-3-Kirchenjahr bis Karfreitag 71
Lugar/Ort:Diamante-Kranken-Hausgottesdienst

Fecha/Datum:25/03/1978
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Diamante, 25-3-1978 -spanisch-
Aldea Protestante, 1-4-1979 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 4-4-1980 -spanisch-
Camarero, 7-4-1966 -deutsch-
Aldea Protestante, 8-4-1966 -deutsch-
Reffino, 8-4-1966 -deutsch-
Meroú, 8-4-1966 -deutsch-
Grabschental, 19-3-1967 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Judika
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Hebreos 7: 24 - 27
Skopus: Jesucristo - el único verdadero SDumo Sacerdote
-3- Kirchenjahr bis Karfreitag 71 -Hebräer 7, 24-27
"Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un
sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar
perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo
siempre para interceder por ellos. Porque tal sumo sacerdote
nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los
pecadores, y hecho más sublime que los cielos; que no tiene
necesidad cada día, como aquellos sumo sacerdotes, de
ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego
por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para
siempre, ofreciéndose a si mismo."

El Viernes Santo es el punto culminate del tiempo de Pasión,
en que pensamos especialmente en los padecimientos y en la
muerte de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Lo que se realizó con Jesucristo, toca claramente nuestros
sentimientos. Las crueldades que padece Jesús de Nazaret, el
Hijo de Dios, causan en nosotros una compasión muy grande.
Esto es comprensible.
Peró más importante es comprender y aceptar lo que significa
para nosotros estos padecimientos.
En este sentido puede ayudarnos el texto de la predicación.
Tiene como suposición la alianza de Dios con su pueblo, con
el pueblo Israel.
En este pueblo fue instalado el Sumo Sacerdocio. El sumo
sacerdote debía entrar siempre de nuevo en el Sancta
Sanctorum del templo, para pedir a Dios la anulación de las
malicias de los hombres. Hizo esto en una forma ritual en
que por un sacrificio, la culpa es expiada y Dios es
apaciguado.
Normalmente este sacrificio era un cordero que fue inmolado.
Todo esto fue ordenado por leyes. Para poder dar el
sacrificio, el Sumo Sacerdote primeramente debía limpiarse
de su propia culpa por zeremonias especiales. El Sumo
Sacerdote significó el mediador entre Dios y los hombres,
claramente un imperfecto mediador.
El trae la culpa de los hombres a Dios por un sacrificio
propiciatorio y da al pueblo el perdón. Necesitando siempre
de nuevo este servicio de un Sumo Sacerdote, cada generación
de seres humanos dio este servicio a la otra.
Ahora dice la epístola a los Hebreos que Jesucristo anuloó
este camino del perdón por sacrificios y zeremonias cúlticas
del sacerdocio. No necesitamos mas sacrificios para arreglar
nuestra relación con Dios. ¿Porqué no?
La epístola a los Hebreos nos da una contestación.
Jesucristo es el sacrificio único y verdadero para el perdón
de nuestra culpa. El mismo se ha sacrificado a favor de
nosotros. Esto es la significación de sus padecimientos y de
su muerte. Su muerte en la cruz ha expiado nuestra culpa.
Esto se realizó una vez por siempre.
Jesucristo, clamando en la cruz de Gólgota:
"Todo está cumplido!"
fueron cumplidos todos los sacrificios del sacerdocio una,
vez para siempre, por su muerte en la cruz.
Desde esta muerte está abierto el camino a Dios,
participamos de su amor, recibimos el perdón de nuestra
culpa, únicamente por el sacrificio de Jesucristo, el
cordero de Dios.
Nuestro texto también nos dice, ¿porqué fue anulado por
Jesucristo el sacerdocio de todas las formas y tradiciones?
En lo que El se sacrificó en la cruz de Gólgota, hizo lo
mismo como el Sumo Sacerdote, pero en una forma perfecta.
El, Jesucristo, por su propio sacrificio, cumplió
perfectamente la tarea y el servicio de un Sumo Sacerdote.
El ha cumplido, una vez para siempre, el sacerdocio, para
que no necesitemos mas este servicio sacerdotal por seres
humanos. Un servicio sacerdotal, sí, estará en eternidad, es
el servicio único del Sumo Sacerdote Jesucristo, de hoy
hasta la eternidad. El es el mediador entre Dios y nosotros,
hombres, entre nosotros y Dios. El es nuestro intercesor
ante Dios. Por su sacrificio como cordero de Dios, por sus
padecimientos y por su muerte en la cruz de Gólgota, El es
el único Sumo Sacerdote ante Dios, dándole nuestra culpa y
recibiendo el perdón de nuestra culpa. De las manos de El,
nuestro Salvador, recibimos ahora este perdón. En este
tiempo de Pasión, somos invitados a no olvidar que El, a
quien acompañamos por sus padecimientos, también es El quien
está ante Dios como Sum Sacerdote eterno, para ayudarnos.
Somos invitados a renovar nuestra vida, no por un mediador
humano, tampoco por propios sacrificios y esfuerzos, sino
por Jesucristo, estando ante Dios y diciéndonos en el nombre
de nuestro Padre en los cielos:
"No temas, porque yo te redimi, te puse nombre, mío eres
tú."
Con esta palabra, que normalmente el pastor dice sobre el
bébé en el bautismo, recibimos la promesa de una nueva vida,
no solamente una vez en nuestra vida, sino siempre de nuevo.
El sacrificio del único Sumo Sacerdote se realizó una vez,
pero está bastante para toda nuestra vida. A El podemos ir,
con todo lo que nos molesta y con lo que no podemos superar.
"Por esto, este Sumo Sacerdote puede salvar para siempre a
los que se acercan a Dios por medio de El, porque vive para
siempre, para rogar a Dios por otros."
El no nos desilusiona. El único Sumo Sacerdote nos ayuda
siempre. También en el fin de nuestros días hablaremos:
"Todos hemos recibido de sus grandes riquezas, bendición
tras bendición."