-4-Kirchenjahr bis Pfingsten 46
Lugar/Ort:Diamante

Fecha/Datum:13/05/1978
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Diamnte, 13-6-1981 -spanisch-
Aldea Protestante, 14-5-1978 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 14-5-1978 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 6-6-1981 -spanisch-
Meroú, 21-5-1978 -spanisch-
General Racedo, 14-6-1981 -spanisch-
Aldea Proitestante, 16-5-1970 -deutsch-
Reffino, 17-5-1970 -deutsch-
Meroú, 17-5-1970 -deutsch-
Paraná, 4-6-1972-deutsch-Krankeng.Meier
Grabschental, 13-6-1976 -deutsch-
Reffino, 14-5-1978 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Pentecostés - Pfingsten
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Romanos 8: 1-11 - Romer 8, 1-11
Skopus: El Espiritu de vida vence el espíritu de la muerte
-4- Kirchenjahr bis Pfingsten 46 -Romanos 8, 1-11
"Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en
Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en
Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto
era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en
semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó
al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se
cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne,
sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne
piensan en las cosas de la carne; pero los que son del
Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de
la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y
paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad
contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni
tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden
agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino
según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en
vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de de Cristo, no
es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en
verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive
a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que
levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que
levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también
vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en
vosotros."

Describir con pocas palabras lo que se realizó
verdaderamente el primer día de Pentecostés en Jerusalén es
muy difícil; tampoco podemos decir lo que significa
"Venida del Espíritu Santo."
Para este entendimiento quiere ayudarnos este texto de
predicación.
Del principio, Dios, nuestro Creador, actuó a favor de
nosotros. Su deseo es que nosotros utilizamos todas las
posibilidades, nos dada por El, para la realización de
nuestra humanidad en muchos aspectos. Siempre de nuevo nos
es expresado que Dios nos creó a su imagen y lo que
significa y con el deseo que vivamos también en
pensamientos, hablar y hechos, según nuestro destino.
Todos los mandamientos en sus formas diferentes y dados para
situaciones exactas, tienen el único fin, ayudarnos a
realizar nuestro destino como imágenes de Dios. Para el
mismo fin, Dios fundó a su pueblo, el pueblo Israel.
Hablando de su palabra, de sus mandamientos, de su pueblo
Israel, se trata siempre de ser o no ser, de vida o de
muerte. El resultado de todos los esfuerzos del lado de Dios
ayudarnos era muy triste, una negación total de nuestro
destino humano.
Los hombres queríamos ser seres humanos sin aceptar a su
Creador. Aun el pueblo, fundado para honrar a su Señor, se
desvió del camino recto, andando propios caminos.
En tal situación, en que se han empeorado siempore más las
condiciones de la vida humana y se pueden ver ya un fin
terrible, lo que debemos decir hoy aun más fuerte. Este fin
está acercándose siempre más, en tal sentido.
Dios envió a su Hijo Jesús de Nazaret, para darnos por El,
por su hablar y obrar, un ejemplo de un hombre verdadero,
según su voluntad. El practicó humanidad. Su vida tenía una
única dirección:
Ayuda y amor a los otros seres humanos.
Y su fin? Estando en la cruz, torturado hasta la muerte, por
los a quienes quería ayudar, amándoles, nos dice que nos
hemos desviado del destino de nuestra vida, viviendo al
abismo de la destrucción del mundo y de la aniquilación de
nosotros mismos. Pero en medio de tal situación, se realizó
lo más grande de la historia humana. Jesucristo, el
crucificado, vive, es resucitado. Su obra de la ayuda a
favor de todos los hombres está plenamente en marcha. Por
eso existe todavía la posiblidad que nosotros, hombres,
alcanzamos nuestro destino, dado en la creación. Hay todavía
una salvación del fin terrible. El, Jesucristo, nos da todas
estas posibilidades. El, el Señor, da salvación y ayuda.
Pentecostés, venida del Espíritu Santo, significa:
Somos invitados a ir con Jesucristo en un futuro feliz, con
esperanza, a ser colaboradores para guardar este mundo de la
destrucción, para que no se realice el fin terrible y que se
humanize siempre más nuestra vida diaria, viviendo según el
ejemplo de Jesucristo. Debemos invitar también a los otros a
tal vida humana verdadera. Pentecostés no solamente es una
invitación a todo esto, sino nos da la posibilidad de su
realización.
Por Pentecostés podemos vivir en una relación personal con
Jesucristo, en que hablamos con El y El con nosotros. El nos
pone en el camino de la esperanza, por eso dice el apóstol
Pablo:
"Ninguna condenación hay para los que están en Cristo."
Por esta relación personal con El, viviendo según su ejemplo
de una vida humana verdadera, este nuestro Señor nos dice
siempre exacta y personalmente lo que hemos de hacer hoy y
mañana. El conoce y acepta nuestros lados fuertes y nuestras
debilidades y también nuestra bolsa de dinero. Del uno
espera la obediencia en otros aspectos que del otro, por eso
la vida de los cristianos no se forma esquemática sino
individualmente. Ni existen reglas fijas o esquemas para
poder controlar la vida de un cristiano. Cada uno es
responsable para si mismo, para su actuar y hablar, en una
forma personal, ante su Señor.
El camino al infierno es caracterizado por la ley. Aun los
10 mandamientos solamente tienen su importancia en la nueva
existencia cristiana cuando Jesucristo nos dice
personalmente, donde les hemos de guardar.
Nuestra vida es orientada y juntada exclusivamente a
Jesucristo, también la palabra de Dios de la Biblia nos
ayuda únicamente, escuchándolo de la boca de Jesús. Martín
Lutero podía decir así:
"Las palabras de la Biblia, son palabras de Dios solamente
en el caso que glorifican a Jesucristo y ayudan comprenderle
mejor."
Donde hombres viven en esta relación personal con su Señor
Jesucristo, hablando con El, estudiando las Escrituras
Sagradas con la esperanza de que su Salvador utiliza estas
palabras como sus propias, donde hombres tienen contacto
directo con su Maestro, cambiándose como hombres salvados
del fin terrible en un cristo para otros, salvando y
ayudándoles, donde se realiza todo esto, gobierna una
realidad, la venida del Espíritu Santo, se festeja
verdaderamente Pentecostés, venció el espíritu de la vida y
de la esperanza sobre el espíritu de la muerte y de la
desesperación, dando la salvación no solamente para
nosotros, cristianos, sino también para todos los hombres y
para el mundo.