2 BEERDIGUNG 25b
Lugar/Ort:Enrique Schanzenbach-Haus

Fecha/Datum: / /
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Santiago Herbel
Alejandro Ruppel
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Apocalipsis 21: 1
Skopus:
2 Beerdigung 25b -Apocalipsis 21:1
"Yo vi un cielo nuevo y una tierra nueva."

El autor o visionario JUAN testificó por su libro
Apocalipsis, que la vida humana en esta tierra no es una
cosa facil, tampoco para un hombre que cree en Jesucristo.
La vida es facilitada solamente por la ayuda de nuestro
Señor y Salvador, pero esta misma vida, en medio de este
mundo, con problemas, enfermedades y muerte, no es la vida
que Dios nos dio creándonos.
Por nuestra culpa, la vida humana fue deformada y atacada de
todos los lados. Ahora, Jesucristo posibilitó el perdón de
nuestra culpa y con éste también la restauración y la
renovación de este mundo.
El cielo nuevo y la tierra nueva son el destino de la
esperanza de nosotros, cristianos, luchando también por este
mundo nuevo.
Por eso, el visionario bíblico Juan, en medio de este mundo
biejo con sus tentaciones y en medio de problemas,
enfermedades, persecuciones y muerte, puede reconocer ya un
futuro mejor, en que se realizó lo que creemos:
"Vi un cielo nuevo y una tierra nueva,"
un mundo nuevo, en que fue eliminado todo lo que es la causa
de la tristeza.
Especialmente delante de la realidad de la muerte, se
aumenta el anhelo de un mundo nuevo y mejor.
El visionario Juan dice que con razón estamos descontentos
con este mundo viejo, anhelando de una vida sin problemas,
sin enfermedades y sin muerte, viviendo como creaturas
amados por Dios.
Con cada época nos acercamos a este mundo nuevo, realizado
por Jesucristo con nuestra colaboración en medio de esta
nuestra tierra.
La vida de un cristiano ya hoy es caracterizada y formada
por este mundo nuevo y un futuro mejor.
Esta nuestra esperanza no puede ser anulada, tampoco por la
muerte, sino debe ser renovada.
En esta fe y esperanza de un mundo nuevo, vivimos nosotros,
cristianos. Y por esta fe y esperanza, nosotros, difuntos y
vivos, somos juntados.
Y este mundo nuevo está realizándose, destruyendo lo que
está en contra.
En esta certitud alegre y en esta esperanza cristiana
queremos despedirnos de nuestro difunto.
"Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva."