1 Monatssprüche bis 1974- 19a
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:01/09/1974
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Grabschental, 8-9-1974 -spanisch-
Reffino, 14-9-1974 -spanisch-
Meroú, 15-9-1974 -spanisch-
Diamante, 22-9-1974 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 13-10-1974 -spanisch-
Merorú, 16-6-1974 -deutsch-
Aldea Protestante, 7-7-1974 -deutsch-
Camarero/Puiggari,, 14-7-1974 -deutsch-
Grabschental, 14-7-1974 -deutsch-
Reffino, 23-2-1975 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Monatsspruch Mai 1974-Sent.Mens. 5-1974
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Efesios 4: 26 - Epheser 4, 26
Skopus: Cada enojo debe tener su límite.
1 Monatsspr. bis 1974 19a -Efesios 4: 26
"Y que el enojo no les dure todo el día."

La carta a los Efesios escribe lo que significa
concretamente el cambio de un pagano o de un ateísta a un
nuevo hombre, por la fe en Jesucristo, testificando esta
realidad por y en el bautismo.
Así esta carta es un resumen de las enseñanzas en los
primeros tiempos de la cristiandad para catequúmenos
adultos, para aspirantes del bautismo cristiano.
Hoy también nosotros, de estas expresiones, podemos aprender
nuevamente lo más importante de la fe cristiana para poder
dar una doctrina de confirmación o una predicación de la
Palabra de Dios, mejores hoy que antes.
Nuestro texto:
"Y que el enojo no les dure todo el día."
forma la parte de enseñanzas que da la contestación de la
pregunta de una vida cristiana en relación con otros seres
humanos, con sus prójimos, creyende que por Jesucristo
podemos superar todas las dificultades.
Sabemos que la significación original del bautismo está en
la ordenación de una persona para el servicio en el nombre
del Señor y de su reino.
Cada hombre bautizado es un colaborador de su Maestro. Cada
cristiano lucha por la realización del Reino de Dios en
medio de este mundo. No solamentye ora:
"Venga a nos tu reino",
sino colabora con Jesús en la preparación de este reino por
su vida.
¿En qué piensa concretamente el autor de la carta a los
Efesios, escribiendo:
"Y que el enojo no les dure todo el día"?
Para entender su sentido hemos de explicar que la primera
parte de nuestro versículo dice así:
"Si se enojan, no pequen",
testificando por esto que Dios acepta una forma de enojo e
ira, acepta la que tiene la causa en la destrucción e
impedimiento de relaciones buenas entre seres humanos por
provechos y ventajas propias.
También Jesús se enojó de los padecimeintos y de la opresión
y de las esclavitudes de sus prójimos por otros hombres y
poderes, por autoridades religiosas y gobernales.
La ira o el enojo permitido siempre es caracterizado por la
acción a favor de otros que padecen.
La ira o el enojo prohibido, mencionando la palabra de la
primera parte de nuestro texto:
"No pequen",
es caracterizado por un luchar a favor de sus propios
provechos o ganancias personales.
Comprendiendo esto, sabemos que nuestro enojo o ira
normalmente se realiza por lo que se hace contra nosotros y
por eso siendo pecado, no preguntando por lo que se hace
contra otros.
A este último enojo permitido nos falta el interés.
La carta a los Efesios, un compendio de las enseñanzas para
los aspirantes del bautismo cristiano, indicando estas dos
formas diferentes de ira o enojo entre los hombres, invita a
los cristianos, los cuales se preparan y los que ya
practican su fe, colaborar con su Señor por la realización
del Reino de Dios, en medio de nosotros y formar su propia
vida según la vida y según la palabra de Jesucristo.
Parte de la última dice:
Enojo o ira aceptable se realiza por una acción a favor de
otros con sus problemas, miserias, dificultades, por
acciones, maldadas por el Señor.
Enojo o ira, prohibida y caracterizada por el texto como
pecado. se realiza en luchas contra otros por provechos
propios y ganancias personales, olvidando la palabra del
mismo Dios:
"Mía son la venganza y la retribución."
Hasta ahora hemos explicado las dos formas diferentes de
enojo y de ira, pero nuestro texto predica aun más,
diciendo:
"Y que el enojo no les dure todo el día."
Una señal característica de cada forma de enojo o de ira en
que una persona en acciones o luchas ofende o perjudica
material-, moral- y espiritualmente a otra con la ruptura de
las relaciones existentes.
Ya hemos dicho que para un cristiano este actuar a favor de
sí mismo y de sus propios provechos es pacado que nos separa
de Dios, sabiendo que nuestro Señor nos defiende.
Pero también en el caso que un cristiano tiene enojo o ira
contra personas, causadas por un actuar a favor del derecho
de otros, debe aceptar el límite de su ira:
"Y que el enojo no les dure todo el día."
El texto quiere decir primeramente que en ningún caso se
debe terminar en el fin del día con sus acciones a favor de
hombres en miserias, bajo opresión o con problemas. Este
actuar mandó nuestro Señor y no terminará nunca jamás, sin
negar nuestra fe cristiana, o aún peor, sin negar a nuestro
Señor Jesucristo.
El texto quiere decir entonces en segundo punto que el
cristiano debe terminar con su enojo o ira justa contra
otros en el fin del día de las acciones, disputas y luchas
para guardar las relaciones con los otros.
La contenida debe ser reducida a favor de un diálogo de
fondo para poder convencer al otro.
El cristiano también en la realidad de enojo permitido a su
adversario practica el perdón. El cristiano y su enemigo
solamente pueden vivir, también en sus ralaciones, en y por
perdón:
"Y que el enojo no les dure todo el día."
En el principio de nuestra meditación hemos dicho que la
carta a los Efesios es un compendio o un resumen de las
enseñanzas para aspirantes adultos del bautismo cristiano,
para los que quisieran creer en Jesucristo, para los que
quieren colaborar con El en la preparación del Reino de Dios
en medio de nosotros.
El que acepta esta enseñanza sobre Jesucristo y su reino y
vive según ésta, ayuda al Señor en la preparación y
realización del REINO en medio de este mundo.
No solamente en y por piedad o vida congregacional y
eclesiástica se realiza el Nuevo Mundo, la Nueva Creación o
el Reino de Dios, sino también en y por los días semanales
de nuestra vida, en la relación con nuestros prójimos, con
nuestros padres e hijos, con nuestros vecinos y
comerciantes, con nuestros amigos y enemigos, con los ricos
y con los pobres, con los gobernantes y con los rebeldes,
con los opresores y con los oprimidos.
Una ayuda profunda en este aspecto quiere ser nuestro texto:
"Y que el enojo no les dure todo el día."