-3-Kirchenjahr bis Karfreitag 50
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:25/03/1976
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 27-3-1976 -spanisch-
Reffino, 3-4-1976 -spanisch-
Aldea Protestante, 25-3-1976 -deutsch-
Camarero/Puiggari, 27-3-1976 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:4 Culto de Pasión
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Jesucristo ante la Junta Suprema
Skopus: Jesús siempre ofrece su ayuda
-3-Kirchenj. bis Karfreitag 50 "Jesucristo ante la Junta
Suprema"

Jesús de Nazaret está preso, traicionado y entregado por uno
de sus amigos, de su discípulos. También sabemos que
Palestina, el país del pueblo Israel, era ocupado por los
romanos. Todos los juicios graves debían ser tratados ante
el representante de este Imperio Romano, exclusivamente
delitos pequeños o religiosos están en las manos de los
sacerdotes de los israelitos de la Junta Suprema.
Normalmente siempre empezó un juicio ante está instancia y
en el caso de gravedad intervenía personalmente el
gobernador.
Los textos de hoy, hemos leído bajo el lema:
"Jesucristo ante la Junta Suprema".
Anás, suegro de Caifás, el que ese año era el jefe de los
sacerdotes, como miembro de la Junta Suprema, pregunta
enseguida a Jesús por sus discípulos y por sus enseñanzas
doctrinarias.
En el curso de la disputa sobre estos aspectos, un policía
del templo dio a Jesús un golpe en la cara. Conocemos la
contestación del Señor:
"Si dije algo malo, di en que está lo malo, pero si lo que
dije está bien, ¿por qué me pegas?"
Después se llevan al preso al Sumo Sacerdote Caifás y pronto
es explicado el centro de todas las acusaciones.
En la disputa sobre el mandamiento de sábado, Jesús confesó
y afirmó que es el Hijo de Dios con la misma autoridad de
Dios.
Por eso es absurdo acusarle como profanador del sábado o
también del templo, leyendo así:
"Algunos se levantaron, diciendo: Nosotros le oímos decir:
Yo voy a destruir este templo que los hombres hicieron, y en
tres días voy a levantar otro templo."
La confesión de Jesús de Nazaret que es verdaderamente el
Hijo de Dios, la Junta Suprema no puede aceptar, porque no
creen en El. Pare los sacerdotes, esta confesión, este
credo, significa un sacrilegio que debe ser castigado con la
muerte. En nuestros textos leemos así:
"Entonces el jefe de los sacerdotes rompió sus ropas y dijo:
¿Qué necesidad tenemos ya de más testigos? Ustedes han oído
cómo ha ofendido a Dios con sus palabras, ¿ qué les parece?
Y todos lo condenaron a muerte."
Del lado de la Junta Suprema, del juicio religioso, esto
significa la pena capital, que solamente puede dar el
gobernador del Imperio Romano.
En el curso de este proceso ante la Junta Suprema, se
cumplió en una manera triste la palabra del Señor a Simón
Pedro:
"Esta misma noche, antes que el gallo cante dos veces, tu
vas a negarme tres veces."
Y el fin del actuar de este discípulo:
"Y Pedro salió de allí y lloró amargamente."
Y en una total otra manera, sin esperanza, reaccionó Judás
de Iscariote, después de su traición:
"Arrojando las treinta monedas de plata en el templo, y fue
y se ahorcó."
El problema de Judás está en esto que no podía confiar
nuevamente, dspués de su traición, en el perdón de su Señor,
por eso cayó en una desesperación sin salida y se excluyó de
la obra de salvación de Jesucristo.
"El Señor vino a su propio mundo, pero los suyos no le
recibieron."