-2-Kirchenjahr bis Estomihi 30
Lugar/Ort:Paraná

Fecha/Datum:24/01/1971
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Diamante, 30-12-1972 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 31-12-1972 -spanisch-
Grabschental, 31-12-1972 -spanisch-
Aldea Protestante, 31-12-1972 -spanisch-
Reffino, 17-1-1971 -deutsch-
Meroú, 17-1-1971 -deutsch-
Grabschental, 17-1-1971 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:1 Domingo desp. Epifanías - 1. Sonnt. nach Ep.
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:1 Juan 5: 11 - 13 -1. Johannes 5, 11-13
Skopus: Somos testigos de una nueva época.
-2-Kirchenjahr bis Estomihi 30 - 1 Juan 5: 11 - 13
"Este testimonio es que Dios nos ha dado vida eterna, y que
esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo de Dios,
también tiene esta vida; pero el que no tiene al Hijo de
Dios, no tiene esta vida. Les escribo esto a ustedes que
creen en el Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida
eterna."

Hace pocos días hemos festejado la Nochebuena, la Fiesta de
Navidad.
¿Qué fue visible y comprensible en esta fiesta? ¿Por qué el
nacimiento de este Jesús de Nazaret no solamente tiene su
significación muy importante para nosotros, cristianos, sino
también para todos los hombres, para toda la humanidad?
Por el acontecimiento en el rancho de Belén es reconocible
que no somos personas excluidas y condenadas, sino con un
futuro feliz.
El que nos dió la vida, nos tiene en las manos de su amor y
de su ayuda. Por eso, la humanidad no es una de muerte, sino
una de vida y de esperanza.
Recibimos en medio de la oscuridad, de los problemas y de
las miserias de este mundo, una luz nueva y una esperanza
profunda. Por el acontecimiento navideño, hace dos mil años,
en medio del pueblo judío, hoy tenemos también un camino
recto y una salida buena de nuestra situación sin salidas,
viviendo en un cambio de épocas.
En el hacer y hablar de este Jesús de Nazaret, Dios nos da
su ayuda y amor, abriéndonos el camino hacia un futuro
mejor.
Este amor de Dios, ayudándonos en Jesucristo, es tan grande
y maravilloso que en el Credo Cristiano confesamos:
"Jesús de Nazaret es el Hijo de Dios."
En su Hijo, Dios vino a nosotros. En Jesús, el Creador
mismo, está entre nosotros, sus criaturas, y nos da su
ayuda:
"Pues Dios amó tanto al mundo que dió a su Hijo único, para
que todo aquel que cree en El, no perezca, sino tenga vida
eterna, ayer, hoy y mañana."
Mirando a Jesús en su practicar de una vida veradera en
armonía con el Creador y con los prójimos, somos invitados a
vivir en la misma manera en el hacer y hablar com El.
Obediciendo a su llamado de seguirle, experimentamos lo que
el Señor ha practicado, vida humana verdadera por amor a los
prójimos.
Hasta hoy, Jesús está en el camino hacia nosotros, para
ayudarnos, también a los nativos y negros e indios para
posibilitarles la misma vida que nosotros vivimos. Está en
el camino a los pobres, oprimidos, enfermos, a los que no
pueden superar las dificultades y problemas de su vida, a
los que gritan y gimen por ayuda. Nosotros, cristianos,
hemos de ser sus ayudantes y colaboradores. Acompañemos a
Jesús en sus intenciones de la ayuda a los otros.
Es una cosa triste que el comunismo sabe de su
responsabilidad para los pobres entre la humanidad, si
también en una manera no-aceptable, y nosotros, cristianos,
no queremos saber nada de esta tarea.
Jesús está en el camino a personas en miserias y busca entre
cristianos sus colaboradores y no puede ser que hallará a
estos solamente entre comunistas y otros no-cristianos.
Habiendo recibido ya la ayuda de El, hemos de seguirle con
lo que tenemos y podemos.
Debemos ser un CRISTO para los otros en el tiempo de hoy, lo
que podemos ser.
En la historia de la humanidad vivimos en una situación, en
que aún no conocemos el camino recto o las salidas buenas de
los problemas, de las miserias y de las dificultades graves
actuales. El camino hacia un futuro mejor está en una
oscuridad completa.
Todas las intenciones de ayuda sin Cristo son fracasadas. Y
la ayuda verdadera y única, hemos negado. No hemos aceptado
el llamado a seguirle, de vivir según su vivir, actuar y
hablar.
Pero, felizmente, este Jesús de Nazaret, cuyo nacimiento
hemos festejado hace días, está aún hoy en medio de
nosotros, como hace 2 mil años, y nos invita:
"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo
os haré descansar."
Este Jesús de Nazaret, está aún en medio de nosotros,
cristianos, como entre sus discípulos, hace dos mil años. Y
El nos dice:
"¡Sígueme¡" , también:
"¡Anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres!" y:
"Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los
otros!" o:
"Dadles vosotros de comer!" e igualmente:
"Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos,
perdonándoos unos a otros!"
Donde cristianos actúan según este llamado, se realiza ya
hoy en medio de nosotros un mundo nuevo y feliz, empieza ya
el futuro y lo que nuestro texto de predicación dice:
El que acepta al Hijo de Dios, ayuda de su vida,
siguiéndole, viviendo como El, tiene vida humana verdadera,
y el que no vive como El, teniendo riquezas, bienes, un
empleo bueno, campos, poderes, es una persona muerte.
Comprendiendo esto, recibiendo la ayuda de Jesús y
colaborando con El en la realización de un mundo mejor y de
un futuro feliz, nosotros podemos dar a este mundo de hoy
una esperanza profunda en el sentido de nuestro Señor.
Reconozcamos que lo que se realizó y empezó, hace dos mil
años, en un rancho de Belén, no es una fábula para niños,
sino todavía es el único fundamento de la vida humana
verdadera, también para nosotros en la época de hoy, en el
cambio de años, del año viejo 1972 hacia el año nuevo 1973.