos, ideologías,
comerciales y de militares. Todos estos gobiernos proclaman
a ser democracias, pero según la doctrina de su forma de
dictaduras, pero en el último motivo, quieren satisfacer sus
afanes de dominar sobre otros o ganar riquezas, oprimiendo
con brutalidad a sus súbditos.
Jesucristo dice en nuestro texto:
"Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo y perder su
alma?"
Esto significa que los que buscan poderes y riquezas, sin
preguntar por lo que viven tantos hombres en miserias y
otros mueren de hambre y de torturas brutales, han perdido
ya su alma, sí, son súbditos del mundo de la muerte, son
agentes de la destrucción del mundo.
Jesucristo, diciendo:
"Pues ¿de que le sirve al hombre ganar el mundo y perder su
alma, su vida?",
expresa que un hombre ya puede perder su alma, con esta su
vida, estando aún en los años mejores de su vida.
Una persona que no puede vivir verdaderamente en el sentido
de su Creador, por causa de su avaricia rabia, alcoholismo u
otros vicios, ya hoy es miembro del mundo de la muerte.
Una persona, empero, que impide el desarrollo de la vida
humana de otros, por difamación, maltratados, torturas e
injusticia, no solamente es parte del mundo de la muerte,
sino su agente, practicando los viejos instintos bestiales.
También nosotros estamos en el peligro de cambiarnos en
agentes del mundo de la muerte, cuando sin problemas o
protestas aceptamos que otros son engañados, rapturados,
torturados y matados o mueren de hambre. No podemos
disculparnos por la imposibilidad de cambiar la situación,
no teniendo influencia en lo que se realiza.
No hemos de olvidar, en todo esto, que el que dice esta
palabra:
"Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero y
perder su vida?",
es Jesucristo; de El la Biblia dice que es el Señor del
mundo de la vida y ha luchado hasta la muerte, a favor de la
vida.
Luchar a favor de la vida, vale la pena, también padecer la
muerte.
No solamente que Jesucristo nos pidió ser subditos del mundo
de la vida, tampoco solamente que nos explica todo esto,
sino nos dió un ejemplo por su vida. El ama, donde se odian
en el mundo de la muerte. El contesta lo malo con lo bueno.
Optar por la clemencia frente al rigor de la ley. El no
defiende fanáticamente el pasado, sino nos da un futuro
nuevo. No sacó lo poco de sus prójimos, sino les ayudú.
Ayudó a los enfermos y a los moribundos. No se inclinó ante
los poderosos, tampoco ante los de su religión, sino pidió
que nosotros siempre de nuevo formemos nuestra relación con
Dios. El liberó a hombres de sus esclavitudes diferentes. El
amó y ayudó y luchó por la instalación de la justicia.
Estas son señales características de su reino de la vida.
Las leyes de su reino son otras que en el reino de la
muerte, como testificó:
"Mi reino no es de este mundo."
Jesus nos llama a ser súbditos de su reino y a vivir según
las leyes de su reino de amor. Pero el mundo de la muerte
quiere que seamos sus súbditos, semejantemente como
Jesucristo experimentó en la historia de su tentación por el
encuentro con el diablo en el desierto. Jesucristo se
decidió a favor de la vida y espera de nosotros la misma
decisión y ser sus colaboradores. El nos exhorta no ir el
camino de la muerte, tampoco ser agentes de la destrucción.
¿Qué reacción se realiza entre nosotros, escuchando esta
palabra del Señor?
"Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero y
perder la vida?"

(Das exakte Datum ist nicht vorhanden.)