-5-Kirchenj. bis 14.S.n.Trinitatis 23
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:01/06/1980
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Grabschental, 1-6-1980 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 8-6-1980 -spanisch-
Diamante, 9-8-1980 -spanisch-
Meroú, 31-1-1982 -spanisch-
Col. Oficial 19, 7-8-1971 -deutsch-
Camarero/Puiggari, 15-8-1971 -deutsch-
Meroú, 29-8-1971 -deutsch-
Grabschental, 30-7-1972 -deutsch-
Reffino, 12-11-1972 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:6 Dom.d.Trinitatis-6.Sonnt. n. Trinitatis
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Isaías 43: 1-7 - Jesaja 43, 1-7
Skopus: Lo que significa: Somos bautizados
-5- Kirchenj. bis 14.S.n.Trinitatis 23 -Isaías 43:1-7
"Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador
tuya, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse
nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré
contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por
el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque
yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a
Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.
Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y
yo te amé; dará, pues, hombres por ti, y naciones por tu
vida. No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré
tu generación y del occidente te recogeré. Diré al norte: Da
acá; y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis
hijas de los confines de la tierra, todos los llamados de mi
nombre; para gloria mía los he creado, los formé y las
hice."
Nosotros conocemos ya este texto, especialmente por lo que
hemos escuchado las palabras del primer versículo en el acto
del bautismo, habladas sobre el bebe bautizado:
"No temas, porque yo te he rescatado, te he llamado por tu
nombre, tu me perteneces."
Por el bautismo. así confiesa la Iglesia de Jesucristo,
empieza una relación personal entre Dios y el bebe a
bautizar. Dios da su gran amor al niño, diciendo:
"Tu me perteneces."
El hombre es parte de la familia de Dios, y El, Dios y
Creador, participa en la vida del hombre.
Por nuestro texto, la realidad de la relación personal entre
Dios y nosotros es descrita en una manera triple. Las
palabras del texto fueron dichas a personas, las cuales
aceptarom el amor de Dios sin la aceptación de las
consecuencias de ésta, por eso debían padecer la ira de su
Creador.
Una señal característica de esta ira es que crece dentro del
pueblo de Dios, la confusión y la injusticia. Cada uno hizo
lo que quería. Y como castigo, Dios deja hacer el hombre lo
que quiere. Esto nos dice el texto con las palabras muy
oscuras:
"Si atravesas un río. Yo estaré contigo y no te arrastrará
la corriente. Si pasas por medio de las llamas, no te
quemarás y ni la llama arderá en ti."
También hoy, Dios deja irnos como cristiandad, en y por
muchas dificultades y miserias profundas con la impresión
del fin de la fe cristiana.
¡Cuántos problemas y qué cansancio entre nosotros, entre la
cristiandad actual!
No se puede ver y reconocer en muchos casos, el camino o la
dirección de la cristiandad. Dios deja irnos también en una
dirección falsa como su castigo, porque no queremos vivir
según la palabra y la vida de Jesucristo. Tal vez se realice
en el tiempo de hoy con la cristiandad lo mismo como en el
tiempo antiguo con el pueblo de Israel en el cautiverio
babilónico.
Somos desesperados y sin ánimo.
¿Qué se puede esperar ya, si Dios retire de nosotros sus
manos de ayude?
Pero por las palabras del profeta Isaías:
"No temas, porque yo te he rescatado, te he llamado por tu
nombre, tu me perteneces,"
Dios dijo al pueblo Israel y dice a nosotros, cristianos,
que como castigo por desobediencia de ustedes, pueden actuar
sin mí y contra mí, para experimentar lo que significa vivir
hasta sus últimas consecuencias sin mi ayuda.
Esta vida actual sin Dios ya significa el infierno en medio
de este mundo y es castigo para hijos desobedientes de Dios.
Pero no para siempre, Dios nos deja ir nuestros caminos sin
su protección, tampoco nos castigo para siempre, sino vendrá
el día que anulará la ira sobre nosotros. Dios dijo a su
pueblo así:
"Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con
grandes misericordias. Con un poco de ira escondí mi rostro
de ti por un momento, pero en misericordia eterna tendré
compasión de ti."
Por lo que el pueblo de Dios, el pueblo de Israel o la
Iglesia Cristiana, quiere ir un propio camino, sin preguntar
por la voluntad del Señor, este pueblo pierde su dirección
recta, cumpliendo la voluntad de otros señores y poderosos,
y padeciendo de cuando en cuando también las consecuencias
de esta colaboración, cuándo estos señores y poderosos caen
de sus tronos.
Pero aún una cristiandad, no queriendo reconocer su camino
recto y verdadero, puede escuchar las palabras:
"No temas, porque yo te he rescatado, te he llamado por tu
nombre, tu me perteneces."
Dios ha dado y da aún hoy a su pueblo la posibilidad de un
cambio radical hacia una obediencia completa, hacia el
cumplimiento de la predicación del reino de Dios y su
señorío sobre todos los poderes. Dios ama a su pueblo y se
desea que este pueblo trabaje para El, no para otros
poderes.
UNO es exclusivamente el Señor y ningún otro:
JESUCRISTO.
Nuestro texto tiene al fin aún un problema, siendo el
problema del pueblo Israel y de la Iglesia Cristiana. El
pueblo de Dios tiene que vivir en la dispersión, en la
diáspora y la unión de este pueblo se destruye. Se vive solo
o en grupos pequeños, porque siempre más de los creyentes
niegan su fe. Y vivir en un aislamiento como un miembro del
pueblo de Dios en medio de ateos y desinteresados ya es una
realidad problemática. Pero sabemos también que el hombre
especialmente en tiempos y situaciones graves se presenta en
su forma verdadera y podemos reconocer la verdad de su fe y
de su confesión. Aún en estos tiempos graves y situaciones
problemáticas, los hijos verdaderos de Dios pueden escuchar
las palabras de la consolación y de la ayuda:
"No temas, porque te he rescatado, te he llamdo por tu
nombre, tú me perteneces."
Hijos de Dios nunca viven realmente solos, tienen siempre su
Creador a su lado. Esto tiene validez también aún en tiempos
de ira de Dios, sobre nosotros, cristianos desobedientes.
No solamente Dios mismo quiere estar a nuestro lado, sino
quiere darnos también nuevos hermanos y hermanas, para poder
formar nuevas comunidades.
En el fin del mundo, Dios reunirá a todos sus hijos
dispersados a un único pueblo y llevará a ellos hacia un
futuro feliz y mejor.
Reconocemos que estas palabras habladas sobre niños
bautizados son palabras grandes de Dios. El mismo empieza
con nosotros una relación personal que dura aún en tiempos,
en qué no aceptamos su voluntad.
En esta relación personal aún su ira contra nosotros quiere
ayudarnos, Los poderes extraños no pueden perjudicarnos,
tampoco la desesperación o el aislamiento, porqué tenemos
esta palabra de Dios:
"No temas, porque yo te he rescatado, te he llamado por tu
nombre, tu me perteneces."
También nosotros somos bautizados.