-2-Kirchenjahr bis Estomihi 40
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:25/02/1979
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 3-2-1980 -spanisch-
Diamante, 10-2-1980 -spanisch-
Meroú, 17-2-1980 -spanisch-
Aldea Protestante, 30-1-1972 -deutsch-
Reffino, 5-2-1972 -deutsch-
Grabschental, 12-2-1977 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Septuagesimae
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Romanos 9: 14-24 - Römer 9, 14 - 24
Skopus: El puebo viejo y nuevo de Dios
-2-Kirchenjahr bis Estomihi 40 - Romanos 9: 14 - 24
"¿Qué, pues, diremos? ¿Qué hay injusticia en Dios? En
ninguna manera. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del
que yo tenga misericordia, y me compaderceré del que yo me
compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que
corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque la
Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado,
para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea
anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere,
tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece.
Pero me dirás: ¿Por qué, pues inculpa? por ¿quién ha
resistido a su voluntad? Mas antes, oh hombre, ¿quién eres
tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al
que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene
potestad al alfarero sobre el barro, para hacer de la misma
masa un vaso para honra y otro para deshonra? ¿Y qué, si
Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder,
soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para
destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su
gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él
preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha
llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino
también de los gentiles?"

Es y será un secreto en esta tierra que en medio de la
humanidad existe un grupo de hombres que se llama el pueblo
de Dios o también la Iglesia de Jesucristo. Esta realidad de
la Iglesia de Jesucristo no podemos explicar, sino solamente
reconocer su existencia. Hemos de saber también por su
Palabra que Dios fundó a su pueblo para que cumpla su tarea
para ser la sal de la tierra y la luz del mundo.
Un pueblo de Dios, una Iglesia de Jesucristo, que no sabe
nada de su obligación y cuyo cumplimiento, no existe mas
como pueblo de Dios o como unsa Iglesia de Jesucristo.
Todo esto nos explica el apóstol Pablo por su carta a la
iglesia en Roma. Utiliza el ejemplo del trabajo de un
alfarero que forma de arcilla una olla para un destino fijo.
No cumpliendo su destino por una forma mala o desperfecto,
el alfarero puede hacer nuevamente de esta olla un terrón de
arcilla o ya cocida, puede destruirlo. Una olla que no
cumple su destino, no sirve para nada.
Este saber puede llevarnos como una congregación en una
inquietud profunda, pero salvadora con la pregunta, que
nosotros cumplimos nuestra tarea o solamente está en el
centro de todos nuestros esfuerzos el sostén de nuestras
congregaciones, de los cultos de tradición vieja y de la
vida congregacional.
Pero ¿qué hacemos a favor de los débiles de la fe y de los
que han perdido el contacto con Jesucristo?
¿Qué hacemos a favor de los que no pueden solucionar los
problemas y dificultades de su vida?
¿Sabemos en realidad que una congregación existe únicamente
en este mundo para cumplir su tarea?
¿Es nuestra vida total una predicación de que Jesucristo es
el único Señor del mundo?
¿Puede reconocer un no-cristiano por nuestra vida que
Jesucristo es El que tiene todos los poderes en su mano?
La contestación por nosotros es muy importante, porque el
apóstol Pablo dice por su carta a los romanos que un pueblo,
el pueblo de Israel, por su desobediencia y, no cumpliendo
su tarea, dada de Dios, perdió su destino de un pueblo de
Dios, siendo solamente un pueblo entre otros.
Pero siempre Dios pregunta y espera que este pueblo
nuevamente empieza a cumplir, su tarea como su pueblo.
Sabemos bien que Dios, en lugar del pueblo Israel, se fundó
un nuevo pueblo, la Iglesia de Jesucristo. Este nuevo pueblo
de Dios, nosotros, Uds. y yo, ahora debemos ser los que
vivan según la voluntad de Dios.
Pablo describe así al pueblo Israel en su relación con Dios:
"Dios aguantó con mucha paciencia a aquellos que son sus
servidores, pero desobedientes, para dar a conocer la
grandeza de su gloria."
Su paciencia, empero, tiene un fin. Est fin vino ya con el
pueblo Israel, que no quería cumplir su tarea, tampoco
aceptando al Hijo de Dios, a Jesucristo.
¿Y cuándo tiene su fin la paciencia de Dios con nosotros?
¿Pondrá también en lugar de la Iglesia, de su pueblo de hoy,
otro pueblo, nuevamente elegido, porque nosotros como
cristiandad, tampoco hemos cumplido nuestra tarea?
Para nosotros todavía no vino este fin.
Claramente sería mejor que nosotros, pueblo Israel e Iglesia
de Jesucristo, juntamente reconozcamos nuestra tarea y nos
cambiemos en servidores obedientes, en sus colaboradores.
Para nosotros se destruiría todo, desobediciendo más a Dios,
pero no para El. El puede elegir también hoy entre todos los
seres humanos a otro pueblo, a otro grupo, para ser su
pueblo, cumpliendo su tarea mejor que nosotros, cristianos y
judíos.
El mismo Dios ya dijo:
"Tendré misericordia de quien yo quiera tenerla y tendré
compasión de quien yo quiera tenerla."
Hoy, nuestro Dios todavía puede hacer cosas maravillosas y
cambiar cristianos desobedientes en obedientes y grupos
ateístas e incrédulos y judíos en cristianos fieles y puede
llamar a no cristianos para ser sus servidores creyentes.
Por un milagro de un cambio radical entre nosotros,
cristianos desobedientes, pidamos a nuestro Señor Jesucristo
para que no perdamos nuestro destino como un pueblo de Dios.