-1-Kirchenjahr bis Weihnachten 025a
Lugar/Ort:Diamante

Fecha/Datum:10/12/1966
Otros Lugares/Weitere Predigtorte:
Diamante, 1-12-67 -Hausgottesdienst Fleischmann- spanisch-
Paraná, 3-12-1967-spanisch-
Reffino, 19-12-70 -spanisch-
Meroú, 20-12-70 -spanisch-
Año Eclesiástico/Kirchenjahr:Adviento - meditación-
Libro Bíblico/Buchbezeichnung:Hebreos 13: 8
Skopus: Lo que significa: Jesucristo en la eternidad
-1-Kirchenjahr bis Weihnachten 25a - Hebreos 13: 8
"Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, por los siglos."
La Iglesia Cristiana ha puesto el tiempo de adviento para
meditar especialmente lo que significa:
"Jesucristo es el mismo ayer, hoy y mañana."
El Rey Jesucristo fue intronizado por Dios en su reino sobre
cielos y tierra el día de su ascensión. Pero este reino es
reconocible solamente en los corazones de los creyentes, no
obstante que Jesucristo nos ha dado la noticia que regresará
otra vez, no como una persona pobre, no como Jesús de
Nazaret, sino como Rey y Señor. Todos los hombres
reconocerán a Jesucristo, Rey y Señor, regresando en el fin
del mundo, no solamente sus discípulos y sus creyentes le
reconocerán, sino también sus enemigos.
Pensemos en nuestro himno:
"Jesucristo, rey y Señor,
suyo el poder, reino, honor,
otros nombres no valen,
hoy y siempre. Amén.
En el día postrero
se derrumba el universo
y delante de Cristo
confesará cada uno:
Jesucriisto, rey y señor..."
O en alegría o en ira adoraremos a El.
Con el advenimiento segundo como rey y señor, para los
creyentes empezará el tiempo de la alegría y de la paz.
Ya en la parábola de las diez vírgenes podemos leer que las
5 vírgens prudentes entran en la casa de bodas.
No es posible pensar en una fiesta de boda con tristeza,
sino solamente con alegría.
El sentido de la parábola de las diez vírgenes es: la
preparación verdadera para el recibimiento del novio, del
esposo, según la costumbre del tiempo antiguo. Y el sentido
del tiempo de adviento es: la preparación verdadera para el
recibimiento del Rey y Señor Jesucristo, regresando en el
fin en esta nuestra tierra.
Un punto muy importante de la predicación del Evangelio es
lo que confesamos en el Credo Apostólico:
"Creo en Jesucristo que ha de venir a juzgar a los vivos y a
los muertos."
Pero en la misma manera es muy importante que el día y la
hora del venir de nuestro Señor Jesucristo son desconocidos.
Solamente Dios mismo sabe el día y la hora del regreso de su
Hijo. Por eso, vale la realidad: prepararnos para el
recibimiento de nuestro Rey y Señor Jesucristo todos los
días de nuestra vida, porque cada momento puede venir
nuestro Señor.
El tiempo de adviento especialmente quisiera predicarnos:
"Velad, pués, porque no sabéis el día ni la hora en que el
Hijo del Hombre ha de venir."
Debemos guardar para que no seamos excluidos, como las
virgenes tontas, de la salvación eterna. Por eso:
"¡Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
y alzaos vosotras, puertas eternas,
y entrará el Rey de Gloria¡
¿Quién es este Rey de Gloria?
Jesucristo es el mismo
ayer, hoy, y por los siglos."