-4-Kirchenjahr bis Pfingsten 15
Lugar/Ort:Colonia Nueva

Fecha/Datum:26/03/1967
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Paraná, 26-3-1967
Meroú, 4-4-1967
Diamante, 9-4-1967
Camarero'Puiggari, 21-4-1968
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Quasimodogeniti
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:1 Pedro 1: 3-9
Skopus: Renacido para una esperanza viva
-4- Kirchenjahr bis Pfingsten 15 -1.Pedro 1: 3-9
"Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que
según su grande misericordia nos hizo renacer para una
esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los
muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e
inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que
sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para
alcanzar la salvación que está preparada para ser
manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os
alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es
necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,
para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa
que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego,
sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea
manifestado Jesucristo, a quien amáis en haberle visto, en
quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con
gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe,
que es la salvación de vuestras almas."

En nuestro texto habla una persona que ha experimentado
personalmente el día de la Resurreción del Señor Jesucristo.
Para esta persona la resurrección de Jesús es el fundamento
de su vida propia. Sobre estas palabras, por eso, está aun
el resplandor de la mañana del primer día de la
Resurrección.
Esta realidad se puede ver en la forma exterior de estas
palabras del apóstol Pedro. Son un himno a Dios que nos dió
a nosotros su victoria y deja participarnos en los frutos de
esta victoria.
El apóstol Pedro contesta, en este himno, la pregunta:
¿Qué significa para nosotros la resurrección de Jesucristo
de entre los muertos?:
"Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que
según su gran misericordia nos hizo renacer para una
esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los
muertos."
El lema de nuestro texto es:
RENACIDO PARA UNA ESPERANZA VIVA.
Para los discípulos la resurrección de Jesucristo significa
el principio de una vida nueva.
¡Qué grupo miserable, los discípulos sin su Jesús! en el día
de la crucifixión y también después de ésta.
Con temor y sin esperanza se han encerrado en una
habitación, personas sin fe y sin paz, personas con un
corazón sin ánimo, hasta el momento, en que Jesús mismo
entró entre ellos con la salutación de la resurrección:
"¡Paz con vosotros!"
De este momento na había más dudas entre los discípulos:
Su Señor es resucitado verdaderamente.
"Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor,"
está escrito en el evangelio de la resurrección.
Nuestra fe es fundada en esta realidad que Jesucristo
resucitó de los muertos.
Por un Señor muerto, los discípulos no saldrían su patria
para predicar el Evangelio de Jesucristo como sus testigos y
mensajeros. Solamente por el acontecimiento de la
resurrección se puede entender y comprender la muerte de la
cruz de Jsucristo como fundamento de nuestra salvación.
En la resurrección, Dios acepta la cruz como nuestra
salvación. El solo obró en el día de la Resurrcción:
Ha resucitado a Jesucristo y por eso
"según su grande misericordia nos hizo renacer para una
esperanza viva."
Con esta esperanza viva, los discípulos son llenados y esta
esperanza ha dado otra dirección a su vida y por ésta se han
cambiado en testigos de su Señor resucitado.
"¡Resucitado para una esperanza viva!"
Lo que esto significa, Pedro quiere explicar por nuestro
himno de la resurrección.
La resurrección nos da:
1. Esperanza entre los sepulcros.
2. Consolación en medio de padecimientos.
3. Confianza de la fe.
4. Certitud de la vida eterna.
1. Esperanza entre los sepulcros.
Sin la resurrección, sin la victoria de Jesús sobre muerte y
sepulcro, el mundo sería un campo de los muertos y nuestra
vida sería sin esperanza, porque la muerte es el grande
destructor de todas las esperanzas.
La realidad que hemos de estar entre los sepulcros, que
hemos de morir también, caracteriza nuestra vida. ¡Cuántas
esperanzas ya son destruidas por la muerte! Y finalmente
nosotros mismos recibimos un sitio en un cementerio. Una
única vez fue vencida la muerte:
"Jesucristo resucitó de los muertos."
Su sepulcro está vacío. Por eso hay para todos nosotros una
vida nueva:
"El dijo: Porque yo vivo, vosotros también viviréis."
Porque Jesucristo resucitó, podemos creer que la muerte no
sea lo último en nuestra vida. Podemos resucitar en una
nueva vida real de los santos:
"Somos renacidos en esta esperanza viva,"
dice el apóstol Pedro. Esta es la esperanza entre los
sepulcros.
2. Consolación en medio de padecimientos.
La resurrección de Jesucristo no solamente da esperanza en
una vida nueva después de la muerte, sino también ya da
ayuda en esta nuestra vida con todos los problemas y
dificultades. Pedro escribe su epístola a cristianos que
viven en muchas miserias y muchas preocupaciones. La vida
nueva, esperando después de nuestra muerte, deja olvidar
nuestras dificultades.
Pablo dijo:
"Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo
presente no son comparables con la gloria venidera que en
nosotros ha de manifestarse."
La nueva vida no se pueden robarnos, por eso podemos vencer
más fácil dificultades y miserias y preocupaciones de esta
vida.
3. Confianza de la fe.
La realidad de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo
no solamente es un acontecimiento del pasado, sino una
realidad de este tiempo presente. Jesús vive hoy en su
Iglesia, en los corazones de sus creyentes. Da hoy ya
esperanza entre los sepulcros. Da hoy fuerza para superar
las dificultades de esta vida. Todo esto solamente es
posible, porque Jesucristo resucitó de entre los muertes,
porque vive hoy. Por esta realidad también nuestra fe en el
Señor resucitado crece. Se cuenta de Dr. Martín Lutero que
ha escrito en latín en su mesa, para tiempos de dudas o
preocupaciones en su vida:
"VIVIT! VIVIT!"
que significa:
"¡Jesús vive, Jesús vive!"
Sus amigos le preguntaban:
"¿Por que?"
Ha contestado:
"Jesús vive, en otro caso no quiesiera vivir más. Solamente
que El vive, viviremos verdaderamente. Ha dicho: Porque yo
vivo, vosotros también viuviréis."
La fe en la resurrección no es una doctrina muerta, sino una
esperanza viva y recibiendo esta esperanza, nosotros podemos
vivir nuestra vida con alegría y con una fe fuerte.
4. Certitud de la vida eterna.
Lo más importante de la significación de la resurrección de
nuestro Jesucristo todavía falta en neustra fe:
el cambio de creer en mirar, falta aun la salvación eterna.
Esta es el fin, el destino, de nuestra vida. Ya podemos ver
el fin, esta salvación eterna, pero un poquito debemos
esperar aun.
(Elaborado según otra predicación de un desconocido.)