-2-Kirchenjahr bis Estomihi 36
Lugar/Ort:Diamante

Fecha/Datum:13/02/1977
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 15-2-1977 -spanisch-
Aldea Protestante, 5-6-1977 -spanisch-
Meroú, 17-7-1977 -spanisch-
Grabschental, 24-7-1977 -spanisch-
Reffino, 1-2-1975 -deutsch-
Aldea Protestante, 6-4-1975 -deutsch-
Grabschental, 9-5-1976 -deutsch-
Meroú, 11-6-1978 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:4 Dom. desp. Epifanía - 4. Sonnt. nach Epiphanias
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Romanos 13: 8 - 10 - Römer 13, 8 - 10
Skopus: Amor a los prójimos
-2-Kirchenjahr bis Estomihi 36 - Romanos 13: 8 - 10
"No debáis a nadie nada, sino el amaros unos al otro; porqu
el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Porque: No
adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso
testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamineto, en
esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti
mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el
cumplimiento de la ley es el amor."

En su carta a los Romanos, el apóstol Pablo escribe que la
fe cristiana verdadera se realiza en la vida diaria de un
cristiano, en su hacer y hablar, sí, comprende esta vida
concreta como un culto o como un servicio para Dios. Y lo
que hemos entendido hasta hoy como un culto tradicional
significa para el apóstol el arranque que pone en movimiento
nuestra vida como un servicio para el Creador o como un
culto racional.
En esta manera, Pablo explica por otro texto que el culto
racional en y por nuestra vida diaria, en y por nuestro
actuar y hablar, es caracterizado y se expresa especialmente
en la relación con otros seres humanos o con nuestros
prójimos por ser cristiano o no.
Pablo no quiere saber nada en este aspecto de la tradición
judía de la ley, en que fue educado y que dice que por el
cumplimiento de esta ley, nosotros nos cambiamos en personas
buenas y perfectas. El, un apóstol de Jesucristo, está
convencido, que Dios, en este Jesús de Nazaret, nos ama y
nos da la posibilidad de una vida nueva, de un cambio
radical, también en la relación con otros.
Del amor de Jesucristo a nosotros siempre sigue que vivimos
según la vida de El, que le imitamos en nuestro hacer.
No se necesitan amenazar con el látigo de la ley.
En los versículos de nuestro texto, el apóstol Pablo escribe
concretamente de lo que sigue de la renovación de la vida de
una persona por Jesucristo.
La palabra:
"No tengan deudas con nadie,"
dice que, para un discípulos de Jesucristo, para un
cristiano, es una realidfad normal que el acepta las reglas
de la vida humana entre personas, las reglas que nos ayudan.
Un cristiano no necesita ser un solitario extraño, el cual
debe chocar con sus prójimos, sino puede aceptar costumbres
y tradiciones otras, siempre cuando nos ayudan en nuestra
humanidad. El límite de esta aceptación de reglas,
costumbres y tradiciones nos indica el texto:
"No tengan deudas con nadie, sino la deuda de amor que se
deben unos a otros, pues el que ama a otro, con eso ha hecho
lo que la ley manda."
El límite de esta explicación es, según nuestro texto,
"el amor que se deben unos a otros."
Costumbres, reglas y tradiciones que nos impiden practicar
el amor a los prójimos, nosotros, cristianos, no podemos
aceptar sino hemos de luchar en toda la libertad, contra
ellas.
En ninguna manera puede participar un cristiano en una
propaganda de odio contra personas, o grupos o pueblos o
razas o religiones.
Cada propaganda de odio es contra la fe cristiana que
anuncia el amor a todos los seres humanos:
"No tengan deuda con nadie, sino la deuda de amor que se
deben unos a otros; pues el que ama a otro, con eso ha hecho
lo que manda la ley y todas las costumbres y reglas en el
sentido de Dios y de Jesucristo."
En este sentido ahora la Iglesia Católica Romana testifica
también el Evangelio de Jesucristo y de su amor por todos
sus representantes, del Papa Pablo VI hasta el último obispo
en nuestro país.
No aceptando ninguna propaganda de odio y practicando el
amor, no significa, que también hemos de aceptar las
intenciones e ideas u opiniones de los otros y en ninguna
manera podemos aceptar y defender crímenes de otros.
Amor a otros significa negar también todos los hechos y
actos contra los derechos humanos, no preguntando por los
que practicanlos.
Nuestro texto no solamente testifica el mandamiento del amor
a los prójimos como más importante que todas las costumbres
y tradiciones y reglas, sino sabe también que para Dios, el
amor a los prójimos es más importante que su propia ley, que
los 10 mandamientos.
¿Cómo leemos en el último versículo de nuestro texto:
"El que tiene amor no hace mal al prójimo; así que en el
amor se cumple perfectamente la ley."
Este amor practica cada hombre que sigue verdaderamente por
su vida a Jesucristo.