-3-Kirchenjahr bis Karfreitag 65
Lugar/Ort:Paraná

Fecha/Datum:02/03/1958
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Diamante, 8-3-1958
Diamante, 22-3-1964
Paraná, 5-3-1961
Paraná, 22-3-1964
Camarero, 8-3-1964
Meroú, 15-3-1964
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Oculi
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Efesios 5: 1 - 9
Skopus: Imitar a Jesucristo significa CREER.
-3- Kirchenjahr bis Karfreitag 65 -Efesios 5: 1-9
"Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en
amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a si mismo
por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se
nombre entre vosotros, como conviene a santos; ni palabras
deshonestas, ni necesidades, ni truhanerías, que no
convienen, sino antes bien acciones de gracias. Porque
sabéis esto, que ningún fornicario, y inmundo, o avaro, que
es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas
viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No
seáis, pues, partícipes con ellos. Porque en otro tiempo
erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como
hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda
bondad, justicia y verdad)."

Nuevamente vivimos en el tiempo de Pasión. Cada año llega
este tiempo dentro del año eclesiástico. En este tiempo
conmemoramos la Pasión de nuestro Señor Jesucristo y
entramos en este tiempo como en el interior de un santuario.
Lo hacemos con la misma atención que tiene que practicar el
servidor al recibir un mensaje importante, de que no debe
perder ni una palabra.
El mensaje de la Pasión es el más importante que la Iglesia
recibe para escuchar y anunciarlo.
¿Qué es lo que nos dice este mensaje?
Nos encarga, ni más y ni menos:
"¡Sed imitadores de Dios!"
Deben ser estas palabras la regla de nuestra vida cristiana:
"¡Sed imitadores de Dios!"
El centro de la vida cristiana es:
acompañar a Jesús; seguir los caminos que El abrió por medio
de su Pasión, por medio de su vida ejemplar de humildad, de
sacrificio y de abnegación hasta la muerte.
En pocas palabras, significa esto:
el centro de la vida cristiana es la vida de Jesucristo con
su amor; por ejemplo: quién quiere educar y ayudar a un
niño, debe hacerlo ofreciendo su propio ejemplo para
despertar la imitación.
Lo mismo sucede entre Dios y el hombre.
Dios, el Padre celestial, nos trata de la misma manera como
un padre trata a sus hijos.
Y el ejemplo de vida espiritual que El nos da, es la Pasión
de Jesucristo.
Podemos leer en la Biblia de la obra de Dios en el camino de
la Pasión de Cristo.
Al leer y al oír de la historia de la Pasión de Jesucristo,
se debe buscar el motivo de su obra, se debe encontrar el
¿porqué? y el ¿para qué? de la Pasión, se debe imitar el
ejemplo del móvil activo del Salvador. Al móvil de la
Pasión, se refiere el apóstol Pablo, diciendo:
"¡Sed imitadores!"
Y el impulso del corazón de Dios es amor, insuperablemente
amor.
Dios quiere demostrar el ejemplo más impresionante de amor
para que podamos y queramos imitarle en amor.
Cristo sale de su patria en los cielos, se separa de su
relación directa con su Padre, para vivir como un ser
humano, entre seres humanos, quiere decir, en un mundo de
egoismo y ateismo.
Hace el sacrificio de su vida para reconciliar a los hombres
con Dios. Así se entrega como un cordero está entregado al
sacrificio. Y debemos confesar que tal amor es sobrehumano,
un ejemplo de misericordia divina.
¿Imitarle? - ?Quién podría esto? ¿Quién sería capaz para
este hacer?
Podemos empezar a formar nuestra vida según el molde del
ejemplo de Jesucristo. Podemos buscar de día en día la forma
nuestra, para sacrificarle a favor de la obra de Dios.
Podemos saber que son innumerables las ocasiones oportunas
que Dios nos brinda para demostrar este amor hacia su
voluntad para imitarle a El.
Este amor hacia Dios, se puede ver en el trabajo cotidiano
en los deberes profesionales y en la casa, en la relación
con los hijos, cuando viven en obediencia y ayuda a los
padres, en la relación de los esposos con su servicios
mutuos. Todos nosotros podemos aprender de Dios en
Jesucristo lo que significa el amor veradero.
No puede ser que nosotros, en contra del ejemplo del amor en
Jesucristo, preferimos a practicar la oposición contra la
voluntad formadora de Dios.
Sería la decisión más fatal de todas nuestras decisiones que
un ser humanos podría tomar.
El que se niega al ejemplo de Dios y se opone a imitarle,
provoca la resistencia hasta su ira y será arrastrado
inevitablemente de un pecado en otro. Esta persona no puede
amar,
Se cambia el amor en egoísmo, un objetivo real en un
subjetivo ilusionado. Se hunde en inmundicias para
satisfacer los apetitos incontrolables. No puede ya
trabajar.
El fin útil de su trabajo se pervierte en egoísmo. Y por el
amor ensimismado se encadena en avaricia. Hacer apología del
egoísmo son vanas palabras, es imposible ser en esta forma
agradable ante Dios.
Justamente para imposibilitar cualquier elogio del egoísmo,
Cristo eligió el camino de la Pasión por amor que obre la
entrada en el Reino de Dios para los obedientes, pero cerrar
para el opositor que se rehusó a imitar la obra de Dios.
Esto no puede ser para nosotros una posibildad.
Para nosotros la palabra:
"¡Sed pies imitadores de Dios!"
Aprovechemos las semanas de la Pasión en el año
eclesiástico, para participar en la obra de Dios, para
forzar nuestra fe que confía en la verdad que Jesucristo
reveló, para limpiar y santificar nuestras vidas por el
sacrificio de nuestro Señor.
"Y andad en amor, como también Cristo nos amó y se entregó a
si mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor
surave", dice el apóstol Pablo. ¡Así sea!