1 Monatssprüche bis 1974- 24
Lugar/Ort:Camarero/Puiggari

Fecha/Datum:08/02/1975
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Diamante, 9-2-1975 -spanisch-
Reffino, 16-2-1975 -spanisch-
Aldea Protestante, 16-2-1975 -spanisch-
Meroú, 20-7-1975 -spanisch-
Grl. Racedo, 29-9-1975 -spanisch-
Grabschental, 23-11-1975 -spanisch-
Meroú, 16-11-1974 -deutsch-
Reffino, 17-11-1974 -deutsch-
Aldea Protestante, 2-2-1975 -deutsch-
Camarero/Puiggari, 12-7-1975 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Sent.Men. 11-1974 - Monatsspruch November 1974
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Apocalipsis 21: 5 - Offenbarung 21, 5
Skopus: El que hace todas las cosas nuevas?
1 Monatsspr. bis 1974 24 -Noviembre 1974-Apocal. 21:5
"Entonces el que estaba sentado en el trono dijo: Mira, yo
hago nuevas todas las cosas."

Este versículo es parte del último libro de la Biblia,
llamado APOCALIPSIS y fue escrito para consolar a los
cristianos, los cuales no comprenden las señales y los
problemas de su tiempo y por eso preguntan por los próximos
pasos.
Al escribir nuestro libro, en Roma se enfureció el César
Nerón, el cual solamente aceptó a sí mismo como hombre o
Dios, todos los otros seres humanos aceptó como amnimales y
menos.
El hizo con ellos lo que quería. A ellos mató, desterró,
robó, destruyó sus matrimonios y en un sadismo sin igual
encendió la capital de su imperio, Roma, y se regocijó por
las angustias y los padecimientos de los habitantes y al fin
acompañó el incendio con sus canciones tocando el arpa.
Notando que el pueblo no acepta su actuar dijo que los
cristianos han incendido la capital y empezó con una
persecución muy cruel y terrible de los cristianos en su
imperio.
¿Qué aún más hizo este César?
¿Qué fin alcanzó nuestra vida? gimen no solamente los
cristianos, sino también los otros, tal vez ya los
colaboradores, tal vez también el César mismo, porque no
sabía superar las dificultades del cambio de su época.
Un nuevo tiempo empezó. Se destruyeron las leyes y reglas
viejas y ninguno conocía las nuevas formas de la vida. Se
aumentó una gran incertidumbre entre gobernantes y
gobernados, hasta la vida personal y familiar y cada uno,
teniendo poder, riqueza o fama, utilizó estas posibilidades
hasta el extremo, no preguntando por la vida de los otros,
siempre con el temor:
mañana estaré muerte, mañana caeré en desgracia y mi riqueza
pasó.
Y por el libro de APOCALIPSIS, especialmente por nuestro
texto
"Entonces el que estaba sentado en el trono dijo: Mira, yo
hago nuevas todas las cosas",
es dicho a los cristianos, padeciendo por el cambio de
épocas con sus consecuencias hasta la persecución
sangrienta:
¡No desesperen de la situación actual, porque El a quien
ustedes han dado la confianza es también el Señor de un
nuevo tiempo, es el Señor del futuro!
Es el quien como en el principio de la creación también hoy
puede crear un nuevo mundo.
En esta realidad piensa el autor del libro APOCALIPSIS,
testificando a los cristianos:
"Entonces el que está sentado en el trono dijo: Mira, yo
hago nuevas todas las cosas."
Con esta fe, los creyentes han superado toda la
incertidumbre, el odio de los paganos, la crueldad del César
y todos los padecimientos en un mundo que estaba cambiándose
o ya destruyéndose.
Ellos, los cristianos, eran así señales de un nuevo mundo
venidero, pero saben que esto aún no es el reino de Dios o
el de Jesucristo.
Por eso, también hoy somos una cristiandad, esperando la
instalación de este reino en medio de nuestro mundo.
Según nuestro texto, el que hace lo nuevo, que instala el
reino de Jesucristo, que crea una nueva época, es Dios
mismo, como dice nuestro texto:
"Entonces el que está sentado en el trono dice: Mira, yo
hago nuevas todas las cosas."
Sabemos también que esto no significa que nosotros,
cristianos, no hemos de hacer nada, tal vez solamente orar,
esperando la renovación del mundo o la instalación del reino
de Jesucristo, por un milagro del lado de Dios.
Lo último han esperado los cristianos de los siglos pasados
y han entendido en el mismo sentido nuestro texto, pero esto
no es la intención del texto, tampoco así han comprendido
los cristianos primitivos o primeros.
No, en contrario, cristianos son hombres, llenados de la
esperanza en un mundo nuevo y mejor, y son capacitados para
superar todas las miserias, problemas y padecimientos del
tiempo actual, viviendo igualmente como súbditos del nuevo
mundo y del reino de Dios y trabajan intensivamente por la
realización de este nuevo mundo y del reino de Dios en medio
de su ambiente.
En esta manera, los cristianos del tiempo del César Nerón,
no han aceptado al Nerón o el Estado o el gobierno como la
autoridad suprema, tampoco la divinidad de las autoridades
existentes.
Han destruido la separación de los hombres en dos clases, en
señores y esclavos o en ricos y pobres.
Un único es Señor, Jesucristo, y los otros entre sí son
hermanos.
Para los creyentes existieron nuevas leyes, por ejemplo, que
han ayudado a los pobres, partiendo con ellos el pan diario.
No han ayudado solamente a sus familiares, sino también a
los otros, tampoco han actuado en el sentido de
"ojo por ojo y diente por diente",
sino han practicado la palabra del Señor:
"Tengan amor para sus enemigos, bendigan a los que les
maldicen, hagan bien a los que les insultan y los
maltratan."
En esto que se practican lo nuevo en la existencia vieja,
realizan la nueva creación de Dios, prometida por El.
Sabemos que hace dos mil años, por el hacer nuevo de los
cristianos, fue empezado un cambio radical de la historia
humana, que no puede ser anulado más, pero el proceso de
este cambio fue frenado por los cristianos, los cuales no
quieren obrar más por lo nuevo, sino esperando
exclusivamente que Dios por un milagro crearía el mundo
nuevo, el reino de Jesucristo. Los cristianos no querían
vivir como súbditos del reino de Dios en medio de este mundo
viejo.
Nosotros, cristianos e iglesias, juntados con el mundo y
parte de este mundo, no aumentamos mas esperanza para el
mundo en un cambio radical. Somos también sin esperanza y
sin ánimo y no conocemos más la fuerza dinámica del
Evangelio que hace nuevas todas las cosas.
Y en la Argentina como en otras partes del mundo, vivimos
hoy en una situación semejante como en el tiempo del César
Nerón, experimentando un cambio radical de épocas con
destrucción del viejo y no conociendo lo nuevo, y siempre
aun tiene validez la palabra del libro APOCALIPSIS, señal de
la esperanza sobre nuestro mundo:
"Entonces el que estaba sentado en el trono dijo: Mira, yo
hago nuevas todas las cosas."
Lo que falta son cristianos, los cuales, en medio de un
mundo viejo y en destrucción, viven ya hoy como súbditos de
un mundo nuevo y del reino de Jesucristo o con otras
palabras:
Hoy nos faltan personas que son cristianos, viviendo su vida
como los primeros cristianos, imitando la vida de Jesucristo
en palabras y hechos.
Así puede ser nuestro texto consuelo y ayuda para nosotros
en nuestros problemas actuales y nosotros podemos ser
esperanza para el mundo en destrucción.
¿Reconocerán también todos los miembros de nuestra
congregación su camino como cristianos, como testigos de la
realidad de nuestra palabra?:
"Entonces el que estaba sentado en el trono dijo: Mira, yo
hago nuevas todas las cosas."