1 Monatssprüche bis 1974- 14
Lugar/Ort:Diamante

Fecha/Datum:07/10/1972
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Grl, Racedo, 22-10-1972 -spanisch-
Meroú, 12-11-1972 -spanisch
Aldea Protestante, 19-11-1972 -spanisch-
Grabschental, 26-11-1972 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 14-1-1973 -spanisch-
Paraná, 3-2-1974 -spanisch-
Crespo, 15-9-72-deutsch-Vertertertagung-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Sent.Mens. 9-72 - Monatsspr. September 1972
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:2 Corintios 3: 17 - 2. Korinther 3, 17
Skopus: El Espíritu del Señor nos da fuerzas para aactuar.
1 Monatsspr. bis 1974 14 -Set. 1972-2 Cor. 3:17
"Donde está el Espíritu del SeÑor, allí hay libertad."

¿En qué situación el apóstol Pablo habla esta gran palabra
de la libertad? Como libertad, Pablo entiende la posibilidad
de hacer cosas hoy y mañana, las cuales ayer aun no fueron
practicadas o no podían ser hechas.
A esta libertad, Jesucristo nos liberó, sí, así dice el
apóstol Pablo:
Esta libertad es idéntica con su Espíritu, con El mismo,
único Señor del cielo y de la tierra, también Señor de su
Iglesia:
"Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad."
Pablo ha de recordar a la congregación en la ciudad de
Corinto esta libertad con su relación al Señor de la
Iglesia, porque ésta es amenazada por grupos fuertes dentro
de la congregación.
El mismo, apóstol de la predicación de la libertad del
Evangelio, es atacado por estos grupos y su oficio como
apóstol es puesto en duda.
Para los cristianos de estos grupos es intolerable que
Pablo, en la libertad de la fe cristiana, puede renunciar a
las reglas de piedad con una tradición de siglos del pueblo
Israel, negándolos en sus predicaciones a los paganos como
contrarias para el actuar de un cristiano.
Pablo sabe, que con Jesucristo empezó totalmente un nuevo
tiempo, una nueva realidad. Sabe que el Señor es El que
supera lo viejo. que es El que a sí mismo o a nosotros, no
se junta a tradiciones, sino es El que nos acompaña del
pasado sobre el hoy hacia un nuevo mañana, hacia un futuro
mejor.
Siendo una congregación cristiana verdadera, nos
comprendemos como el pueblo de Dios, andando por los
tiempos, acompaÑando por el Señor, El que nos prepara el
camino.
La fe cristiana es abierta para el futuro, que es
posibilidado por Jesucristo:
Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad, para ir
el camino hacia un nuevo futuro, para renunciar a la
tradición estéril por esta libertad.
Vivimos en un cambio radical de épocas, en un tiempo de
transición, sin igual, tradiciones y costumbres se
destruyen, nuevos problemas y nuevas preguntas quieren ser
contestadas y solucionadas.
Lo mismo se realiza en medio de la cristiandad del mundo,
sí, en medio y entre nosotros.
Doy algunos ejemplos de este cambio radical de hoy en la
cristiandad.
Este cambio es caracterizado por el entendimiento entre
cristianos, congregaciones e iglesias diferentes que la
señal de un cristiano verdadero es su actuar a favor de sus
prójimos, de los otros.
Hoy en día, en muchos grupos de cristianos es incomprensible
la opinión que dice:
Lo principal es que uno vive como hombre pío y bueno que es
una persona convertida, que participa en la vida
congregacional, pero en los problemas del mundo no se debe
hacer nada.
En lugar de tales prácticas de la fe cristiana como piedad
egoistas y religiosa, se comprende, por una nueva aceptación
de la Palabra de Dios, que Jesucristo nos llama al servicio,
al servicio para nuestros prójimos.
"Donde está el Espíritu del Señor",
nosotros somos liberados a favor de este servicio. El
cristiano no es juntado a su tradición a las formas de
piedad del siglo pasado, tampoco es terrorizado por su
pereza o por su avaricia, tal vez juntadas con una piedad
profunfa, sino
"Donde está el Espíritu del Señor",
somos llamados, en medio de la cristiandad y del mundo al
servicio como colaboradores de Jesucristo, somos liberados
al servicio para otros.
Lo que hemos dicho, podemos explicar por 3 ejemplo:
1. Jesucristo da a sus cristianos, a sus congregaciones y a
sus iglesias, la libertad para estar presente, uno para el
otro, en un amor mutuo.
Terminó ya, según mi opinión, una época, en que cristianos,
congregaciones e iglesias, han vivido en enemistad uno
contra el otro.
¿Practicamos también ya en este sentido?
Solamente una cristiandad en unión, con un amor mutuo, puede
cumplir su tarea, dada por Jesucristo. El nos libera para
reconocer que El es el único Señor de toda la cristiandad,
no preguntando por tradiciones o confesiones o credos.
¿Se realiza ya o realizará esta unión ecuménica en nuestra
provincia de Entre Ríos?
"Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad",
significa por segunda que somos liberados para los problemas
y las miserias de nuestros prójimos. Somos liberados para
poder superarnos para poder ayudar a otros.
También en nuestra iglesia, hace algunos tiempos, se
practica ya con pasos chiquititos esta libertad a favaor de
la superación de la miserias de nuestros prójimos.
La construcción del nuevo Sanatorio Evangélico en General
Ramírez es una señal del cambio de nuestra mentalidad,
también el Hogar para Ancianos en Nueva Helvecia o el Hogar
para Alumnos en Eldorado en Misiones, o la casa Baradero en
Buenos Aires para los jóvenes del Hogar de Baradero, que
estudian o aprenden en Buenos Aires una profesión.
Pero falta aun mucho entre nosotros para poder decir que
hemos cumplido nuestra tarea.
En este sentido hemos de ayudar también a los que padecen
miserias y dificultades en una manera física y mental en las
disputas sangrientas y terribles entre las fuerzas armadas
del militar con policía y las fuerzas subversivas.
Liberado para ayudar significa actuar entre estas fuerzas
contrarias y luchar por una humanización de esta disputa de
guerilla.
Del número 3 de setiembre de esta año de EL DIARIO de
Paraná, se podía leer que el CONSEJO MUNDIAL DE LAS IGLESIAS
CRISTIANAS, también nuestra iglesia participa de este
consejo, ha protestado contra las brutalidades y torturas de
ambos lados de la disputa de guerilla en Uruguay, Paraguay,
Brasil y en la Argentina, pidiendo, en lugar de la violación
de la dignidad humana, una humanización de la disputa
revolucionaria.
El mundo y su publicidad se ocupan por lo que se realiza
entre nosotros y nosotros no queremos oír nada de esta
realidad brutal.
Jesucristo nos libera para luchar por la dignidad humana, y
contra la deshumanización en cada forma.
Y tercero significa la palabra:
"Donde está el Espíritu del Señor, alli hay libertad",
la posibilidad de no aceptar más cada forma de un gobierno,
cada sistema económico o cada estructura social como puestos
por Dios, sino la libertad defiende la libertad a criticar
profundamente
a estos con la pregunta que, tal vez, estas Formas,
sistemas, gobiernos y estructuras sociales hayan causado en
Latimamérica esta realidad actual que los ricos se cambien
en más ricos y los pobres en más pobres.
¿Por qué no se deben reemplazar estas formas, sistemas y
estructuras viejas por nuevas, más efectivas y humanas, para
el bien de todos, para el bien de la población?
¿Por qué los cristianos no debemos colaborar decesivamente
en este sentido?
Hemos de actuar como colaboradores de Dios, para que todos
los seres humanos en la Argentina, en Latinamérica, tambien
en nuestra zona de Diamante, puedan vivir humanamente como
criaturas de Dios.
Claramente lo último es para millones en Argentina y en
nuestro continente una ilusión y un sueño para la vida
después de la muerte.
La palabra del apóstol Pablo:
"Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad",
habiendo dicho en el principio de nuestra predicación,
supone que esta libertad da posibilidades para hacer cosas,
hoy y mañana, las cuales ayer aun no fueron practicadas o no
podían ser hechas. También menciona que nosotros somos
llamados a esta libertad para un amor mutuo y ecuménico
entre cristianos, congregaciones e iglesias, para una ayuda
profunda a nuestros prójimos en sus problemas y dificultades
y miserias y para una colaboración intensiva en el aspecto
de un cambio de formas de gobiernos, de sistemas económicos
y de estructuras sociales, para que todos los seres humanos
puedan vivir como criaturas de Dios. Pablo fue atacado en su
tiempo, por su actuar en la libertad del Señor, de grupos
diferentes, los cuales no quieren aceptar por eso su oficio
como un apóstol de Jesucristo.
Hoy en día, muchos grupos tampoco quieren saber nada de esta
libertad de actuar que es idéntica con el obrar de
Jesucristo.
Nosotros, empero, escuchemos en nuestra situación nuevamente
como palabra que nos ayuda y obliga:
"Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad."