1 Monatssprüche bis 1974- 12
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:02/04/1978
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Aldea Protestante, 3-5-1981 -spanisch-
Grabschental, 9-4-1978 -spanisch-
Meroú, 16-4-1978 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 13-5-1979 -spanisch-
Castelar, 3-5-1992 -spanisch-
Aldea Protestante, 23-4-1972 -deutsch-
Aldea Protestante, 5-5-1974 -deutsch-
Reffino, 18-6-1972 -deutsch-
Grabschental, 10-9-1972 -deutsch-
Camarero/Puiggari, 4-4-1975 -deutsch-
Meroú, 25-4-1976 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Sent.Mens. April 72-Monatsspr. April 1972
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:1 Corintios 6: 14 - 1. Korinther 6, 14
Skopus: Jesucristo-el primero, nosotros conseguimos.
1 Monatsspr. bis 1974 12 -April 1972-1 Cor. 6:14
"Y así como Dios resucitó al Señor, también va a resucitar a
nosotros por su poder."

Totalmente otros pensamientos que nosotros, tiene el apóstol
Pablo, creyendo en la resurrección de Jesucristo de entre
los muertos, y en su propia resurrección.
Para nosotros es juntada la resurreción de entre los muertos
con nuestros sentimientos y ensueños.
Nuestra esperanza existe en lo que por la resurrección, el
dolor que nos causan otros hombres o la muerte de una
persona querida, será superado y en lo que nosotros seremos
indemnizados después de la muerte por lo que debíamos
padecer mucho en esta vida. El apóstol Pablo, empero, dice
esta palabra:
"Y así como Dios resucitó al Señor, también nos va a
resucitar a nosotros por su poder",
pensando en la vida humana concreta, caracterizada por
disputas e injusticia, robos y engaños, asesinatos y
avaricia.
El apóstol no sueña, creyendo en la resurrección de entre
los muertos, sino sabe de resultados exactos que vienen de
la resurrección en nuestra vida, ya hoy. Es convencido que
se puede reconocer a los hombres que viven bajo las señales
de la resurrección y de la vida, siendo hombres con futuro,
o a los seres humanos, cuya vida es destruida por la muerte
y por eso viviendo sus días en angustia y temor, con
decisiones que indican que son parte del mundo de la muerte.
¿Cómo se forma la vida de un hombre que depende del mundo de
la muerte, no conociendo el futuro feliz y mejor?
Tal hombre utiliza los pocos años de su vida terrenal para
poder satisfacer todos sus anhelos, sueños y deseos.
Todo esto se puede realizarse solamente, no preguntando nada
por los otros seres humanos, los cuales son utilizados como
nuestros esclavos.
Las leyes más primitivas de entre los hombres, no son
guardadas.
Cada uno es solamente prójimo a sí mismo.
Riñas, injusticia, desocupación, opresión, robos,
asesinatos, avaricia y adulterio, son señales de la muerte,
de un mundo sin futuro, de un mundo en que no es aceptada la
realidad de la resurrección.
La fe en una resurrección juntada con el cumplimiento de
nuestros sueños, juntada con la reparación de los
padecimientos, miseria e injusticia de nuestra vida, también
es señal característica del mundo de la muerte. Por lo
menos, esperan mucho, después de la muerte, que deben
cumplirse sueños, anhelos y deseos, cosas que no podían
realizarse en esta vida.
Claramente hemos de preguntar también:
¿Cómo vive un hombre que cree en la resurrección de Jesús y
por eso también en su propia? ¿Cómo vive un hombre con
futuro?
No es ensoñador, sino reconoce y acepta la realidad de esta
vida y de este mundo, en que vive y en que trabaja, según la
palabra de su Creador. Este hombre cumple su tarea, dada por
Dios. En su hacer no piensa primeramente en su felicidad, en
sus deseos y en sus planes, sino trabaja también para el
bien de los otros. No necesita imponer su voluntad donde
vive, sin preguntar por los otros. El no ataca la vida o la
propiedad de sus prójimos, sino lo guarda y le ayuda. Un
hombre, teniendo por Jesucristo un futuro feliz y mejor, no
necesita robar, engañar y mentir porque sabe que su vida
está en las manos del Señor y no terminará con la muerte.
Este mi Señor tiene todas las posibilidades para hacer mi
vida a una vida feliz, con todas las alegrías posibles. La
vida, garantizada por Jesucristo, comprende más provechos y
resultados buenos que el cumplimiento de todos nuestros
deseos. Sí, podemos decir que también nuestra vida es una
vida llena y en abundancia, en el caso que por nuestra
colaboración con Jesús a favor de otros, debemos padecer o
perder nuestra propiedad y dinero y vida, por los que se
sintieron molestados y atacados por nuestro actuar.
Nosotros tenemos más que solamente esta vida. Sabemos del
sentido verdadero de la vida que no termina con la muerte.
En todo esto, piensa el apóstol pablo, escribiéndo:
"Y así como Dios resucitó al Señor, cambién nos vas a
resucitar a nosotros por su poder."
Pabla llama, sabiendo de la vida verdadera, a los cristianos
de su tiempo, para que colaboren con Jesucristo en la
realización de la vida humana en medio de este mundo.
Esto también vale aun hoy en nuestro continente y en nuestro
país.
La humanidad actual aun no acepta el camino hacia un futuro
feliz, porque niegan la resurrección, por eso vive todavía
en el mundo de la muerte.
Ahora es muy importante que nosotros, hombres con futuro,
súbditos del mundo de la vida, no soñamos, sino colaboremos
para que todos los hombres puedan vivir como criaturas de
Dios, según la voluntad de su Creador:
"Y así como Dios resucitó al Señor, también nos va a
resucitar a nosotros por su poder."
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