-3-Kirchenjahr bis Karfreitag 87
Lugar/Ort:Camarero/Puiggari

Fecha/Datum:10/01/1973
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Diamante, 10-2-1973
Meroú, 14-2-1973
Reffino, 15-2-1973
Col. Nueva, 18-2-1973
Paraná, 20-2-1973
Diamante, 26-10-1968
Casmarero/Puiggari, 1-11-1968
Col. Nueva, 30-3-1969
Paraná, 2-11-1969
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Viernes Santo
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:1 Corintios 1: 18
Skopus: Para muchos, la cruz es un escándalo
-3- Kirchenjahr bis Karfreitag 87 -1. Kor. 1, 18
"El mensaje de la muerte de Cristo en la cruz parece
tontería a los que van a la destrucción, pero a los que
vamos a la salvación, este mensaje es poder de Dios."

El apóstol Pablo expresa asombrosamente lo más importante de
nuestra fe cristiana con estas palabras:
"La palabra de la cruz",
o:
"El mensaje de la muerte de Cristo en la cruz".
Hace esto en una manera apasionada, porque en la iglesia de
Corinto viven personas que quieren expulsar del centro fe
cristiana este
"mensaje de la muerte de Cristo en la cruz".
Para poder comprender la
"palabra de la cruz",
primeramente hemos de conocer lo que se realizó en la cruz
de Gólgota.
¿Qué se realizó?"
Un hombre, este hombre de Jesús de Nazaret, en período de un
gran apogeo religioso, en el judaísmo como en el paganismo,
andaba el camino de una ateístas, de un areligioso.
En las épocas antiguas en el paganismo se pensó el universo
lleno de dioses. Y en el judaísmo con solamente un Dios, el
hombre fue obligado a cumplir todos los ejercicios
religiosos y píos y todos los mandamientos. del principio
hasta el fin, de su nacimiento hasta su muerte.
Para Jesús, ambos caminos no son aceptados.
En la cruz, en sus últimos horas, El gimió:
"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"
o con otras palabras:
Ahora soy un hombre, condenado por Dios.
No olvidemos que El, Jesús, recibió la pena capital por los
píos de su tiempo, como un violador de la Ley de Dios, como
un profanador del sábado. Leemos así:
"Por eso los judíos perseguían a Jesús y querían matarlo,
pues hacía estas cosas en el día de descanso."
Fue crucificado en el lugar de Gólgota, maldito por la
religión.
Otra realidad de la cruz:
Jesús de Nazaret anduvo el camino de un hombre que cayó en
la maquinaria terrible de una dictadura, la cual reclama a
la persona total, utilizando a ella como quiere.
El gobernador Poncio Pilato, representante del Imperio
Romano, dio la pena capital a Jesús como criminal, como un
revolucionario.
En la cruz de Gólgota, en este Jesús de Nazaret, está el
hombre, caído en la maquinaria de una dictadura, condenado
por las religiones con sus píos. Con estas religiones no
podía vivir o cuyas leyes no aceptó, por que piden la
anulación de la humanidad de los seres humanos.
Religiones y dictaduras fanáticas siempre actúan contra la
humanidad de los hombres.
"¡He aquí el hombre!"
había dicho, burlándose de Jesús, el gobernador.
En la cruz está el hombre, padeciendo las crueldades de
tiranía, del fanatismo religioso, de hambre y de torturas.
Sabemos que esta cruz, hecho histórico del padecimiento o de
la condenación de Jesús, no es una cosa extraordinaria.
Siempre y siempre, hasta hoy, se realiza lo mismo dentro de
los hombres, sin recibir la importancia del caso de Jesús.
Sin una explicación de la realidad de la importancia de la
cruz, esta cruz es solamente un caso como los otros en este
mundo también.
Por eso, el apóstol Pablo no hablo en nuestro texto
solamente de la CRUZ, sino
"del mensaje de la muerte de Cristo en la cruz", o
"de la palabra de la cruz".
Pablo dice:
"El mensaje de la muerte de Cristo en la cruz parece
tontería a los que van a la destrucción; pero a los que
vamos a la salvación, este mensaje es poder de Dios."
Este mensaje de la cruz es la explicación del hecho
histórico de la cruz de Gólgota.
¿Qué testifica este mensaje?
Jesús de Nazaret anda voluntariamente el camino de
padecimientos.
Este camino es un camino de solidaridad con nosotros, seres
humanos, con los que padecen, con los que son tiranizados
por las fuerzas armadas, por los gobernantes del mundo, no
preguntando por justicia, por los que son utilizados por
técnica como máquinas o animales.
Jesús actúa en la solidaridad. con las personas que no
pueden creer más en ideas religiosas extrañas, tampoco
aceptando hoy las reglas y las leyes de las religiones de
ayer, que viven, por eso, con preguntas sin contestaciones,
sobre si mismo, sobre la significación de su existencia y
sobre el sentido de su vida, y sobre el camino del futuro de
la humanidad.
Hace casi 2.000 años, este mensaje de la cruz fue predicado.
Y ¿el resultado de esta predicación?
Los unos, especialmente los gobernantes, los militares y los
capitalistas entienden la palabra de la cruz como ataque
contra sus poderes y sus potestades y sus riquezas. Como
revolucionario quieren reprimir este mensaje.
Estos grupos aceptan, sí, la cruz de Gólgota, como centro de
una religión piadosa, preparando a los seres humanos y
súbditos obedientes y pacientes, pero no quieren saber nada
de un mensaje de la cruz que cambie radicalmente las
circunstancias del mundo a favor de todos los seres humanos.
-Jesús no era un súbdito obediente.
El que acepta verdaderamente este mensaje, esta palabra de
la cruz, ha de actuar como Jesús crucificado, no preguntando
por lo que dicen los gobernantes, los militares y los ricos
grandes. Hoy se dicen de estos cristianos verdaderos:
Son comunistas.
La cruz de Gólgota, siendo solamente el centro de una
religión piadosa, es
"Opio para el pueblo",
es contra la humanización de todos los seres humanos.
Otros grupos de personas entienden y comprenden
"el mensaje de la muerte de Cristo en la cruz"
como ataque contra su mundo religioso de dioses con reglas y
leyes fijas y costumbres tradicionales.
En los primeros tiempos de la cristiandad, los paganos echan
pestes a los cristianos, porque sean ateístas, porque causan
una despoblación del mundo de los dioses.
Para los paganos con muchos dioses, los cristianos, con
Jesús de Nazaret en el centro de su fe, son ateístas.
Dietrich Bonhoeffer, un teólogo alemán, matado por el
gobierno de Hitler, ha dicho que por la palabra de la cruz,
por
"el mensaje de la muerte de Jesucristo en la cruz",
después de 2 mil años, empezó una época areligiosa. Después
de despoblación del universo de dioses, se podían
comprender, descubrir y explorar este mundo y sus fuerzas y
utilizarlos.
Para el cristiano, este mundo no tiene secretos y tampoco es
un misterio.
Para un tercer grupo de personas, el mensaje, la palabra de
la cruz, es ataque contra sus tradiciones, costumbres y
moralidad.
Saben que los cristianos por este mensaje de la cruz, no
cumplen las leyes religiosas y pías y tradicionales, tampoco
pueden comprenderlas como leyes absolutas.
Ya Jesucristo ha actuado en su vida contra ellas..
Pero en nuestro tiempo ya muchas personas han aceptado el
mensaje de la cruz de Gólgota, esta palabra de la
solidaridad con una humanidad que padece opresión, torturas,
hambre y miserias, como única ayuda.
Estos también han aceptado esta palabra de la cruz como
invitación a imitar a Jesucristo en sus intenciones de
superar las dificultades y padecimientos de la humanidad y
de nuestros prójimos.
Aceptando y practicando esta palabra, se cambiará en
dinamita, destruyendo cosas viejas y podridas dándonos la
posibilidad para obrar y actuar en una manera nueva.
El crucificado dijo:
"He aquí yo hago nuevas todas las cosas."
El mensaje de la cruz se presenta como la posibilidad de un
actuar libre, en medio de un mundo esclavizado y planeado, y
da libertad para comprender, descubrir y explorar este mundo
con tierra y cielos con sus fuerzas, sin tabús, y forma
nuevamente la vida humana según las necesidades de hoy.
En esta manera,
"el mensaje de la muerte de Cristo en la cruz",
puede ser en el principio de una nueva época, la ayuda
decisiva para superar todas las dificultades presentes y
para contestar todas las preguntas de hoy.
Hace algunos años en Ginebra/ Suiza, se reunieron
especialistas diferentes bajo el auspicio del CONSEJO
MUNDIAL DE LAS IGLESIAS CRISTIANAS con el lema:
"Iglesia y Comunidad Humana".
En esta reunión fue visible el carácter dinámico del mensaje
de la cruz, se habló de una teología de la revolución,
especialmente los expertos de la América latina usaban estas
palabras. Hasta hoy no se han olvidado esta realidad de la
TEOLOGIA DE LA REVOLUCION.
Se aceptó la posibilidad de una revolución en el nombre de
Jesucristo, en la señal de la cruz, contra un gobierno,
contra una comunidad humana que actúa como opresor de los
habitantes de su país que no obra a favor de los débiles y
pobres, sino a favor de algunos pocos, ricos y poderosos.
Entre los gobernantes, militares y ricos, entre los obispos
y presidentes de las iglesias diferentes, esta TEOLOGIA DE
LA REVOLUCION causó temor profundo, obró como una explosión
de una bomba atómica, como un golpe eléctrico.
Desde esta conferencia en Ginebra se han desdemonizado el
poder de todos los gobernantes, de las fuerzas armadas y del
capitalismo.
El cristiano no debe actuar siempre y siempre al lado o a
favor de los poderes actuales, sino por la palabra de la
cruz tiene la libertad de luchar contra estos poderes, los
cuales olvidan sus obligaciones. No siempre un gobierno está
instalado por Dios y por eso este gobierno podría ser
atacado.
Desde esta conferencia se quieren tranquilizar las ondas
borrascosas de una revolución mundial en la señal de la
cruz, pero será imposible anular los nuevos pensamientos de
esta teología dentro de la cristiandad.
Normalmente no se han amado en el pasado de la cristiandad
"la palabra de la cruz"
o
"el mensaje de la muerte de Cristo en la cruz",
como señal de cambios fundamentales, porque se quería
arreglarse con las fuerzas armadas, con gobernantes, con
autoridades religiosas y morales.
Para los que han aceptado este mensaje, un arreglo es
imposible.
Claramente en la cristiandad es más fácil para dar un culto
o participar en un culto que actuar en el sentido de la
palabra de la cruz.
Tenemos cruces de oro, de plata y de cobre. Se besan las
cruces de los obispos, también en las iglesias no-católicas,
pero el mensaje de la cruz para muchos parece peligroso.
A pesar de esta realidad de la historia cristiana, sabemos
que este mensaje de la cruz se ha impuesto de tiempo en
tiempo, tampoco se podían aniquilar a Jesús de Nazaret y su
obrar.
Este mensaje siempre ha hallado, hasta el día de hoy, a
personas, las cuales no recibieron solamente la ayuda de su
vida, sino también han imitado a su Señor en la solidaridad
con la humanidad que padece.
Estas personas dentro de las iglesias diferentes son
cristianos, discípulos verdaderos de Jesucristo. La palabra
de la cruz es así señal de la esperanza de un cambio radical
de épocas:
"El mensaje de la muerte de Cristo en la cruz parece
tontería a los que van a la destrucción; pero a los que
vamos a la salvación, este mensaje es poder de Dios."