-6-Kirchenj. bis Ewigkeitssonntag 04b
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:23/10/1976
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 13-2-1977 -spanisch-
Grabschental, 26-8-1978 -spanisch-
Hasenkamp, 13-6-1971 -deutsch-
Aldea Protestante, 16-7-1972 -deutsch-
Meroú, 2-8-1977 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:17 Domingo d.Trinitatis-17.Sonnt.n.Trinitatis
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:1Corintios 9:16-23 -1. Korinther 9,16-23
Skopus: El cristiano es un anunciador del Evangelio
-6- Kirchenj. bis Ewigkeitssonntag 4b -1 Corintios 9:16-23
"Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme;
porque me es impuesta necesidad: y ¡ay de mí si no anunciare
el evangelio!. Por lo cual, si lo hago de buena voluntad,
recompensa tendré; pero si de mala voluntad, la comisión me
ha sido encomendada. ¿Cuál, pues, es mi galardón? Que
predicando el evangelio, presente el evangelio de Cristo,
para no abusar de mi derecho en el evangelio. Por lo cual,
siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para
ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como judío,
para ganar a los judíos; a los que están sujeto a la ley
(aunque yo no esté sujeto a la ley), como sujeto a la ley,
para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están
sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley
de Dios, sino bajo la ley de Cristo,) para ganar a los que
están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a
los débiles para ganar a los débiles; a todos me he hecho de
todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago
por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él."

En nuestro texto, el apóstol Pablo escribe de sí mismo,
predicador del mensaje de la salvación. De su Señor
Jesucristo recibió una tarea especial de esta predicación.
Debía anunciar la ayuda de Dios también a los paganos, no
solamente a los miembros del pueblo Israel.
También hoy, sabiendo que este anunciar de la ayuda de Dios
da la posibilidad para superar todas las dificultades de
nuestra vida humana, para todos los cristianos, para todos
los cristianos es una obligación, decir el mensaje alegre a
otros.
Cada uno de nosotros debe ser un testigo de esta ayuda, por
hacer y hablar.
Pablo. habiendo recibido una tarea especial, la de un
apóstol entre los paganos, nos da, para animarnos en nuestra
tarea, ayudas decisivas.
Habla de la predicación así:
"Para mí no es motivo de orgullo predicar el mensaje de
salvación, porque es mi obligación hacerlo. ¡Pues pobre de
mí si no predico este mensaje! Por eso, si lo hago por mi
propia voluntad, tengo mi recompensa. Pero si lo hago por la
fuerza, de todas maneras es un encargo que Dios me ha dado."
Hemos de comprender todos los servicios y trabajos en una
congregación cristiana como partes de la testificación del
Evangelio, de la ayuda de Dios en Jesucristo, la cual empezó
en un rancho de Belén, en medio de problemas y pobreza.
Partes de la testificación del Evangelio son los servicios
de un coro, de un miembro de la Comisión Directiva de una
congregación cristiana, de los colaboradores en el culto
para niños, de los padres en la educación cristiana de sus
hijos, de una organista, de un pastor en la preparación de
un culto etcta.
Un cristiano, no participando en una forma en la realización
de la testificación del Evangelio a otros, no se puede
llamarse cristiano. Y el apóstol Pablo nos dice también que,
cumpliendo esta nuestra tarea, no hemos vanagloriarnos ante
nuestros prójimos, de este servicios, tampoco de
avergonzarnos o de gemir y de suspirar bajo las molestias de
estos servicios y trabajos, porque no son nuestras ideas y
opiniones, sino encargadas por nuestro Señor Jesucristo.
"No hago mi servicio por mi preopia voluntad, sino es un
encargo que Jesucristo me ha dado",
escriebe el apóstol Pablo.
La otra realidad, dicha por el apóstol, para poder cumplir
mejor nuestros servicios como testigos de Jesucristo y de la
ayuda de su evangelio, es:
Anunciar el mensaje alegre, practicar esta ayuda en una
manera que el otro puede comprender y aceptarlo también para
su vida, para poder superar las dificultades de ésta.
Esto significa, por ejemplo, que debo anunciar a otros el
evangelio en el idioma nacional, si estos otros no
entienden y comprenden alemán, también en el caso que me
gusta más este idioma maternal.
Lo que Pablo dijo, también significa:
A otras personas, padeciendo hambre, no puedo predicar la
ayuda de Dios por palabras, sino por hechos, por pan.
A una persona, viviendo con problemas y dificultades de su
vida personal y familiar, no puedo ayudar por decir palabras
de la Biblia, sino, tal vez, dándola la posibilidad de
expresar libre- y abiertamente sus problemas.
El anunciador del evangelio puede escuchar pacientemente lo
que el vecino, conocido o algún prójimo, le expresa de sus
problemas y dificultades. También puede callar.
Se debe aceptar al otro en su situación.
Un pío, viviendo aún en formas tradicionales de su fe
cristiana firme, no puede pensar que solamente su piedad
tradicional sea fe verdadera, tampoco puede condenar a las
personas modernas que practican su fe hoy en el siglo
vigésimo en una manera diferente.
Queriendo ayudar a una persona, caída moralmente muy bajo,
sin saber de una salida de su situación precaria, debo
aceptar primeramente que yo no estoy mejor que el y que mi
salvación como cristiano no está en mi bondad o piedad, sino
exclusivamente en la ayuda de mi Señor Jesucristo, el cual
quiere ayudar también al otro que todavía no conoce esta
ayuda de su vida.
El apóstol dice:
"Yo me sé en la misma situación como los otros, a los cuales
he de predicar el evangelio. Yo soy un pecador. Recibido
este evangelio como ayuda de mi vida, puedo y quisiera darlo
también a los otros."
Aún una tercera realidad conoce el apóstol, predicando el
mensaje alegre, diciéndonos por las palabras siguientes:
"Hago todo esto por causa del mensaje de salvación, para
tener parte en los bienes que este mensaje trae."
Anunciar la ayuda de Dios a otros, es parte fundamental de
esta ayuda para nosotros en el Evangelio. Esta ayuda no
solamente está destinada para nosotros, sino siempre también
para todos los seres humanos, siempre también con nuestra
colaboración.
Pablo directamente puede reconocer a los cristianos
verdaderos en esta colaboración con hechos y palabras.
El bautismo y la confirmación, por ejemplo, son ordenaciones
ya para este servicio, para esta colaboración.
¿El apóstol Pablo nos reconocerá a nosotros también como
estos cristianos verdaderos en nuestro hacer y hablar?