-4-Kirchenjahr bis Pfingsten 48
Lugar/Ort:Col. Nueva

Fecha/Datum:02/06/1968
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Paraná, 7-7-1968 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 9-6-1968 -spanisch-
Meroú, 20-6-1968 -spanisch-
Aldea Protestante, 18-5-1975 -spanisch-
Aldea Protestante, 29-5-1966 -deutsch-
Camarero, 29-5-1966 -deutsch-
Reffino, 29-5-1966 -deutsch-
Paraná, 5-6-1966 -deutsch-
Paraná, 2-6-1968-deutsch-Krankeng. Meier
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Pfingsten
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Isaías 44:1-5 - Jesaja 44, 1-5
Skopus: Pentecostés en medio de la Iglesia.
-4- Kirchenjahr bis Pfingsten 48 -Jesaja 44: 1-5
"Ahora pues, oye, Jacob, siervo mío, y tú, Israel, a quien
yo escogí. Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó
desde el vientre, el cual te ayudará: No temas, siervo mío
Jacob, y tú, Jesurun, a quien yo escogí. Porque yo derramaré
aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi
Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición,
sobre tus renuevos; y brotarán entre hierba, como sauces
junto a las riberas de las aguas. Este dirá: yo soy de
Jehová; el otro se llamará del nombre de Jacob, y otro
escribirá con su mano: A Jehová, y se apellidará con el
nombre de Israel."

Esta palabra fue hablado por el profeta 550 años, más o
menos, antes del nacimiento de Jesucristo, fue predicada al
pueblo Israel, el cual vivía ya 40 años en Babilonia en
cautiverio, por su desobediencia contra Dios. Vivía una vida
triste y sin consuelo, sin salida y sin esperanza en un
futuro feliz.
¡Cuántos gritos de la desesperación y de la miseria se han
dado! ¡Cuántos suspiros y súplicas Dios debía oír!, pero
Dios ha callado, 40 años.
¿Podemos comprender lo que significa que Dios calla en una
situación? El callar por Dios puede significar el castigo
más grave de Dios sobre nosotros, hombres.
Y ahora, en nuestro texto, Dios nuevamente habla por primera
vez, da a su servidor, al profeta, su palabra, para predicar
ésta a los miembros de su pueblo, de su nación.
Poder oír la palabra de Dios en esta situación sin salidas,
sin esperanza, ya es un rayo de esperanza. También en el
caso que estas palabras de Dios serían palabras duras,
palabras de ira, en cada caso son palabras de esperanza. En
algunos versículos anteriores tenemos esta palabra de Dios:
"Pusiste sobre mi la carga de tus pecados, me fatigaste con
tus maldades. Ya tu primer padre pecó, y tus enseñadores
prevaricaron contra mí."

El oír de la voz de Dios ya significa el cambio de
desesperación a la esperanza, pero perfectamente sale el sol
de la alegría, oyendo la palabra de Dios como perdón, como
aseptación de nosotros:
"Yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mi mismo, y
no me acordaré de tus pecados,"
Por este hacer para el pueblo de Dios, empieza un tiempo
nuevo. Dios se declina hacia los que El ha hecho pedazo en
su ira por el desobediencia, pero aceptado nuevamente como
su pueblo.
El tiempo nuevo empieza con la aceptación de este pueblo
Israel en cautiverio en Babilomnia como pueblo de dios. Y
este tiempo nuevo se continúa en la liberación del
cautiverio babilónico, cambiando la miseria en felicidad, la
tristeza en alegría.
Hoy, oyendo esta palabra de la predicación, nos preguntamos:
¿Se ha cumplido esta profecía?
Podemos contestar con un SÍ claro. No solamente que Dios ha
ayudado a su pueblo en medio de las miserias del cautiverio
babilónico, sino ha dado también la libertad. El pueblo
Israel podía regresar a su patria Palestina, podía
participar nuevamente en los cultos en la casa de Dios, en
el templo de Jerusalén.
Pero, por esta realización de la promesa, nuestro texto no
perdió su valor, su validez, para nosotros, sino se cumple y
se cumplirá siempre y siempre de nuevo.
Así la Iglesia Primitiva ha indicado a la realización nueva
de esta promesa en el día primero de Pentecostés en
Jerusalén.
Dios, en su ira contra su pueblo viejo, habiendo crucificado
a su Hijo propio en Gólgota, ha fundado de su pueblo viejo a
un nuevo pueblo, la Iglesia de Jesucristo.
Con esta fundación, Dios ha puesto para todos los hombres la
señal de la espeanza. En Jerusalén, el primer día de
Pentecostés, Dios no solamente ha realizado su palabra del
principio de un tiempo nuevo para un grupo de personas, sino
se ha hecho oíble a toda la humanidad, para todos los
hombres. El ha terminado su callar, a todos estos ha
llamado:
"No temas, porque yo te redimí, te puse nombre mío eres tú."
Dios acepta a todos los hombres. Dios no rechaza a nadie. El
da a todos los hombres la posibilidad de ir el camino de la
miseria a la felicidad, de la tristeza en la alegría.
Especialmente, la realización de la promesa de nuestro
texto, aconteció el primer día de Pentecostés y entonces los
miembros del pueblo nuevo de Dios como servidores de Dios,
empezaron a invitar a todos los hombres a ir por esta vida
con Dios, como hijos de Dios. Esto tiene validez para los
miembros del pueblo viejo de Dios como tambien para los
paganos.
Así Jesucristo ha dicho a sus discípulos:
"¡Y tú ve, y anuncia el reino de Dios!"
Desde el primer día de Pentecostés en Jerusalén se realizó,
siempre de nuevo, hasta hoy, lo mismo, en la cristiandad, en
las congregaciones diferentes e iglesias del mundo.
Hay la posibilidad que algunas congregaciones o iglesias
grandes no podían o no querían oír la palabra de Dios, o que
Dios calló y entonces de repente se realizó el milagro que
nueva vida entra, empieza un tiempo nuevo de Pentecostés.
Se oye la palabra de Dios como ayuda y da también esta ayuda
a otros:
"No temas, porque yo te redimí, te puse nombre, mío eres
tú."
Ninguna congregación o nunguna iglesia, está muerta
definitavamente que no sea posible este milagro, y para Dios
ninguna congregación o ninguna iglesia es demasiado mala que
Dios no podría dar a ella su amor.
Sí, hemos de decir que cada congregación o cada iglesia,
solamente puede vivir, cuando este milagro se realice
siemnpre de nuevo.
La fe y el ser de un discípulo de Jesucristo no se pueden
transmitir a sus hijos por herencia. Cada generación debe
experimentar el milagro de Pentecostés, el milagro de la fe.
Hay la posibilidad que una generación de padres por su culpa
no ha vivido en su congregación el milagro de Pentecostés,
pero, que más tarde, la generación de los hijos con sus
familias vivirá nuevamente este milagro de la fe y formará
una congregación muy activa. Así el profeta dice:
"No temas, porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y
ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu
generación, y mi bendición sobre tus renuevos."
Perfectamente aun no hemos explicado y comprendido esta
palabra profética de nuestro texto de la antiguedad de 2.5oo
años, porque todas las realizaciones pasadas no son el fin,
el destino, de esta profecía, sino
estas indican a la realización de Pentecostés en el fin del
mundo, en que la Iglesia de Jesucristo, librada de todo
cautiverio, unida con su Señor, da a Dios las gracias y
alabanzas. Anulada es la culpa y los hijos de Dios viven
totalmente en el amor de Dios.
A Jesucristo, no solamente el Señor de su iglesia, sino
también Señor de los cielos y de la tierra, se conocerá por
sus amigos y también por sus enemigos.
Lo que significa el Señor Jesucristo, sus amigos subrayarán
por su júbilo y por su alegría.
Nuestro texto nos dice que el milagro de Pentecostés
comprende la dirección del pueblo de Dios, andando por este
mundo, de la esclavitud, del cautiverio en la libertad
maravillosa y grandiosa de los hijos de Dios.