2 BEERDIGUNG 35b
Lugar/Ort:Oskar Fischer-Crespo-Friedhof

Fecha/Datum: / /
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Romanos 8: 32 - Römer 8, 32
Skopus:
2 Beerdigung 35b -Romanos 8:32
"Dios no nos negó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó a
la muerte por todos nosotros; ¿cómo no nos dará también
junto con su Hijo todas las cosas?"

Dios, aceptando la muerte de su Hijo el Viernes Santo, no
quería por esta aceptación la repitición de la forma de la
muerte de Jesús entre la humanidad. En lugar de ésta afirmó
el encuentro de todos los seres humanos en amor y ayuda,
anulando violencia, enemistad y odio.
Quería instalar en medio de este mundo la paz, indicándonos
el camino y su destino.
Hemos visto por lo que se realizó ayer con el resultado de
nuestro hermano muerto que la voluntad de Dios con nosotros
fracasó. Gobierna aún hoy entre nosotros odio y violencia.
Se podía leer todos los días en los diarios de estas
realidades, pero ahora es otra cosa porque se realizó
concretamente esto entre nosotros. ¿Cómo es posible lo que
se hizo con Jesucristo, se hizo ahora entre nosotros?
Podemos dar una contestación.
Porque hemos hecho de una fe cristiana activa una religión,
la cual pregunta solamente por zeremonias, no queriendo
vivir según la palabras y los hechos de Jesucristo.
Aceptamos un tradicionalismo cristiano sin formar la vida
humana según la vida del Señor. Yo veo en este tiempo en que
solamente se aceptan a su prójimo como su enemigo, un único
camino para un futuro mejor en nuestro país:
Empezar a encontrarse en amor y en ayuda y en formar nuestra
vida en familia, sociedad y país, según la vida de
Jesucristo, según sus palabras y hechos.
El Señor dijo:
"Felices los que procuran la paz, pues Dios les
llamará hijos suyos. Todos los que pelean con la espada,
también morirán por la espada. Tengan amor para sus
enemigos, hagan bien a los que les odian, oren por los que
les insultan y les maltratan."
Sus palabras no significan utopías, sino las reglas únicas
para el futuro mejor, no solamente de nuestro país, sino del
mundo entero.
Queridos míos, entristecidos, Jesús también dijo:
"Felices los que que estan tristes, pues Dios les dará
consuelo",
tengan confianza en Jesús y su promesa.
A El queremos confiar tambiaén a nuestro difunto, pidiendo
su aceptación de Jesús por su misericordia profunda. También
pedimos por los responsables de lo que se realizó, en el
sentido de Jesús que oró:
"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen."