-2-Kirchenjahr bis Estomihi 04
Lugar/Ort:Diamante

Fecha/Datum:30/12/1973
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Grl. Racedo, 30-12-1973 -spanisch-
Aldea Protestante, 31-12-1973 -spanisch-
Aldea Protestante, 31-12-1976 -spanisch-
Paraná, 1-1-1967 -deutsch-
Camarero, 1-1-1967 -deutsch-
Meroú, 31-12-1967 -deutsch-
Aldea Protestante, 31-12-1967 -deutsch-
Aldea Protestante, 31-12-1974 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Fin del año - Jahresschluß
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Lucas 12: 35 - 40 - Lukas 12, 35 - 40
Skopus: Jesucristo nos da futuro
-2-Kirchenjahr bis Estomihi 4 - Lucas 12, 35 - 40
"Jesucristo dice: Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras
lámparas encendidas; y vosotros sed semejantes a hombres que
aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que
cuando llegue y llame, le abran en seguida. Bienaventurados
aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle
velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se
sienten a la mesa, y vendrá a servirles. Y aunque venga a la
segunda vigilia, si los hallare así, bienaventurados son
aquellos siervos. Pero sabed esto, que si supiese el padre
de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría
ciertamente, y no dejaría minar su casa. Vosotros, pues,
también, estad preparados, porque a la hora que no penséis,
el Hijo del Hombre vendrá."

Un período de la historia del mundo y de la humanidad está
terminándose. En la historia, un año claramente es muy
corto, pero en la vida de una persona muy largo, significa
una eternidad.
¡Qué podría realizarse en los doce meses de un año en la
vida de una persona, de una familia o de una nación!:
miserias, tristezas, problemas, golpe de estado etcta!
Las circunstancias pueden cambiarse totalmente, también la
dirección del camino. Todas las esperanzas pueden ser
terminadas.
Pero nosotros, cristianos, sabemos que un año es una parte
muy importante de nuestra vida, dada por Dios. En ella hemos
de dar buenos resultados como personas humanas y criatuas de
Dios.
¿Hemos dado éstos en el año que está terminándose? ¿Hemos
vivido según la voluntad de Dios? ¿Se podía reconocer que
somos criaturas de Dios dando ayuda y comprensión a nuestros
prójimos? ¿O con gusto hemos engañado y actuado
mentirósamente a los otros? ¿En nuestros pensamientos y
trabajos nos hemos girado alrededor de nosotros, de nuestra
miseria o tristeza o enfermedad y progresar, sin preguntar
por las de nuestro vecino o conocido?
¿Hemos dado buenos resultados en que hemos dado honra a
Dios, preguntando por su Palabra, hablando con El en la
oración, sacrificando dinero por la predicación del
evangelio en medio de nuestro mundo?
Normalmente todos nosotros debemos confesar:
No hemos cumplido,
"Dios, sé propicio a mí, pecador."
Conociendo el perdón por Dios, no olvidemos que esta nuestra
vida con sus años decida sobre nuestro futuro:
O un fin terrible o una vida sin fin, con futuro, con futuro
feliz y alegre.
De esta realidad de la significación de los años de nuestra
vida, testifica nuestro texto, exhortándonos a no
despilfarrar estos:
"¡Estén preparados, con sus lámparas encendidas! Sean como
siervos que están esperando a que su patrón regrese, porque
cuando menos lo piensen, vendrá el Hijo del Hombre!"
Del texto también podemos reconocer una gran alegría entre
ellos que son preparados para dar buenos resultados en los
años de sus vidas.
Nos es contado de una fiesta de boda, también de un señor,
dando una cena a sus amigos, escuchamos que uno nos da
nuestro futuro; JESUCRISTO.
Y El da futuro a nosotros que no queríamos vivir según la
voluntad de Dios, según la vida y la palabra de nuestro
Señor. El que vive, sin preguntar por el evangelio, es una
persona sin futuro, un hombre con un fin terrible.
Pero Jesucristo, en los años de su vida, por su vivir,
hablar, morir y resucitar, nuevamente ha dado la posibilidad
de una vida con futuro.
"El que mira a Jesús en la cruz, es salvado en la misma
hora, no tiene un fin con horror, sino una vida con futuro
alegre y feliz."
Nosotros, cristianos, somos personas con futuro. De este ya
hoy vive nuestra esperanza cristiana.
Y nuestro texto predica el acontecimiento, en que nuestro
futuro feliz no será más solamente esperanza, sino la única
y verdadera realidad de nuestra vida:
"Ustedes también están preparados, porque cuando menos lo
piensen, vendrá el Hijo del Hombre."
Un año está terminándose, un año de esta época, un año de
nuestra vida. En esta situación solamente podemos orar:
"Padre en los cielos, perdónanos que no hemos dado buenos
resultados en este año que está terminándose."
Pero, pedimos, mirando en Jesucristo, que nos dé una vida
con futuro, sin preguntar por los buenos resultados.
Ya hoy nos alegramos que vendrá el día en que se cumplirá
nuestra esperanza del futuro feliz y alegre, talvez ya en el
año nuevo que empezará pronto.
En esta hora oremos:
"Amén, sí, ven Señor Jesús, ven en breve."
Pero no olvidemos las exhortaciones de nuestro texto y
empecemos, por lo menos, a dar buenos resultados a favor de
Dios y de nuestros prójimos como personas humanas
verdaderas.
Por este
"dar buenos resultados",
agradezcamos a Dios que nos dio esta esperanza de un futuro
maravilloso.