-6-Kirchenj. bis Ewigkeitssonntag 42
Lugar/Ort:Diamante

Fecha/Datum:08/11/1980
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 9-11-1980 -spanisch-
Grabschental, 9-11-1980 -deutsch-
Reffino, 16-11-1980 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Antepenúltimo Dom. - Drittletzter Sonntag
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Mateo 24: 15-28 - Matthäus 24, 15-28
Skopus: Jesucristo vendrá otra vez.
-6- Kirchenj. bis Ewigkeitssonntag 42 -Mateo 24:15-28
"Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación
desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee,
entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los
montes. El que está en la azotea, no descienda para tomar
algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás
para tomar su capa. Mas ¡ay de las que estén encintas, y de
las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra
huida no sea en invierno, ni en día de reposo; porque habrá
entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el
principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos
días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa
de los escogidos, aquellos días serán acortados. Entonces,
si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad,
allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos
y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de
tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los
escogidos. Ya os lo he dicho antes. Así, que, si os dijeren:
Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los
aposentos, no lo creáis. Porque como el relámpago que sale
del oriente y se muestra hasta el occidente, así será
también la venida del Hijo del Hombre. Porque dondequiera
que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las
águilas."

El Nuevo Testamento tiene en el fin el APOCALIPSIS del
apóstol Juan, un libro sobre el tiempo final, o dicho mejor,
sobre el futuro.
En la misma manera tienen los evangelistas Mateo, Marcos y
Lucas en sus evangelios un apocalipsis, un capítulo sobre el
tiempo final, sobre el futuro.
Nuestro texto de predicación forma parte del apocalipsis
dentro del Evangelio según San Mateo, en que Jesucristo
mismo, aun en los tiempos de su vida terrenal habla
personalmente del fin que será juntado con su segunda
venida.
Nuestro texto habla de aflicción, apuro y persecución, en
los últimos días del mundo, de los cristianos, de los
discípulos de Jesús.
La pregunta de los suyos:
¿Cuándo todo esto se realizó?,
Jesús no contesta con una fecha exacta, sino con una
descripción de la situación.
En tal situación debemos reconocer que el fin está cerca y
con esto primeramente también padecimientos, aflicción,
miserias, apuro y persecución de los que son de Jesús.
El Señor ahora cita palabras siguientes del libro del
profeta Daniel, un libro bíblico que trata también del fin
del mundo:
"El que vea el abominable ídolo en el templo, entienda."
Aun otra realidad hemos de aceptar, hablando del fin del
mundo que los discípulos han creído que vivirán
personalmente en su tiempo todo esto, inclusive la segunda
venida del Señor.
Sabemos hoy que el tiempo final no es corto como un
relámpago, sino un proceso largo, empezando con la primera
venida del Señor Jesucristo en el rancho de Belén y
terminando con su segunda venida.
Todos nosotros estamos en este proceso de las catástrofes
finales.
Dentro de este proceso se aumentan las señales
caraterísticas del fin en los lugares diferentes de los
continentes y nos dicen:
¡Nunca Uds. deben olvidar, el Señor está cerca!
Estas señales se aumentan rápidamente bajo las dictaduras de
clases diferentes. Piden que aceptemos las voces de
gobernantes como voces de Dios, sí, esperan adoración divina
de nosotros.
Para nosotros, viviendo en Europa bajo Hitler y Stalin, eran
reconocinles las señales del fin del mundo, temor y
persecuciones se aumentaron. Cristianos, los cuales
solamente aceptaron a Jesucristo como su único Señor,
negando el saludo HEIL HITLER y el saludo de la bandera del
Hakenkreuz o no aceptaron bajo ninguna circumstancia en las
iglesias cuadros de Hitler sobre los altares, en lugar del
crucífijo, debían padecer mucho hasta la muerte.
Para muchos, hasta hoy, Hitler es el ejemplo típico del
anticristo, del adversario diabólico de Jesucristo. A El,
Jesucristo, Señor y Salvador, hemos de dar solamemnte honra
y adoración como Dios.
Enemistad contra Dios y contra Jesucristo y contra los suyos
existió ya del principio y no es una cosa especial, pero
esto es característico para el tiempo del fin del mundo, que
esta enemistad se realiza bajo el nombre de Dios, bajo el
nombre de un occidente cristioano, también aun bajo el de
una fe cristiana.
En verdad, empero, son expresiones de un paganismo muy
oscuro y sirven para el sostener de los poderes y riquezas
de este mundo.
Así podemos decir que estos anticristos, estos Hiteres se
han aumentado, especialmente en nuestro continente.
En todo esto pensamos, escuchando la palabra de Jesús según
nuestro texto:
"Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación
desoladora de que habló el profeta Daniel."
El profeta Daniel pensó por estas palabras en un hecho
histórico, en que los sirios ocupaban a Palestina con su
capital Jerusalén y pusieron en el templo por los soldados
un cuadro del rey sirio Antíoco IV Epifano para que los
israelitas adoren este cuadro como dios. Lo que esto
significa, se extiende también hoy sobre toda la tierra.
En lugar de Jesucristo, centro de la fe cristiana, se han
puesto en el centro de la fe y en los altares de la piedad
propiedad, riqueza, poder estatal y ideologías extrañas,
pero también un nacionalismo absurdo y todo esto debe ser
aceptado como fe cristiana.
Porque muchos cristianos no aceptan esto, son molestados y
perseguidos, igualmente bajo el comunismo como em el
capitalismo, como bajo el nacionalismo.
Esta resistencia contra la fe cristiana verdadera, se
realiza siempre más fuerte y más cruel. Así podemos ver que
el proceso del fin del mundo está en marcha, que Jesucristo
en su segunda venida está muy cerca.
Jesucristo nos dice dos motivos, por los cuales hemos de
huir, aumentando la blasfemia, utilizandoi las palabras
en el nombre de un occidente cristiano y realizándose
siempre más crueles las persecuciones de los cristianos
verdaderos.
El primer motivo para nuestro huido debe ser, que
Jesucristo, en su segunda venida viene para el juicio final,
de que nosotros, cristianos verdaderos, somos guardados, por
eso, nosotros nos preparamos alegremente para la venida del
Señor como sus amigos.
Paul Gerhardt canta:
"El viene el día del juicio,
de Dios en comunión;
del bueno, beneficio,
del malo, maldición.
Oh ven, oh ven, bien mío,
y a todos llévanos
en luz y alegría,
a la mansión de Dios."
Jesús dijo que nosotros deberemos huir, cuando podemos,
porque, y esto es el segundo motivo:
El sabe que la persecución será tan terrible que nosotros no
podremos mantenernos firmes en la fe por nuestras propias
fuerzas. Nosotros también aullaremos con los lobos,
blasfemaremos a Dios y adoraremos dioses e ídolos.
Pero a ellos que no podrán huir, el Señor promete su ayuda.
Según el texto, Jesucristo habla de
"cortar del tiempo".
El dice:
"Y si Dios no arcortará ese tiempo, no se salvaría nadie;
pero lo acortará por amor a los que el ha recogido."
Pero la negación de la Fe en Jesucristo, según las Sagradas
Escrituras, no es aceptable, bajo ninguna circunstancia.
Y este Jesucristo no tolera ningún otro al lado de sí mismo.
Y a El reconocemos que no hace causa común con los poderosos
y ricos y nacionalistas y superiores de este mundo, sino se
declina a los angustiados, enfermos, pobres y despreciados y
les ayuda. Y este Jesucristo no es otro que El que tiene aún
"en sus manos la herida de los clavos en la cruz"
y vendrá otra vez a nosotros, para terminar con todos los
problemas y dificultades y miserias y para juzgar
verdaderamente todos los idólatras.
Estos son los dos aspectos más importantes de nuestro
Cristo, el cual vendrá otra vez, cuando el proceso de las
catástrofes finales alcanzará su fin y de que dice nuestro
texto:
"Así como un relámpago que se ve brillar desde el este hasta
el oeste del cielo, así será cuando yo, el Hijo del Hombre,
venga."
Lo que nosotros hemos escuchado hoy, solamente significa un
aspecto muy reducido de lo que viviremos en el proceso de
los tiempos finales y no necesitamos tener temor o especular
sobre la fecha exacta, sino necesitamos estarse en la
cercanía del Señor Jesucristo, como nos es testificado en la
Biblia.
Y Jesucristo nos llevará de una verdad a otra y nos dará
también las fuerzas necesarias para mantenernos firmes en
los tiempos finales.
"Esto jamás olvide la afligida grey,
en la cual nuevas penas
aumentan las de ayer,
no estéis desalentados,
que a vuestra puerta está
aquel que a vosotros
consuelo brindará."