-4-Kirchenjahr bis Pfingsten 24
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:01/06/1969
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Reffino, 1-6-1969 -spanisch-
Paraná, 1-6-1969 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 6-7-1969 -spanisch-
Col. Nueva, 12-10-1969 -spanisch-
Diamante, 19-9-1970 -spanisch-
Aldea Protestante, 4-5-1969 -deutsch-
Reffino, 11-5-1969 -deutsch-
Diamante, 28-6-1969 -deutsch- Grabschental, 10-8-1969
-deutsch-
Meroú, 17-8-1969 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Kantate
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Juan 6: 60-69 - Johannes 6, 60-69
Skopus: El futuro está en las manos de Jesús
-4- Kirchenjahr bis Pfingsten 24 -Juan 6:60-69
"Al oirlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta
palabra; ¿quién la puede oir? Sabiendo Jesús en sí mismo que
sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os
ofende? ¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir
adonde estaba primero? El espíritu es el que da vida; la
carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado
son espíritu y son vida. Pero hay algunos de vosotros que no
creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran
los que no creían, y quién le había de entregar. Y dijo: Por
eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere
dado del Padre. Desde entonces muchos de sus discípulos
volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús
a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le
respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes
palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos
que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente."

El grupo de los discípulos crece día por día. No solamente
fue una cosa normal, ser de los discípulos de Jesucristo,
sino se tuvo aprovechamientos también. Se recibió comida por
Jesucristo, como se puede leer en el texto de la
alimentación de los cinco mil. Se estuvo presente, cuando el
Señor hizo milagros y curó a los enfermos, expulsó a los
demonios de las personas y resucitó de la muerte a algunos.
Se pudo escuchar de su boca la palabra de un futuro
maravilloso sin miseria y sin muerte.
Se puede entender que bajo estas condiciones un gran número
de personas aceptaban a Jesús para acompañarle. Donde hay la
posibilidad de una ayuda, hay también siempre gente.
Una mirada en la historia de dos mil años de la fe
cristiana, de la Iglesia Cristiana, de un mundo
cristianizado, nos enseña que por el obrar del Señor
viviente, Jesucristo, entre la humanidad en el mundo, ella y
el mundo se han cambiado.
Sin la influencia del mensaje cristiano en nuestro mundo no
fuesen ciencia, progreso y desarrollo, no se trabajaría en
la exploración e investigación de nuestro mundo y tampoco en
la superación de las enfermedades.
La iniciativa para el desarrollo y el progreso del mundo,
hace siglos ya, vino siempre del mundo occidental
cristianizado.
Y en este mundo es una cosa normal ser un cristiano, en
como en nuestro texto ser un discípulo de Jesús. Sin una
decisión personal, el hombre es bautizado en la Iglesia
Cristiana. Ser un cristiano, no causa perjuicios sino, en
contrario, da aprovechamientos, ayuda, fama buena y honor,
por lo menos hasta hoy. Por los padres recibieron y reciben
los hijos una educación en una tradición cristiana. La
cristiandad creció año por año, siglo por siglo y se
extendió sobre la tierra entera.
Pero, estudiando exactamente esta realidad, se reconoce que
la influencia muy grande del cristianismo no vino de la
cristiandad total, sino siempre solamente de algunos pocos
cristianos que realmente siguieron a Jesucristo, que
verdaderamente hicieron lo que Jesucristo mandó a ellos para
el bien, el desarrollo de la humanifdad. Los otros de la
cristiandad vivían en la luz de estos pocos cristianos
verdaderos y no hicieron nada por Jesucristo., practicaron
una fe cómoda. De esta manera resultó en la cristiandad la
fe en los santos, entendidos como cristianos que cumplen
perfectamente lo que Jesucristo mandó, en lugar de los otros
cristianos. Tal fe en los santos es una fe muy cómoda. Los
otros practican que debe hacer personalmente cada cristiano.
Esta fe en los santos no hay solamente en la Iglesia
Católica Romana sino también en las Iglesias Evangélicas,
siempre cuando se acepta hacer lo que es necesario, por los
otros. Y en lugar de nuestro hacer, damos gracias y honra a
estos pocos otros.
Cristianos cansados y tibios son la causa que existen en la
cristiandad algunos cristianos como santos, los cuales
cumplen la palabra de su Señor, porque los otros no quieren
cumplir. Bajo circunstancias especiales, estos santos pueden
ser derribados, no haciendo lo que nosotros esperamos.
Pero, siempre y siempre, vienen tiempos sobre los
cristianos, en que, en la práctica de la fe, nosotros no
podemos dejar remplazarnos por otros, tampoco por santos
propios.
En tiempos de las dificultades, nuestra fe se muestra como
fe sin valor o como una fe valiosa, una fe valiosa que tiene
la voluntad de padecer miseria y dificultades por esta fe,
de dar dinero y tiempo y trabajo a favor de nuestro Señor
Jesucristo. Entonces se puede ver quien de los muchos
cristianos, bautizados y confirmados, en verdad es un
cristiano y vive según la palabra de su Señor.
¿Qué se diría de nosotros, de nuestra fe?
¿Seguimos verdaderamente a Jesucristo o tiene validez sobre
nosotros lo que dice nuestro texto?:
"Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y
ya no andaban con él."
Tiempos de persecuciónes vinieron siempre sobre los
cristianos y tampoco hoy son excluidos de nuestro
continente.
Hoy vivimos ya en otra forma de un tiempo de prueba en que
Jesucristo espera de nosotros un actuar completo y total.
Una mirada en este nuestro mundo nos enseña que ya ha
empezado una nueva época, este futuro de una nueva época ya
ha empezado en la Argentina. Las muchas rebeliones y los
disturbios en todas las partes del mundo indican que no
somos preparados para esta nueva época. Antiguas formas de
la vida humana pasaron. En muchos casos no sabemos ¿a dónde
va el camino nuestro?
Esto no saben los ricos o pobres, no los norteamericanos o
rusos, no los comunistas en China o los capitalistas en
Europa occidental y tampoco los militaristas en América
latina. Los que conocen ya las reglas de la nueva época,
saben 3 realidades muy importantes:
Sin la destrucción de las guerras y sin la superación del
hambre y de la pobreza dentro de la humanidad, habrá para
nosotros y para este mundo un fin terrible, no habrá más el
año 2.000 una humanidad en esta tierra. Y la tercera
realidad: Solamente con todas nuestras fuerzas propias
podemos impedir que el hombre, siendo una creación de Dios,
se cambia en un animal o en róboto.
Hace algunas semanas, un hombre de la ciencia dijo: El
hombre es un fracaso total de Dios en su creación y lo que
Dios hizo mal, hoy nosotros mismos hemos de corregir.
Nosotros cambiaremos a nosotros.
Solamente en el caso que, nosotros, cristianos, seguiremos
verdaderamente, con todo lo que somos y tenemos, a nuestro
Señor Jesucristo en una nueva época de la historia humana,
serán primeramente destruidas las guerras, tal vez ya en
esta manera que nosotros destruimos el odio por amor o que
anulamos los procesos judiciales por perdón y segundo serán
superados hambre y pobreza, tal vez ya por esto que
renunciamos un poquito de nuestro dinero que fue nos
prestado por Dios, para ayudar en todos los intentos a un
desarrollo, a un progreso para todos los seres humanos.
Sabemos que 85% de todos los campos y toda la riqueza del
mundo están en las manos de los cristianos, que forman 29%
de la población del mundo.
Los cristianos como discípulos verdaderos de Jesucristo
tienen la posibilidad para terminar en seguida todas las
miserias y toda la pobreza del mundo. ¡Qué ayuda podrían dar
ya los cristianos, dando solamente 5% de sus ganancias o de
sus sueldos, para la superación de la pobreza! Y ¡que
miseria! y ¡qué pobreza! hay ya en nuestro departamento
Diamante.
Y tercero, solamente por las fuerzas de los cristianos, el
hombre podría ser un ser humano, creado por Dios, cuando,
por ejemplo, nosotros no aceptamos la violación de la
dignidad de la humanidad, tampoco por la ciencia, tampoco
por un actuar inhumano del gobierno o de los guerilleros.
Esta lucha por la dignidad humana empieza ya en las cosas
diarias de nuestra vida, en la relación entre esposos, entre
padres e hijos.
Especialmente el cristiano de hoy está puesto en situaciones
que deciden entre ser o no ser, no solamente de los
cristianos, sino de toda la humanidad también y del mundo.
Faltamos nosotros ahora también en este nuestro tiempo,
habrá un fin terrible. Tal vez hoy comprendemos la
imposibilidad de un cristiano cansado, tibio y tradicional,
en este tiempo actual.
Se entiende que se debe leer y escuchar, como en el tiempo
de Jesús, hoy también:
"Desde entonces muchos de los cristianos volvieron atrás,
salieron las congregaciones y sus iglesias y ya andaban sus
propios caminos."
Para ellos, una fe activa y caritativa y radical no es
interesante. La fe de estos va solamente hasta la piel, no
hasta el corazón.
Según nuestro texto somos preguntados por Jesucristo:
"¿Queréis acaso iros también vosotros?" o
"¿Qué harás tú? También tú no quieres acompañarme, no
quieres ser un cristiano veradero?"
Jesuscristo espera más de ti que los que tu has hecho hesta
hoy, para El.
En estas preguntas, pero, está también la gran esperanza que
tú andarás con Jesucristo en una nueva época y le ayudarás
como su ayudante.
Siguiéndole, tu tienes siempre un futuro, aun en el caso que
por la imprudencia de los cristianos cansados y tibios habrá
un fin terrible sin futuro.
De esta esperanza está llenado el apóstol Pedro, contestando
la pregunta del Señor:
"Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna."