-3-Kirchenjahr bis Karfreitag 44
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:06/03/1975
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Meroú, 15-3-1975 -spanisch-
Aldea Protestante, -6-3-1975 -deutsch
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Culto de Pasión
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Mateo 26: 42
Skopus:
-3- Kirchenjahr bis Karfreitag 44 - Mateo 26, 42
"Por segunda vez Jesús se fue, y oró así: Padre mío, si no
es posible evitar que sufra yo esta prueba, entonces que se
haga tu voluntad."

Jesucristo, por lo que llamamos pasión o tiempos de sus
padecimientos, es llevado en los mayores problemas,
dificultades y miserias de una vida humana, terminada, al
fin, por una muerte terrible y cruel de un criminal, de un
rebelde.
Jesús no es un superhombre, el cual puede aceptar, como
héroe, burlas, torturas y muerte sin problemas. No, es un
hombre normal como nosotros. Como nosotros en una situación
semejante, El es atormentado por las preguntas:
¿Por qué siempre yo he de padecer en esta manera?
¿No existe verdaderamente otro camino?
Pero esto es lo especial en la vida de Jesús que no se sabe
solo con sus preguntas, sino con sus problemas y
dificultades y preguntas abiertas, va a Dios, su Padre, el
Creador del mundo y pide la rectitud de su camino y después
con EL, él lucha por la obediencia para ir este camino a
favor de los otros sin vacilación.
Y Jesús puede andar su camino hasta el fin amargo.
Como tal hombre se presenta como el primer hombre,
obediciendo a Dios, como el, que acepta el
primer mandamiento en el sentido de su explicación por
Martín Lutero:
"Debemos temer y amar a Dios y confiar en El sobre todas las
cosas."
Este mandamiento y su cumplimiento por nosotros son la
condición para poder gobernar y utilizar esta tierra a favor
de nosotros.
Con su hacer, Jesús nos indica nuestro camino recto,
salvándonos del abismo de la destrucción del mundo y de la
aniquilación de la humanidad, por andar el camino de Jesús,
el camino de obediencia a Dios:
"Yo soy Jehová, tu Dios. No tendrás dioses ajenos delante de
mi.
¿Qué significa esto?
Debemos temer y amar a Dios y confiar en El sobre todas las
cosas."
Andar este camino de obediencia a Dios no es fácil y puede
darnos, como en el caso de Jesús, dificultades y fracasos,
pero no hay otra posibilidad para salvar a esta humanidad.
En cada caso sabemos que Dios está en el lado nuestro,
dándonos fuerzas necesarias.