-4-Kirchenjahr bis Pfingsten 21
Lugar/Ort:Diamante

Fecha/Datum:08/05/1976
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 9-5-1976 -spanisch-
Aldea Protestante, 8-8-1976 -spanisch-
Aldea Protestante, 29-5-1977 -spanisch-
Diamante, 11-5-1968 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 19-5-1968 -spanisch
Paraná, 2-6-1968 -spanisch-
Meroú, 19-4-1970 -spanisch-
Aldea Protestante, 4-4-1964 -deutsch-
Reffino, 19-4-1964 -deutsch-
Diamante, 8-5-65 -deutsch-
Meroú, 20-6-1965 -deutsch- Camarero, 8-5-1966 -deutsch-
Paraná, 9-4-1967 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Jubilate
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Hechos 17:16-34 - Apostelg. 17, 16-34
Skopus: Pablo en el Areópago.
-4- Kirchenjahr bis Pfingsten 21 -Hechos 17:16-34
"Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se
enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría. Así que
discutía en la sinagoga con los judíos y piadosos, y en la
plaza cada día con los que concurrían. Y algunos filósofos
de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos
decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: Parece
que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el
evangelio de Jesús, y de la resurrección. Y tomándole, le
trajeron al Areópago, diciendo: ¿Podremos saber qué es esta
nueva nueva enseñanza de que hablas¿ Pues traes a nuestros
oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir
esto. (Porque todos los atenienses y los extranjeros
residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en
decir o en oír algo nuevo.) Entonces Pablo, puesto en pie en
medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo
observo que sois muy religiosos; porque pasando y mirando
vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual
estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que
vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os
anuncio. El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en
él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en
templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de
hombres, como sí necesitase de algo; pues él es quien da a
todos la vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre
ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten
sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden
de los tiempos, y los límites de su habitación; para que
busquen a Dios, sí en alguna manera, palpando, puedan
hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de
nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como
algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque
linaje suyo somos. Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos
pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o,
piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. Pero
Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta
ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar,
que se arrepientan; por cuanto ha estblecido un día en el
cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien
designó, dando fe a todos con haberle levantado de los
muertos. Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los
muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos
acerca de esto otra vez. Y así Pablo salió de en medio de
ellos. Mas algunos creyeron, juntándose con él; entre los
cuales estaba Dionisio el areopagita, una mujer llamada
Dámaris, y otros con ellos."

Jesucristo vive, resucitó, verdaderamente resucitó.
Esta realidad podemos conocer por lo que vivía 40 días con
sus discípulos después de su resurrección y en lo que se
presenta y manifiesta hasta hoy, como Señor vivo, entre
nosotros.
Esta presentación o manifestación se realiza hoy
especialmente por personas que son sus discípulos, que son
cristioanos, por nosotros.
Después de la venida del Espíritu Santo, sus amigos andan
por el mundo para predicar a Jesús de Nazaret, Señor
crucificado y resucitado. ¿Qué dijo, subiendo al cielo?:
"Al venir el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y
saldrán para hablar de mí, tanto en Jerusalén como en toda
la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más
lejanas del mundo."
Sabemos que el apóstol Pablo ha predicado el evangelio del
Señor resucitado a los paganos que vivían muy lejos de
Palestina.
El mensaje alegre de la salvación del mundo no solamente
está destinado para el pueblo Israel en Canaán, sino para
todos los hombres, para los paganos y filósofos.
Así, según nuestro texto, el apóstol Pablo está predicando
en Atenas, capital de Grecia, país europeo, cuyos habitantes
practican una religiosidad pagana profunda. En todas las
esquinas de la ciudad existieron templos para adorar a sus
dioses. Se debe decir ya que los griegos son hombres muy
religiosos. Cada griego fue un filósofo con sus propios
pensamientos e ideas sobre dioses y religión. Entre estos
vivían solamente pocos miembros del pueblo Israel. Pablo
predicó en una ciudad primeramente entre los judíos y más
tarde también a los paganos, pero en Atenas empezó a
predicar en seguida a los paganos y a los filósofos en la
plaza, según la costumbre.
Pronto ya se realizó un tumulto:
"¿Qué querrá decir este palabrero?"
Tenían ya muchos dioses. Y en suma, estos filósofos dijeron
¡qué historia fabulosa nos contó este judío!:
Dios vino al mundo en la forma de un hombre, el cual fue
crucificado como un criminal y después resucitó, obrando y
actuando ahora por sus discípulos.
Dijeron que lo que Pablo explicó, sea una historia
mentirosa.
Conociendo la historia de la Grecia Antigua con sus
pensamientos altos de los dioses e ídolos y con sus formas
de la adoración, comprendemos que del lado de esta religión
y filosofía no hay la posibilidad de un entendimiento de la
importancia de Jesucristo.
Su obrar y su hacer y su hablar están contra la religión
pagana y también contra argumentos razonables.
Es verdad, los griegos tienen interés por todas las nuevas
realidades, religiones o ideas, por eso piden a Pablo que
explique otra vez detalladamente su mensaje.
Y por nuestro texto somos testigos de la predicación amplia
del evangelio de Jesucristo, de su muerte y de su
resurrección. Pablo predica en una manera en que quiere ser
un griego a los griegos, un pagano a los paganos y un
filósofo a los filósofos, aceptando sus oyentes en la plaza
de Atenas, en sus situaciones, en sus religiones y en sus
filosofías.
¿En qué forma y manera el apóstol predica?
Indica a los muchos templos en las esquinas de la ciudad,
diciendo que también ha visto un templo con un altar a favor
del
"Dios no conocido".
Entonces sigue con la explicación que este Dios no conocido
esd su Dios, el Creador de los cielos y de la tierra, y
también el que nos creó, teniéndonos en sus manos. De
nuestras ciencias y fuerzas no sabemos nada de El, pero El
mismo nos se presentó y explicó especialmente en que manera
podemos hallarle.
Y Pablo afirma que este su Dios nos pide echar a todos los
otros dioses y aceptarle como UNICO y VERDADERO Dios. Y
anuncia que se acerca su juicio final sobre toda la
creación. El encargado de este juicio final sería
Jesucristo, el cual resucitó entre los muertos.
Y entonces el apóstol Pablo predica a los atenienses y a
nosotros la gran esperanza que tenemos por la resurrección
de Jesucristo.
Lo que se realizó hace casi 2.000 años por esta predicación
del apóstol Pablo en la plaza o más tarde en el lugar
llamado el AREÓPAGO de Atenas en Grecia, se realiza hasta
hoy entre nosotros también.
El mensaje de Jesucristo acepta al oyente en su situación y
le trae la ayuda especial.
El evangelio predicado en nuestro idioma es el mismo en
Europa o en nuestro país, pero siempre tiene otra forma
según costumbres, nacionalidad, gobierno o condiciones de la
vida diaria. Cada iglesia, cada congregación, cada
predicador, sí, cada cristiano debe procurar a testificar en
hechos y palabras el mensaje alegre de Jesucristo en una
forma que el oyente, el otro, puede comprender en su tiempo,
en su situación y en su vida, como ayuda de Dios.
En una época, en que la gente vive felizmente, la
predicación tiene otra forma o intención que en tiempos en
que se viven en problemas, dificultades y miserias, como en
los actuales.
La predicación del evangelio de Jesucristo para nuestros
abuelos y padres tenía otra forma, otros pensamientos, otras
palabras o importancias que la de hoy, sabiendo que el
evangelio de Jesucristo siempre es lo mismo. Ciertamente
existen iglesias y congregaciones en que se predican y se
viven en la misma forma como en el siglo pasado, pero en
estas no está aceptado el hombre de hoy y por eso la gente
no tiene interés por estas iglesias y congregaciones.
El apóstol Pablo manifiesta que la predicación del evangelio
de Jesucristo debe ser una predicación moderna según la
teología actual y siempre preguntando por la situación de
los hombres, del país, del tiempo, de la condición de la
vida y de la religión.
Solamente así el oyente, el otro, entiende y comprende bien
el evangelio de Jesucristo. El mensaje alegre no debe ser
inútil o sin sentido y sin frutos porque no es entendible.
Una explicación de la Biblia, los oyentes deben comprender
también con la cabeza y con el corazón.
En todos los tiempos y en todas las iglesias debe realizarse
una transformación del evangelio hacia el hombre de hoy para
poder ayudarle.
En la plaza y en el Areópago de Atenas, los paganos griegos
han comprendido la predicación del apóstol Pablo sobre
Jesucristo, crucificado y resucitado. ¿En qué podemos
saberlo? Algunos se burlaban, otros quieren saber más de
Jesús, pero algunos pocos, entre ellos Dionisio y la mujer
Dámaris han echado a los diosos y a sus ídolos y se
cambiaban en cristianos.
Dios nos dé también que por nuestro testimonio y por la
predicación en las iglesias del mundo, los hombres de hoy
recibirán la ayuda para superrar las dificultades actuales y
para preparar un mundo mejor.
Seamos personas que acepten el llamado del evangelio y que
también testifiquen el mensaje por palabras y hechos.