-1-Kirchenjahr bis Weihnachten 069/070
Lugar/Ort:Diamante

Fecha/Datum:04/12/1971
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Camarero/Puiggari, 5-12-1971 -spanisch-
Paraná, 5-12-1971 -spanisch-
Col. Nueva, 19-12-1971 -spanisch-
Grabschental, 9-12-1973 -spanisch-
Camarero/Puiggari, 14-12-1975 -deutsch-
Grabschental,12-12-1976 -deutsch-
Aldea Protestante, 4-12-1977 -deutsch-
Reffino, 4-12-1977 -deutsch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:3 domingo de Adviento
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Apocalipsis 3: 7 - 13 - Offenb. 3,7-13
Skopus: Prácticar el amor a los prójimos
-1-Kirchenj. bis Weihn. 69/70 - Apocalipsis 3: 7 - 13
"Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el
Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que
abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: Yo conozco
tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta
abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes
poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi
nombre. He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los
que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he
aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y
reconozcan que yo te he amado. Por cuanto has guardado la
palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora
de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para
probar a los que moran sobre la tierra. He aquí, yo vengo
pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu
corona. Al que venciere, yo le haré columna en el templo de
mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el
nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la
nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y
mi nombre nuevo. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu
dice a los iglesias."

Em el tiempo en que fue escrito el libro APOCALIPSIS, la
cristiandad vivió en un apuro muy grave y en persecuciones
sangrientos. Este libro fue escrito para exhortar y consolar
a la cristiandad.
El autor empieza su libro con 7 cartas del Señor Jesucristo
a congregaciones de tipos diferentes, tratando sus problemas
típicos.
Los versículos del texto de nuestra predicación son la carta
a la congregación de Filadelfia.
Ya el nombre FILADELFIA caracteriza esta congregación y
significa:
AMOR A LOS HERMANOS y A LOS PRÓJIMOS.
La congregación en Filadelfia practica este amor, en la
manera del mandamiento del Señor. Ella es una congregación
como no existen muchas en la cristiandad de hoy, pero que
faltan en nuestro mundo. Jesucristo dice a esta congreación
de Filadelfia:
"Yo sé todo lo que haces. He puesto delante de ti una puerta
abierta que nadie puede cerrar; pues aunque tienes poca
fuerza, has hecho caso de mi mensaje y no me has negado."
En este sentido, el amor a los prójimos y a los hermanos es
entendido como obra para Jesucristo, como una puerta
abierta, como una invitación a los no-creyentes, como un
guardar de la Palabra de Dios, como una afirmación del
nombre de Jesucristo.
Las otras 6 congregaciones son censuradas y exhortadas. No
deben andar más el camino hasta el fin terrible. De la
congregación de Efeso es dicho que después de la primera
práctica del amor según la voluntad de Jesucristo, los
efesios han negado este amor.
En la carta a los efesios leemos así:
"Pero tengo una cosa contra ti: que ya no tienes el mismo
amor que al principio. Por eso, recuerda de dónde has caído,
cambia de actitud y haz lo que hacías al principio. Si no,
iré pronto contra ti y quitaré tu candelero de su lugar, a
menos que cambies de actitud."
Describiendo la situación de nuestras congregacviones, hemos
de decir que estamos entre los ambos tipos de
congregaciones, entre Efeso y Filadelfia. Tal vez se deba
decir que no hemos negado la práctica del amor a los
prójimos sino que no hemos sabido y reconocido esta tarea en
su significancia importante de nuestra fe cristiana, por eso
no vale para nosotros las palabras:
"Conserva lo que tienes, para que nadie te quite tu premio."
Ahora, no teniendo este premio, porque no hemos visto esta
tarea del amor a los prójimos, ahora por la carta a la
congregación en Filadelpfia somos invitados a empezar con
este amor a los prójimos.
Vivimos en el tiempo de adviento dentro del año de
eclesiástico. Ya de los primeros tiempos de la cristiandad
hasta hoy, el tiempo de adviento es tiempoo de penitencia y
un tiempo de renovación.
Así también este tiempo de adviento puede y quiere ayudarnos
a comprender lo que significa la parte muy importante de
nuestra fe cristiana:
El amor a los projimos, la responsabilidad para los otros.
Cuando se realiza este amor en nuestra vida, se leerá
también de nosotros lo que se lee en la carta del Señor a la
congregación en filadelfia:
"Has guardado mi mandamiento de tener paciencia (y amor), y
por esto yo te guardaré de la hora de prueba que va a venir
sobre el mundo entero, para poner a prueba a todos los que
viven en la tierra."
Muy interesante es ver que ya en los hechos de la
Nochebuena, la acentuación está en lo que por el nacimiento
de Jesús, Dios expresa su gran amor a nosotros y que su Hijo
Jesúcristo practicará este amor hasta su muerte.
Ahora, El espera de nosotros también, que practiquemos este
gran amor, primeramente entre nosotros, cristianos, y
entonces también hacia todos los seres humanos. En un himno
de adviento, Paul Gerhardt canta:
"No, nada te ha movido
de tu eternal mansión,
sino el amor querido
con que tu corazón
al mundo y su miseria
y grande aflicción
que nadie contaría
tan fuerte abrazó."
La congregación en Filadelfia ha comprendido lo que empezó
en el RANCHO DE BELÉN y se ha hecho por esto una señal de
la esperanza para un mundo corrupto, para un mundo de odio,
enemistad, de matanzas, de revoluciones y de guerras, de
pobreza y de enfermedades.
Esta señal de esperanza durará, también en el caso que se
despreciará este amor y esta ayuda y esta responsabildad
para los otros; y tiene validez aun en el caso que los que
practican este amor deben padecer por persecuciones
sangrientas como en los tiempos de las cartas a las
congregacviones del libro APOCALIPSIS del Apostól Juan.
¿Cómo dijo Jesucristo?":
"Tengan amor par su enemigos, bendigan a los que les
maldicen, hagan bien a los que les odian, oren por los que
les insultan y les maltratan."
A un mundo, sellado por odio y crueldad, solamente se puede
ayudar por amor.
Esto testifica ya la Nochebuena y la Fiesta de Navidad, hace
casi 2 mil años.
Por eso aceptemos la exhortación del último versículo de
nuestro texto de la carta a la congregación en Filadelfia:
"El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu de Cristo dice
a las congregaciones."