-4-Kirchenjahr bis Pfingsten 36a
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:08/05/1975
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Aldea Protestante, 20-5-1982
Camarero/Puiggari, 22-6-1975
Grabschental, 13-7-1975
Reffino, 16-5-1982


Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Ascensión de Cristo
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Colosenses 1: 15-20
Skopus: Jesucristo tiene el mundo en sus manos
-4- Kirchenjahr bis Pfingsten 36a -Colosenses 1: 15-20
"El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda
creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las
que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e
invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados,
sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él
subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia,
él que es el principio, el primogénito de entre los muertos,
para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al
Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él
reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la
tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz
mediante la sangre de su cruz."

Nuestro texto es un himno de la iglesia primitiva para
honrar y adorar a su Señor Jesucristo. El apóstol Pablo,
citando esto en su carta, quiere confirmar algunas
realidades de la fe cristiana, olvidadas o negadas por los
colosenses.
¿Qué experiencias hace una persona, empezando a creer en
Jesucristo?
Ésta, por ejemplo, que una persona, viviendo en un mundo de
odio y enemistad, sabe de Jesucristo, el cual nos encuentra
en amor y amistad. Esta expriencia hace un creyente que
Jesucristo en un mundo endemoniado desenmascara a todos los
poderes malos como nadie o nada. El creyente sabe de si
mismo que es parte de la creación por Dios. El cristiano
hace la experiencia en su vida que Dios, su Creador, le ama,
no preguntando por su rebelión y desobediencia contra su
Señor. El hombre creyente recibió la posibilidad para
renovar y reformar la vida humana para anular culpa por
perdón.
¿Por qué y por quién hay estas posibilidades y experiencias?
Nosotros, cristianos, del principio hasta hoy, tenemos la
única contestación:
Por Jesucristo mismo, su hacer y obrar, su hablar y padecer,
su morir y resucitar, nos fue dada la mirada abierta para
poder reconocer el mundo como una creación de Dios, para
darnos el sentido de nuestra vida humana y la tarea para
cumplir. El, Jesucristo, deja conocernos la impotencia de
todos los demonios, por eso, tenemos la capacidad para
gobernar y explotar e investigar este mundo como un mundo de
Dios. De la boca del Salvador de esta creación podemos
escuchar estas palabras del Salmo 8:
"Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las
estrellas que tu formaste, digo: ¿ Qué es el hombre, para
que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo
visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo
coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre
las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies.
Oh, Dios, Señor nuestro, cuan grande es tu nombre en toda la
tierra."
Ahora, ciertamente, comprendemos mejor la alegría de los
cristianos, veniendo del paganismo, en Colosas, sobre su
Jesucristo, único Señor del mundo. Para describir su
importancia, los colocenses utilizaban palabras y
definiciones de su tiempo de los idiomas de latín y hebreo,
sabiendo que ellas no bastan para esta descripción de su
Señor.
Nuestro texto hace dos explicaciones importantes en este
aspecto.
Primeramente hemos de saber que este mundo no está
totalmente en la oscuridad, no está a la merced de una
fatalidad, tampoco podemos hacer con la creación de Dios lo
que queramos, sino la última palabra sobre esta creación
tiene nuestro Señor Jesucristo. El es el Señor del mundo,
intronizado por Dios mismo. Esto es lo que es predicado en
todas las iglesias del mundo en el Día de la Ascensión de
Jesucristo que es el Señor de los cielos y de la tierra. El
está en el principio y en el fin:
"Jesucristo, rey y señor,
suyo el poder, reino, y honor,
otros nombres no valen,
hoy y siempre.Amen.",
cantamos en un himno.
La otra realidad es, que Jesucristo es la cabeza de su
congregación, es el centro de su iglesia.
Que es el Señor del mundo creemos como cristianos, los otros
no experimentan esta realidad, tal vez en el obrar de sus
creyentes solamente puedan inamaginarse esto.
La revelación de su gobernación, reconocida para todos los
hombres, aún esperamos en el futuro.
Hasta esta realización, podemos reconocer su señorío visible
en su iglesia como cabeza de ella.
Utiliza a los suyos para servir en este mundo y para
gobernarlo.
El que comprende la significación de la Ascensión, el que
acepta a Jesucristo, Señor del mundo y cabeza de su iglesia,
nu puede vivir más en tristeza, sin esperanza, sino él se
sabe guardado en las manos del Salvador, está llenado de una
alegría muy grande, expulsando toda la oscuridad, se sabe
llamado al servicio a favor de la humanidad del mundo.