2 Außergewöhnliche Gottesd.- 65
Lugar/Ort:Camarero

Fecha/Datum:10/05/1964
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Diamante, 10-5-1964
Paraná, 16-5-1964
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Semana de oración a favor de la unid. Ic
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Juan 10: 12/11
Skopus: La Iglesia del fin será UNA Iglesia.
2 Außergew. Gottesd. 65 Ökumene-Juan 10:12+11
"Jesucristo dice: Yo soy el buen pastor y pongo mi
vida por las ovejas. Yo vine para que tengan vida, y para
que la tengan en abundancia."

Lo que Jesucristo dice en estas palabras es muy importantes
para perfeccionar la unidad o la unión de la Iglesia
Cristiana.
Por esta palabra podemos mirar al Señor de esta una Iglesia,
Jesucristo:
"Yo soy el buen pastor."
Este pastor Jesucristo es el centro de todos los cristianos
y de todas las iglesias cristianas.
Donde se cree en este Señor como el centro y como el Señor
de la Igleskia, tenemos ya la unión de todas las iglesias.
En El, Jesucristo, único Señor de la Iglesia somos unidos
ya, a pesar de que hay aún separaración por incapacidad,
culpa y realidades normales de las personas.
Importante es que miramos en nuestro Señor para que podamos
reconocer lo pequeño como pequeño, lo que nos separa, y lo
grande como grande, lo que nos une.
Por eso vale siempre más a escuchar y leer su Palabra.
Lo que nuestro Señor dice en su Palabra es una palabra de su
ayuda para nuestra vida, para la vida de las iglesias. para
nuestra esperanza de la única Iglesia Cristiana:
"Jesucristo es el buen pastor."
El quien se confía en El, tiene la mejor protección. El
quien le acepta a El a su Señor, llegará siempre a su
destino. El quien afirma la esperanza de la unión de todos
los cristianos y de todas las iglesias cristianas, puesta
hoy en nosotros por Jesucristo, vivirá maravillas sobre
maravillas.
Jesucristo murió por nosotros que somos miembros de varias
iglesias del mundo, y nosotros hemos recibido la salvación
personal.
Y esta salvación personal también vale para todas las
personas del mundo.
Y Jesucristo como el Señor de la una única Iglesia Cristiana
cumplirá también nuestra esperanza de la unión de todos los
cristianos.
Por mirar en El, nosotros nos acercamos. Por escuchar su
Palabra, nos reconoceremos como hermanos y hermanas del
Señor y también cumpliremos nuestra obligación a ser la sal
de la tierra y la luz del mundo. Por este trabajo en común
con todos los cristianos y con todas las iglesias se
realizará la maravilla de la unidad de la cristiandad del
mundo.
Y esta unión no será como algunas iglesias se piensan, por
ejemplo, la Iglesia Católica Romana o la Iglesia de los
Adventsistas, sino la una única Iglesia venidera será en la
forma que Jesucristo quiere.
Para esta Iglesia que Jesucristo quiere, oramos y queremos
ser abiertos. Y de esta Iglesia se lee en el Apocalípsis
así:
"He aquí el Tabernáculo con los hombres; y él habitará con
ellos, y ellos serán pueblos suyos, y Dios mismo estará con
ellos."