-2-Kirchenjahr bis Estomihi 20
Lugar/Ort:Aldea Protestante

Fecha/Datum:01/01/1979
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 7-1-79 -spanisch-
Meroú, 7-1-1979 -spanisch-
Aldea Protestante, 1-1-198o -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Nuevo Año - Neujahr
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Juan 16: 32b + 33 - Johannes 16, 32+33
Skopus: Somos colaboradores del Señor
-2-Kirchenjahr bis Estomihi 20 - Juan 16: 32b - 33
"Jesucristo dice: Pero no estoy solo, porque el Padre está
conmigo. Les digo todo esto para que encuentren paz al
confiar en mí. En el mundo ustedes tendrán que sufrir; pero
tengan valor, pues yo he vencido al mundo."

Jesucristo en sus preparaciones para el camino a la cruz de
Gólgota, está hablando seriamente con sus discípulos,
explicándoles el motivo y la necesidad de sus padecimientos
por la salvación del mundo y el bien de todos los hombres,
lo que los suyos no pueden comprender.
Esta falta de comprensión va tan lejos que dejan ir solo a
Jesús su camino de padecimientos, no solamente en el momento
de su detención o en la cruz, donde todos los discípulos se
dan a la fuga.
Pero Jesús no negó a los suyos, sino les da, siempre de
nuevo, la posibilidad de una renovación de su relación con
El. Explica lo que se realiza y se realizará entre ellos. El
comprende su desamparo como parte de su camino a favor de la
salvación. Afirma también que en este camino no depende de
los suyos, sino únicamente de su Padre en el cielo. De El
sabe que está a su lado:
"No estoy solo, porque el Padre está conmigo",
dijo a sus discípulos. Sí, les alienta a ellos mirar
consoladamente en el futuro y no olvidar el destino de su
obrar, la salvación del mundo.
El, Jesús, ya alcanzará este destino de su camino, no
preguntando por lo que ellos, sus discípulos, faltan o que
sus enemigos le hacen tantas dificultades.
Estando ante El, todos estos problemas, El pude hablar ya:
"En el mundo ustedes tendrán que sufrir, pero tengan valor,
pues yo he vencido al mundo",
sabiendo de la superación venidera de todas estas
dificultades.
Vivimos en el principio de un nuevo año.
Conocemos nuestros deseos para este año, también nuestros
planes para alcanzar en trabajo, en la manera igual,
nuestros temores, pero no sabemos nada de lo que se
realizará verdaderamente en este año que ya empezó.
Tampoco hemos de olvidar que no vivimos exclusivamente para
nosotros y para nuestras familias, sino también dependemos
de lo que se realiza alrededor de nosotros, de lo como se
solucionan los problemas del mundo, de los de nuestro país
con sus vecinos. Y muy importante es, que nuestro Señor y
Salvador Jesucristo tambien hizo sus planes para este año
nuevo, para realizar la salvación, obrada por sus
padecimientos y morir y resucitar.
Este año debe ser un año de la salvación del Señor. Y El
espera nuestra colaboración.
Muchas fuerzas estan interviniendo activamente contra la
obra del Señor, cambiando la vida en la tierra en un
infierno, a pesar de hablar mucho de progreso o de una
mejora del nivel de la vida humana. Este progreso, empero,
sirve solamente a un grupo especial de hombres,
preparándoles un paraíso, siempre por cuenta de otros, que
deben vivir en pobreza como en un infierno.
Por la salvación, obrada por el Señor Jesucristo, no piensa
únicamente en algunos pocos privilegiados, sino en todos los
seres humanos. Y esta salvación para todos necesita nuestra
colaboración.
Cada hombre en la tierra debe vivir una vida en abundancia.
Bajo salvación, liberación y redención, comprendemos el
sostén, la conservación y la protección de la naturaleza con
animales y plantas y la riqueza del subsuelo, todo lo que
posibilita vida humana.
?Qué fuerzas alcanzarán en este año nuevo su destino, las de
la destrucción, haciendo de esta tierra un infierno con un
fin terrible o las fuerzas de Jesucristo en sus gestiones
por la salvación con la posibilidad de una vida humana y
digna para todos, lo que significa en la situación actual en
el mundo que se deben renunciar a muchas formas de lujo y de
abundancia por si solos.
Ante Dios son seres humanos iguales los pobres y los ricos,
los viejos y los jóvenes, los blanco y los negros.
En estos tiempos, Jesucristo sabe que muchos, nombrándose
según su nombre CRISTIANOS, no quieren o no pueden
comprender su hacer y su actuar y sus planes por la
salvación de todos los seres humanos. Sí, muchos están hoy
en el lado de sus enemigos.
Pero aun hoy El da, siempre de nuevo, la posibilidad de
corregirnos en nuestras propias decisiones a los que son sus
colaboradores, diciendo que deben superar muchas
dificultades y padecer persecuciones sangrientas.
Pero es verdad que Jesucristo actúa en conformidad con su
Padre, Creador de todo lo que existe, y también es verdad
que El, en sus planes, se acerca en este año nuevo al
destino de la salvación del mundo:
"En el mundo ustedes tendrán que sufrir, pero tengan valor,
pues yo he vencido al mundo."-