-2-Kirchenjahr bis Estomihi 25
Lugar/Ort:Reffino

Fecha/Datum:21/01/1979
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Diamante 12-1-1980
Aldea Protestante, 20-1-1980
Camarero/Puiggari, 11-1-1981
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Epifanía
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Isaías 60: 1 - 6
Skopus: Nosotros andaremos en la Luz
-2-Kirchenjahr bis Estomihi 25 - Isaías 60: 1 - 6
"Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la
gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que
tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas
sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.
Y andarán las naciones a tu luz y los reyes al resplandor de
tu nacimiento. Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos
se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y
tus hijas serán llevadas en brazos. Entonces verás, y
resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón,
porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las
riquezas de las naciones hayan venido a ti. Multitud de
camellos te cubrirá; dromedarios de madián y de Efa; vendrán
todos los de Sabá; traerán oro e incienso, y publicarán
alabanzas de Jehová."

El profeta Isaías vive en una relación personal con su Dios,
quien es el Señor y Creador de este mundo, como también el
Señor y Salvador de su pueblo.
En esta relación directa, Dios explica a su siervo lo que
piensa sobre su pueblo, su tarea y sus relaciones con los
otros pueblos. Claramente sabe el profeta que la imagen del
pueblo de Dios según su Creador no corresponde a la realidad
del pueblo Israel, talvez, sí, en contra.
Pero la intención de Dios es llevar a su pueblo hacia su
destino y por eso, Isaías siempre habla y escribe del pueblo
de Dios que es también su pueblo, un futuro que será pronto
una realidad.
El profeta Isaías tiene una visión profética sobre la
realidad y sobre la tarea del pueblo de Dios, el cual ya
está en el camino para alcanzar este su destino.
Ahora sabemos que nosotros, cristianos, nos comprendemos
como el pueblo verdadero de Dios, por nuestro Señor y
Salvador Jesucristo, por lo que se realizó hace dos mil años
en el rancho de Belén y terminó en la cruz de Golgota.
Por eso vale lo que dice el profeta Isaías también hoy, para
nosotros, cristianos, congregaciones, iglesias y como la
cristiandad total.
La palabra:
"Tinieblas cubren la tierra y oscuridad las naciones."
explica la vida de los hombres y de los pueblos.
Bajo tinieblas y oscuridad hemos de entender que el derecho
de cada ser humano a una vida digna es violado, y
menospreciada la regla de la convivencia humana:
"Derecho igual para todos."
En lugar de este gobierna entre los hombres como pueblos el
derecho de los más fuertes, lo que puede ser el poder
estatal, el poder de las armas y el poder de riquezas o el
poder de la inteligencia.
Tal mundo es caracterizado por brutalidad, tiranía, pobreza
y hambre e igualmente por lujo, guerras y corrupciones.
En medio de este mundo del tiempo de Isaías, este profeta
dice a y del pueblo Israel como pueblo de Dios:
"Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la
gloria del Señor ha nacido sobre ti."
Esto significa que el pueblo de Dios debe ser un ejemplo y
un testimonio para la forma de la vida de los hombres,
marcada por el derecho igual para todos como Martín Lutero
dijo en las explicaciones de los 10 mandamientos.
Escuchamos algunos ejemplos:
"Debemos temer y amar a Dios de modo que no hayamos daño a
nuestro prójimo ni amarguemos su vida, sino que le ayudemos
y protejamos en todo peligro y becesidad."
También:
"Debemos temer y amar a Dios de modo que no quitemos el
dinero o los bienes a nuestro prójimo, ni nos apropiemos de
ellos con malas mercancías o ilícitos negocios, sino que le
ayudemos a conservar y mejorar sus bienes y medios de vida."
Más:
"Debemos a temer y amar a Dios de modo que no le saquemos a
nuestro prójimo su mujer, sus peones, o sus animales, ni los
alejemos, ni los hagamos extraños a él, sino que instemos a
que permanezcan con él y cumplan diligentemente con sus
obligaciones."
Otro:
"Debemos temer y amar a Dios de modo que no tratemos de
obtener con astucia la herencia o la casa de nuestro
prójimo, ni no apropiemos de ella con un derecho fictivo,
sino que le ayudemos y cooperemos con él en la observación
de lo que le pertenece."
Pero estas explicaciones de los mandamientos no bastan para
describir la convivencia en el sentido de Dios, porque por
las formas diferentes de sistemas y gobiernos somos forzados
a una vida que no nos deja más la libertad de una vida
cristiana verdadera.
Hemos de cambiar estas formas para poder practicar nuestra
fe o cumplir los 10 mandamientos. Una obligación para el
pueblo de Dios es obrar intensivamente para el bien y el
progreso de los seres humanos y a favor de su humanidad,
obrar para que cada uno, rico y pobre, blanco y negro,
gobernador o gobernado, argentino o europeo, pueden realizar
su vida en el sentiudo de su Creador, sin dificultades de
ningún lado.
En este sentido no hemos de olvidar que también el otro,
cristiano o no, en su hablar y hacer es un hombre, amado de
Dios, como nosotros también.
Nunca podemos colaborar en la persecución u opresión de
grupos diferentes, por su nacionalidad o raza o religión o
por sus ideas políticas, tampoco preguntando por las
dificultades que nosotros tendremos en este caso de nuestra
negación.
"Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz, y la
gloria del Señor ha nacido sobre ti."
Isaías sabe que Dios mismo colabora en la realización de la
luz. Enviará a un Mesías, a un nuevo Rey, el cual fundará,
en medio de este mundo perverso, un reino de la paz, en que
la humanidad verdadera de los seres humanos no es impedida,
sino realizada.
Jesucristo, este Rey y Mesías, ha fundado este reino de la
paz. Su vida total era un servicio a favor de la
restauración de la humanidad de los hombres, hasta que
sacrificó esta su vida. Y el mismo ahora espera de nosotros,
llamándonos según su nombre que vivimos como él vivió:
"¡Sígueme!"
Aun no hemos alcanzado nuestro destino porque muchos
cristianos viven al lado de los que impiden vida en la luz,
pero Jesucristo cumplirá su plan. Ya está cumpliéndose la
profecía del profeta Isaías.
Muchos no-cristianos preguntan por este reino de la paz, en
que cada uno es respetado, tiene libertad y una vida en
abundancia, preguntan por este Jesucristo, el cual
únicamente puede posibilitar un futuro mejor para todos.
Isaías dice:
"Y andarán las naciones a tu luz y los reyes al resplandor
de tu nacimiento."
Nosotros estamos incluidos también en esta luz y gloria.