-2-Kirchenjahr bis Estomihi 45
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:24/02/1980
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 8-3-1980 -spanisch-
Diamante, 9-3-1980 -spanisch-
Reffino, 16-3-1980 -spanisch-
Meroú, 17-2-1980 -deutsch-
Grabschental, 1-3-1981 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Estomihi
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Lucas 18: 31-43 - Lukas 18, 31 - 43
Skopus: Jesús aclara nuestra vida y retira la oscuridad
-2-Kirchenjahr bis Estomihi 45 - Lucas 18: 31 - 43
Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a
Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los
profetas acerca del Hijo del Hombre. Pues será entregado a
los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido. Y
después que le hayan azotado, le matarán; mas al tercer día
resucitará. Pero ellos nada comprendieron de estas cosas, y
esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se
les decía. Aconteció que acercándose Jesús a Jericó, un
ciego estaba sentado junto al camino mendigado; y al oír a
la multitud que pasaba, preguntó qué era aquello. Y se
dijeron que pasaba Jesús nazareno. Entonces dio voces,
diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero
él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten midericordia de
mi! Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerle a su
presencia; y cuando llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué
quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que reciba la vista.
Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado. Y luego vio, y
le seguía, glorificando a Dios; y todo el peublo, cuando vio
aquello, dio alabanza a Dios."

Tenemos un texto muy largo de dos partes que forman, empero,
una unidad.
Primeramente, Jesús llama a sí a los 12 discípulos,
explicándoles que ahora empieza un nuevo paso de su vida y
de su actuar en el camino hacia la perfección de su obra a
favor de los hombres.
Este nuevo paso existe en lo que deberá ir a Jerusalén por
su ayuda a favor de nosotros, por padecer y morir. El dice a
los suyos también que la muerte no será lo último de su
camino, sino
"al tercer día resucitará de entre los muertos."
Aún más, El explica que lo que se realizará, ya está escrito
en las Escrituras Viejas.
¿Y Cómo es la reacción de los discípulos escuchando todo
esto? Leemos así:
"Ellos no entendieron nada de esto, ni sabían de qué los
hablaba, pues eran cosas que no podían comprender."
También entre nosotros se realiza lo mismo de cuando en
cuando que no podemos comprender la Palabra de Dios
escuchada, leída, cantada y practicada, nos parece como que
una nube negra nos oscurezca nuestros pensamientos y nuestro
corazón.
Lo mismo se realizó en la vida del evangelista Lucas, el
cual coleccionó, resumió y ordenó las predicaciones de los
apóstoles sobre Jesús y su obrar a un Evangelio.
Por eso él juntó la primera parte con la segunda, con la
predicación de la curación de un ciego que no puede ver lo
que se realiza alrededor de él, todo está oscuro.
Curado por Jesús, puede reconocer su camino y sus
alrededores.
Antes de la contestación de todas las preguntas que dependen
de la primera parte de nuestro texto queremos meditar
poquito más de la curación del ciego.
Está sentado al camino a Jericó, para medigar. De repente
escucha un alboroto muy grande que se acerca. Se cuentan que
Jesucristo con sus discípulos pasará. Ciertamente este ciego
pensó en este momento en lo que ya ha oído de Jesús que sea
El que afirma el amor de Dios, siendo nuestro Padre en los
cielos, Padre de todos los hombres, lo que confirmó por
señales.
Tales señales son que El, Jesús, en el nombre de Dios curó a
los enfermos y que aceptó a los pobres. ayudándoles.
Y ahora el ciego tiene la certeza que él, por Jesús, puede
recibir también la ayuda necesaria, para poder ver, para que
se retire la oscuridad de su vida. El sabe, este Jesús me
ayudará, este Jesús me hará viendo.
Esta certeza es la hora del nacimiento de su fe en su
Salvador y con ésta el comienzo de su curación, de la ayuda,
que el necesita en su miseria y en sus problemas.
Porque él no tiene otra posibildad para atraer la atención,
el grita:
"¡Jesús, Hijo de David, ten lástima de mí!"
Tampoco calla, molestado por la multidumbre. El grita más:
"¡Hijo de David, ten lástima de mí!"
¡Qué firme es su confianza en Jesucristo! ¡Cómo libre de
toda preocupación, busca el contacto con El que puede
ayudarle!
En este su actuar, él puede ser, hasta hoy, un ejemplo de
una fe muy fuerte en Jesucristo, el cual puede dar pan a los
hambrientos, curar a los enfermos, resucitar a los muertos y
liberar a los presos.
Siendo todavía ciego, sabe su fe que pronto entrará en su
vida la luz y la alegría. A esta fe, Jesús contesta
enseguida. El deja llevarse a este ciego y le pregunta:
"¿Qué quieres que yo te haga?"
Esto es la pregunta que el ciego esperó ya hace muchos
tiempos y por eso da rápidamente la contestación:
"Señor, quiero recibir la vista."
¿Sabemos que el Señor está también ante nosotros de día a
día preguntándonos:
"¿Qué quieres que yo te haga?",
pero nosotros no contestamos nada?
El ciego no necesita esperar largamente hasta la ayuda,
hasta la entrada de la luz, del sol brillante en su vida.
"Jesús de dijo: ¡recíbela! Has sido sanado porque creíste."
El ciego ahora puede ver. Este hombre no ha creído en vano,
sino por esta fe él anda su camino de la vida alegre y
feliz, agradeciendo y alabando a su Dios.
Ahora queremos hablar un poquito de la pregunta del
principio de nuestra predicación.
¿Por qué el evangelista Lucas deja seguir a la primera parte
del texto, tratando de los padecimientos y de la muerte de
Jesucristo, no comprendidos por los discípulos, la segunda
parte de la curación del ciego?
Jesús quiere decir que los discípulos están en una situación
semejante como el ciego. Sus sentimientos y pensamientos son
totalmente oscurecidos, que no pueden comprender lo que se
realizará pronto con Jesucristo.
El ciego, teniendo una fe muy fuerte en Jesucristo, recibe
nuevamente la vista, los discípulos, empero, teniendo
solamente una fe muy débil, son sin ayuda.
Pero, sabemos ya, que este milagro de una fe muy fuerte se
realizará también en la vida de los discípulos. Jesús dijo
en otra situación así:
"Ahora no entiendes lo que estoy haciendo, pero después lo
vas a entender."
Así, puede realizarse también el milagro de la fe en nuestra
vida, entendiendo los caminos de Dios con nosotros y
experiendo la ayuda que nos aclara nuestra vida y se retira
la oscuridad.