-6-Kirchenj. bis Ewigkeitssonntag 03
Lugar/Ort:Diamante

Fecha/Datum:11/10/1980
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Cam/Puiggari, 12-10-1980
Grabschental, 12-10-1980
Aldea Protestante, 2-11-1980
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:17 Domingo después de Trinitatis
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Lucas 14: 1-6
Skopus: Jesucristo libera de todas las esclavitudes
-6- Kirchenj. bis Ewigkeitssonntag 3 -Lukas 14:1-6
"Aconteció en un día de reposo, que habiendo entrado para
comer en casa de un gobernante, que era fariseo, éstos le
acechaban. Y he aquí estaba delante de él un hombre
hidrópico. Entonces Jesús habló a los intérpretes de la ley
y a los fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de
reposo? Mas ellos callaron. Y él, tomándole, le sanó, y le
despidió. Y dirigiéndose a ellos, dijo: ¿Quién de vosotros,
si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo sacará
inmediatamente, aunque sea en el día de reposo? Y no le
podían replicar a estas cosas."

Se empezó una disputa muy grande por la ley, mejor dicho,
por el mandamiento del sábado, entre Jesús y los píos
escribas del pueblo Israel.
Lo que Dios dió a su pueblo, regresando de la esclavitud de
Egipto a Palestina, país de la libertad, el mandamiento del
descanso, Dios dio a favor de los hombres. El ser humano
puede descansar, después de 6 días de trabajo, para renovar
sus fuerzas del cuerpo y del alma.
Por este descanso, el hombre puede empezar con ánimo y
alegría una nueva semana. Sin descanso, esto no sería
posible. Esta ayuda para el hombre, este mandamiento del
sábado, fue utilizado por los fanáticos píos de la ley para
juntar a reglas y órdenes y leyes al ser humano que él se
sintió como un hombre esclavizado.
La esclavitud de egipto es cambiada por la de la ley, pero
hijos de Dios son hombres libres.
No se comprendió más el mandamiento del sábado como un
beneficio de Dios para sus hijos, sino exclusivamente como
condición única de la salvación.
En otro lugar, Jesús dijo que el hombre no fue creado para
guardar el sábado, sino Dios dio este mandamiento a favor de
los hijos de Dios.
Los píos de la ley, habían explicado este mandamiento por 80
reglamentos que debían ser cumplidos por todos los que son
miembros del pueblo Israel.
En esta manera, la ayuda se cambió en una molestia, en una
presión muy fuerte.
Jesucristo, llegando a nosotros en la tierra, para ayudarnos
en nuestros problemas y miserias y para liberarnos de todas
las esclavitudes, también de la ley, pronto ya tenía
dificultades y disputas con los escribas píos. El fin de
estas luchas será la pena capital de Jesucristo por la Junta
Suprema como un estafador del sábado. Y porque El,
Jesucristo, Hijo de Dios y Legislador, se tomó la libertad
de anular y cambiar leyes viejas, dándonos nuevas, fue
acusado ser un blasfemo, fue matado más tarde en la cruz de
Gólgota.
Y ahora el texto de nuestra predicación de la curación de un
hombre con la enfermedad de hinchazón por Jesucristo en el
sábado, nos presenta una idea de la lucha, en que el Señor
está, contra los judíos, por el sábado.
Con sus discípulos, Jesucristo fue invitado a una cena, por
un fariseo pío, la casa llena con los sabios de su tiempo.
Tal vez el fariseo, invitando a Jesús, haya tenido
verdaderamente interés por El que estaba ahora en su casa,
pero el texto no dice nada de esto.
Solamente esto sabemos que muchos de los píos querían
utilizar la oportunifdad de esta cena con Jesús y sus
discípulos para controlar y recibir constancia lo que han
escuchado de El, que no solamente no vivía según el
mandamiento del sábado, sino ya actuó concientemente contra
éste.
Para El, ayudar es más importante que guardar mandamiento.
Los fariseos han llevado consigo a un hombre con la
enfermedad de hinchazón para probar la culpabilidad de la
profanización del sábado por Jeuscristo.
Nuestro texto dice que los fariseos a Jesús, el enfermo ante
sí,
"estaban espiando",
lo que haría el Señor.
¿Y que hace primeramente El?
Pregunta a los escribas y fariseos y maestros de la ley:
"¿Se permite sanar a un enfermo en el día de descanso, o
no?"
En esta manera deberíamos preguntar a los colaboradores del
Sanatorio de los Adventistas, negando atender a los enfermos
en el día de sábado. ¿Hemos entendido?
Jesús no pregunta por la atención de los enfermos de muerte,
sino de los enfermos comunes.
¿Por qué los píos en el tiempo de Jesucristo no contestan?
¿Tienen miedo de presentarse en y con su hipocresía?
Contestando NO, cada uno podría reconocer el desprecio de
los enfermos con sus p roblemas por los píos.
Para ellos es más importante el guardar del sábado que
ayudar a los enfermos, lo que no puede ser en el sentido de
nuestro Creador que nos dio la vida y queriendo sostenernos
también esta vida.
Y una contestación con SI sería, para los fanáticos de la
ley, absurdo, porque no quieren ser los que meten la pata,
"se quedaron callados",
dice el texto.
Y ahoras Jesús toma al enfermo y lo sanó.
Hizo lo que su Padre mandó, actuar a favor de nosotros, ser
nuestro Salvador.
Aún más Jesús pregunta a los fanáticos del sábado:
"¿Quién de ustedes, si su burro o su buey se cae en un pozo,
no lo saca al momento, aunque sea día de descanso?"
Tampoco esta pregunta es contestada por los escribas y
fariseos. Saben que, tratando de su propio hijo, ya animal,
elegiendo entre vida y muerte, actuarían a favor de la vida
también, no preguntando nada por el guardar del mandamiento
del sábado. Entonces se podría ver su actuar mentiroso y su
hipocresía.
Por eso, callan.
Esto es claro para Jesús, un hombre sanado, un ser humano
ayudado es más importante y más precioso que el guardar de
toda la ley, inclusive del mandamiento del sábado.
El odio de los píos del pueblo Israel contra Jesús, no
terminó con esta disputa, sino con la muerte del Hijo de
Dios en la cruz de Gólgota, como un profanador del sábado y
un blasfemo.
Por eso podemos entender que sus discípulos, después de la
resurrección de su Señor y Maestro, en los problemas de la
ley y en las preguntas del sábado, han actuado en la misma
manera como Jesucristo mismo.
En los primeros tiempos, los discípulos del Señor aún se han
comprendido como una forma especial del judaísmo, utilizando
el templo en Jerusalén y las sinagogas en los diferentes
reuniones y sus cultos. Pero siempre más se desarrolló el
odio de los judíos contra los cristianos hasta que se han
separado y la señal característica de los judíos, hasta hoy,
es la ley con el guardar del sábado. Y en contrario, la
señal característica de la cristioandad es el evangelio con
la liberación de la ley, con el DÍA DEL SEñor, con el centro
de la resurrección de nuestro Salvador Jesucristo.
Festejando este Día del Señor, llamado DOMINGO, se reunen
los cristianos alrededor del mensaje alegre y de los
sacramentos, pensando con una alegría muy grande en la
resurreción de su Señor que es el principio de la nueva
creación, del nuevo cielo y de la nueva tierra, en que
habita justicia.
El Señor resucitado es la garantía de un mundo nuevo con una
liberación total de todas las esclavitudes, no solamente de
la ley.