-2-Kirchenjahr bis Estomihi 27
Lugar/Ort:Diamante

Fecha/Datum:13/01/1979
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 6-1-1980 -spanisch-
Meroú, 13-1-1980 -spanisch-
Reffino, 11-1-1981 -spanisch-
Aldea Protestante, 1-2-1981 -spanisch-
Castelar, 6-1-1981 -spanisch-
Reffino, 13-1-1980 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Epifanía - Epiphanias
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Mateo 2: 1 -12 - Matthäus 2, 1 - 12
Skopus: Magos adoran al Niño en el pesebre
-2-Kirchenjahr bis Estomihi 27 - Mateo 2: 1 - 12
"Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey
Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,
diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido?
Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a
adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda
Jerusalén con él. Y convocados todos los principales
sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde
había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de
Judea; porque así está escrito por el profeta: Y tú, Belén,
de la tierra de Judá. No eres la más pequeña entre los
príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, que
apacenterá a mi pueblo Israel. Entonces Herodes, llamando en
secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el
tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a
Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del
niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo
también vaya y le adore. Ellos, habiendo oído al rey, se
fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente
iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre
donde estaba el niño. Y al ver la estrella, se regocijaron
con muy grande gozo. Y al entrar en la casa, vieron al niño
con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo
sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.
Pero siendo avisados por revelación en sueños que no
volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro
camino."

Dentro del año eclesiástico tenemos la fiesta de Epifanía
con sus domingos siguientes. Epifanía significa APARICIÓN.
Dios mismo aparece en la forma del hombre Jesús de Nazaret.
En la cristiandad egipcia, sí, en toda la cristiandad del
este, se festejaban originalmente NAVIDAD, el nacimiento de
Jesús, en este día de Epifanía.
El evangelio de Navidad para esta parte de la cristiandad
era nuestro texto de los magos del este.
Por leyendas y explicaciones diferentes, los magos se han
cambiado en 3 reyes. En partes muy grandes de la
cristiandad, por eso, se llama esta fiesta como fiesta de
los 3 REYES SANTOS. Se sabe tambien, según la tradición, los
nombres de estos 3 reyes:
Balthasar, Kaspar y Melchior.
La fiesta de Epifanía es así la paralela de la Nochebuena y
de la fiesta de Navidad. Y de nuestro texto sabemos que el
mensaje de los magos del este significa un complemento
necesario e importante del mensaje de Navidad y debe ser
juntado con el.
En el centro de nuestro texto también está el Niño en el
pesebre en un rancho de Belén, el hijo de María, el niño
Jesús.
Por nosotros, el Hijo de Dios, el rey verdadero del cielo y
de la tierra, vino a este mundo, para ayudarnos, para
llamarnos en su reino y para hacernos súbditos de este su
reino.
Y nuestro texto dice que a este niño, solamente aceptado por
los pastores pobres, negado por los superiores, escribas y
sacerdotes, también negado por el rey Herodes, vinieron del
oriente personalidades paganas altas y respetadas, para
adorarle como el rey del futuro.
Son magos, son superiores de los magos, muy ricos y honrados
por la gente, casi como reyes.
¿De dónde saben estos sacerdotes paganos del nacimiento de
Jesús? Dicen:
"Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Pues en el
oriente vimos su estrella, y hemos venido aquí para
adorarle."
Eran paganos y en una forma pagana de astrología han
recibido el conocimiento del nacimiento extraordinario.
¡Qué situación extraña!
De un lado un pueblo, elegido por Dios, a ser su pueblo,
para recibir su amor especial. Toda la historia del pueblo
Israel es una historia del amor de Dios a su pueblo. Por
muchas formas y en tiempos diferentes, Dios anunció por los
profetas:
Vendrán día y hora que enviaré a mi hijo como Mesías y
Salvador. Realizándose eso, empezará el tiempo feliz de
salvación para mi pueblo.
Y ahora vino este tiempo, vino el Mesías y ¿qué leemos?
"No había alojamiento para ellos en el mesón", y
"María lo acostó en un estable."
No el Sumo Sacerdote, tampoco los escribas, y casi ningún
otro hombre pío, toman conocimiento de este nacimiento,
solamente los pastores pobres, invitados especialmente por
Dios, por sus mensajeros.
El pueblo de Dios no aceptó seriamente su palabra y su
cumplimiento actual.
Es dicho, empero, claramente, que Dios, experimentando la
negación de su palabra por los suyos, se dirige a otros, a
ateístas, a idólatras, a malos y a criminales, siempre con
la esperanza que ellos últimos le comprendan mejor que sus
píos. Dios se presenta, hemos de decir, a los judíos como
judío, a los cristianos como cristiano y a los paganos como
pagano.
¡Ay de ellos! que no quieren aceptarlo como los primeros. La
condenación de Dios está sobre ellos. En contrario se
realiza el milagro entre los paganos que los magos abandonan
todo para ver lo que se desarrolla en Palestina con este
nacimiento.
¿Qué hemos de pensar de los escribas y sacerdotes del pueblo
Israel? Conocen exactamente los textos de los profetas de
los Escrituras Sagradas, diciendo:
"En Belén debe ser nacido este nuevo rey; porque el profeta
lo escribió así: Y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres
la más pequeña entre los gobernantes de esa tierra, porque
de ti saldrá un jefe, que cuidará a mi pueblo Israel."
Leídos los textos a los magos, los escribas y sacerdotes no
quieren saber nada más de estas cosas, de este Mesías del
pueblo de Dios.
¡ Ay de nosotros! actuando hoy en la misma manera en la
relación con la palabra de Dios y su cumplimiento en
Jesucristo. Un hombre de nuestro tiempo dijo:
"Nosotros, cristianos, somos iguales como vendedores de
bebidas gaseosas, que vendemos estas, pero negamos a beber
estas bebidas porque no nos gustan."
Podría ser que Dios, de un día, tampoco quiere saber nada de
nosotros, cristianos, porque rechazamos día a día, a su Niño
en el pesebre del rancho de Belén.
Puede ser que llame a otros hombres o grupos o pueblos para
formar un nuevo pueblo que le obedecerá, en una manera
semejante como llamó a los magos paganos.
Es comprensible que el rey Herodes no puede dormir
tranquilamente, recibida la noticia de un nuevo rey sobre
Israel. Por eso, enseguida, empezó la preparación para
asesinar este Niño.
Este rey Herodes tiene temor por ser sacado de su trono.
Así podemos reconocer ya detrás del pesebre, la cruz.
En nuestros pensamientos escuchamos las voces de los
caudillos políticos y de los poderosos del pueblo, gritando:
"¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!"
Felizmente no hay solamente este lado oscuro, sino también
el otro, claro y alegre:
"Y al entrar en la casa, los magos vieron al niño con su
madre María. Entonces se arrodillaron y adoraron al niño.
Luego abrieron sus cajas y le regalaron oro, incienso y
mirra."
¿Tenemos la voluntad de actuar en la forma igual como los
magos del oriente?
Entonces también nosotros podríamos ser felices con estos
magos por su encuentro con el Niño Jesús que es el Cristo de
Dios.
Ya en este nuestro texto podemos reconocer la tragedia
venidera. El pueblo vieja de Dios no quiere saber nada de
este niño que es el Rey, pero los paganos vienen con alegría
para formar el nuevo pueblo de Dios, bajo su Rey Jesucristo.
"En pobre pesebre yace El reclinado
al hombre ofreciendo eterna salvación,
el rey y el señor de todos los señoes:
¡Venid, adoremos a Cristo el Señor!
¡Venid, adoremos a Cristo el Señor!"