-4-Kirchenjahr bis Pfingsten 03b
Lugar/Ort:General Racedo

Fecha/Datum:10/04/1971
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Diamante, 15-4-1972-spanisch-
Meroú, 16-4-1972 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 22-4-1972 -spanisch-
Grabschental, 26-4-1973 -spanisch-
Aldea Protestante, 22-4-1973 -spanisch-
Reffino, 31-3-19175 -spanisch-
Camarero, 12-4-1963 -deutsch-
Camarero, 8-4-1968 -deutsch-
Aldea Protestante, 14-4-1963 -deutsch-
Reffino, 21-4-1963 -deutsch-
Meroú, 21-4-1963 -deutsch-
Seguí, 12-5-1963 -deutsch-
Maciá, 25-4-1965 -deutsch-
Paraná, 2-5-1965 -deutsch-
Reffino, 14-4-1968 -deutsch-
Meroú, 14-4-1968 -deutsch-
Aldea Protestante, 14-4-1968 -deutsch-
Paraná, 6-4-1969-deutsch-.Kr.Gott.Meier
Grabschental, 14-4-1974 -deutsch-
Reffino, 14-4-1974 -deutsch-

Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Pasc. de la Resurrección - Ostern
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Mateo 28: 1-10 - Matthäus 28, 1-10
Skopus: Por la resurrección empieza el nuevo camino
-4- Kirchenjahr bis Pfingsten 3b Matthäus 28, 1-10
"Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la
semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el
sepulcro. Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del
Senor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra,
y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y
su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los
guardas temblaron y se quedaron como muertos. Mas el ángel,
respsondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras;
porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No
está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el
lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus
discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va
delante de vosotros a Galiläa, allí le veréis. He aquí, es
lo he dicho. Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor
y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus
discípulois. Y mientras iban a dar a sus discípulos, he
aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y
ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron.
Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis
hermanos, para que vayan a Galiläa, y allí me verán."

Una cosa increíble y cruel se realizó. Hombres han matado a
Jesús de Nazaret, Hijo de Dios.
La humanidad no se tranquilizó hasta que el Señor Jesucristo
murió con muchos dolores, hasta que su cuerpo está en el
sepulcro.
Normalmente se debe decir que un Jesús muerto es la señal de
un fracaso de su actuar y que nosotros, hombres, somos más
fuertes que Dios y Jesucristo. Los seres humanos pensaron
que el camino hacia el trono de Dios, para nosotros se abrió
por nuestras propias fuerzas. Este trono de Dios es el sueño
de los hombres ya del principio. El hombre quiere ser Dios.
Y para los discípulos, la muerte de su Jesús es la señal que
sus esperanzas en su Maestro son fracasadas. La cruz
significó: Desilusión de los discípulos.
¿Cómo han hablado los discípulos en el camino a Emaús?:
"Jesús murió como un criminal, pero teníamos esperanza de
que él fuera el que iba a liberar a la nación de Dios."
Sí, lo que se realizó el Viernes Santo, es una derrota de
Jesús y de Dios mismo.
En esta manera podrían hablar, sin nuestro texto de la
predicación de la resurrección, María Magdalena y María. Al
amanecer el día van al sepulcro.
¿Qué quieren?
Quieren llorar por su Señor muerto.
Pero en este acontecimiento del cumplimiento de un deber
humano, las mujeres, siendo sin esperanza, pueden ser
testigos de la entrada de la realidad celestial en medio de
este nuestro mundo terrenal. Por estos hechos
extraordinarios, las mujeres se espantan, lo que se puede
comprender, porque
"al verlo, los soldados temblaron de miedo, y quedaron como
muertos."
Las mujeres no tienen las palabras para poder describir
exactamente lo que se realizó. ¿Hay estas palabras?
No, tampoco hay los ojos que pueden ver estos hechos. Por
eso, un mensajero especial de Dios explica lo que se
realizó:
"No tengan miedo. Yo sé que están buscando a Jesús, el que
fue crucificado. No está aquí, pues ha sido resucitado, como
dijo. Vengan ver el lugar donde le pusieron."
Oyendo estas palabras de la explicación, las mujeres saben:
Su Señor no está más en las manos de la muerte, sino vive,
resucitó. Esto significa que el hacer para aniquilar a Jesús
es fracasado. Dios no deja expulsarse de nuestro medio.
Nunca jamás el hombre puede vivir sin Dios. El, Dios, es más
fuerte que el hombre. Jesús vive, resucitó de entre los
muertos.
La ayuda de Dios para nosotros no podía ser destruida. Jesús
vive, resucitó de los muertos, significa:
La esperanza de los discípulos en Jesucristo no es en vano,
no es sin resultados.
Claro, hay todavía muchas preguntas en cuanto a la
crucifixión de Jesús, pero, ¿quién de nosotros podría
contestarlas mejor que Jesucristo mismo?
Por esta realidad que el Señor resucitó, hay ahora la
posibilidad de la contestación de todas las preguntas por El
mismo.
En este sentido, el mensajero de Dios mandó a las mujeres a
ir a los discípulos y anunciarles la resurrección del Señor
y que El quiere hablar con ellos en Galiläa:
"Vayan pronto, y digan a sus discípulos que ha sido
resucitado de entre los muertos, y que ahora va antes que
Uds. a Galiläa; allí lo verán."
Hoy sabemos que Jesús ha vivido aun con sus discípulos 40
días, dándoles la contestación de todas sus preguntas.
Explica que por su padecer y morir el nuevo camino a Dios
está abierto, que la cruz de Gólgota se ha cambiado en la
llave de la ayuda y de la salvación a todos, por Dios.
El que reconoce ante la cruz sus maldades, creyendo que
Jesucristo murió por el, está ya en el camino de la
salvación, tiene ya la ayuda de Dios.
Este mensaje, Jesucristo, el Señor resucitado, quiere
explicar a sus discípulos, por eso les ha invitado a ir a
Galiläa.
Rápidamente, las mujeres van a los discípulos para decir lo
que se realizó y que Jesucristo es resucitado. El texto dice
que
"ellas se fueron del sepulcro con miedo y mucha alegría".
"Con miedo, porque son testigos oculares de un
acontecimiento divino. Donde Dios se presenta, siempre el
hombre tiene miedo, porque existe esta diferencia muy grande
entre Dios y el hombre.
Y "con mucha alegrias", porque su Señor vive y porque pueden
dar un mensaje a los discípulos.
Y ahora se realiza lo que miedo y alegría multiplican:
En el camino a los discípulos, el Señor les encuentra a
ellas personalmente. Este encuentro personal de Jesús con
las mujeres quiere afirmar:
Lo que se realizó hasta ahora, no es un sueño de las
mujeres, no es fantasía, sino una realidad verdadera.
Después del reconocimiento de su Señor, las
"mujeres se acercaron a El, abrazándole los pies y le
adoraron".
Sin muchas explicaciones saben las mujeres que su Maestro
Jesus de Nazaret, resucitado, es Dios, es el Hijo de Dios,
por eso le adoran como Dios mismo.
Por esta adoración testifican en una manera clara:
Tu, Jesús de Nazaret, crucificado, pero también resucitado,
eres nuestro Señor u nuestro Dios.
Y Jesús repite lo que el ámgel ya mandó:
"Vayan a avisar a amis hermanos que deben ir a Galiläa, y
que allá me verán."
Jesús, el resucitado, busca la presencia se sus discípulos,
quiere sacar de ellos la desesperación. Quiere perdonarles
sus culpas en su pasión y crucifixión y dar la tarea de la
predicación del Evangelio, del nuevo camino para todos los
hombres.
En una manera nueva podemos ser hombres, amados de Dios.
Podemos formar el pueblo nuevo de Dios. Nosotros,
cristianos, de todas las naciones, de todos los países del
mundo, de todas las razas, y de todas las iglesias, formamos
el pueblo nuevo de Dios.
La cruz fue el fin de un camino y de un tiempo y la
resurrección es el principio de un nuevo camino y de una
nueva época.
En el fin de este nuevo camino, el Padre en los cielos nos
dará su amor perfecto, recibiéndonos en sus brazos, dándonos
un nuevo futuro.