Schlußwort an die Jugend
Verabschiedung 074
Lugar/Ort:Aldea Protestante
Fecha/Datum:1970
Resumen/Skopus: Schlußwort auf dem Entre Ríos-Jugendtag in Aldea Protesrtante am 25-10-1970.


Queridos jóvenes, querida congregación:
todas las cosas en este mundo tienen su fin, también este domingo
de la juventud, habiéndonos sacados de nuestra vida semanal con
sus trabajos en el campo, en cocina y casa, en la cocina u oficina
o escuelas.
También jóvenes necesitan tiempos de descanso, desarrollando, tal
vez, otro estilo de la alegría que los viejos.
Yo me deseo que cada uno de nosotros piense:
¿Por qué este día ya está terminando, por qué no tiene 40 horas?
Fuese una cosa buena si este día podría recibir su significación
muy importante en nuestra vida, en nuestra memoria.
Claramente la hora de despedida se acercó, pero antes de nuestros
viajes queremos leer unas palabras, el lema para muchos cristianos
del mundo, del domingo de hoy, para meditarlo.
Es la palabra del Salmo 66, versículos 8 y 9:
"Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, y haced oír la voz de su
alabanza. El es quien preservó la vida a nosotros y no permitió
que nuestros pies resbalasen."
El salmista, habiendo vivido una vida larga, ahora piensa
especialmente en su futuro, en lo que vendrá.
No sabe lo que acontecerá en el tiempo venidero, pero no se teme.
¿Por qué puede ser consolado?
Por su experiencia como creyente con la ayuda, prometida por Dios.
Dios no le ha desilusionado, ninguna vez. Siempre con su ayuda
estaba presente y a su lado.
Por eso su corazón está llenado de agradecimiento y en su boca
están expresiones de alegría.
Con este agradecimiento en su corazón y con esta alegría entra el
futuro en su vida y supera la oscuridad de ésta. Sabe, mi Señor
que me ha acompañado hasta hoy y no me ha desilusionado, ninguna
vez, merece también mi confianza total en el futuro.
También a nosotros, a ti y a mí, nuestro Dios, en la forma de este
Jesús de Nazaret, nos ha acompañado con su ayuda. Talvez sabemos
que ya el nombre JESUS significa: DIOS AYUDA.
¿Y no decimos de El:
JESUS ES NUESTRO SALVADOR?
Por el bautismo, este ayudante de Dios, ha puesto sus manos sobre
nosotros y ha dicho:
Tu eres mi discípiulo.
Y por la confirmación nosotros hemos afirmado esta decisión de
Jesús:
Sí, queremos ser tus discípulos.
Desde esta nuestra confirmación, Dios espera que aceptamos su
ayuda por su ayudante Jesús de Nazaret. Y el de nosotros que ha
experimentado ya que un discípulo no conoce situaciones en su vida
sin salidas no puede temerse, pensando en el futuro, sino puede
alegrarse. El agradecimiento a Dios en su corazón, no pregunta por
la oscuridad, por los problemas de este nuestro camino.
No es un secreto que vivimos, también en la Argentina, en una
época de transición. Se cambian totalmente las formas de la vida y
de los trabajos en el campo, en el gobierno y en la tierra y aún
no conocemos el fin, tampoco como cristianos.
Diciendo un SÍ claro para nuestro futuro, para todas las gestiones
por un futuro mejor, también nosotros tenemos temor, pensando
especialmente en vuestro futuro como jóvenes.
¿En qué manera vuestra vida se formará con qué problemas,
dificultades y enfermedades? ¿Qué forma tendrá este mundo en el
fin de vuestra vida o será destruido ya éste?
Pero también en estas preguntas nuestra palabra no permite temor,
sino nos dice:
Nuestro Señor, habiéndonos ayudado hasta hoy, nos acompañará en la
misma manera hacia nuestro futuro, ayudando y consolándonos.
En el Nuevo Testamento leemos así:
"Entonces Jesús preguntó a sus discípulos: Cuando los mandé sin
bolsa, ni mandero, ni calzado, ¿acaso les faltó algo? Ellos
dejeron: NADA."
También, nosotros, tú y yo, podemos ir, el agradecimoento en el
corazón y la alegría en la voz, en los próximos años de nuestra
vida, sin preguntar por el fin de éstos.
En esta oportunidad quisiera advertir al texto de las
predicaciones del culto de hoy con el diálogo entre Jesús y sus
discípulos con la pregunta decisiva:
"¿Queréis iros también?"
Importante es para nuestro ir hacia nuestro futuro que estamos
andando con Jesús.;
No solamentye El da ayuda sino también es, en persona, esta ayuda.
Andar con Jesús significa acompañar a El que ya hace 2.000 años
está preparando un mundo mejor, para nosotros y para todos los
otros hombres.
Sin esta preparación por Jesús, este mundo tendría aún más
problemas, dificultades y miserias.
Acompañando a Jesús, andaremos en un futuro mejor, preparando por
El.
Con esta certitud y con nuestra confianza firma a nuestro Señor
Jesús, en este fin del Domiungo de la Juventud, queremos
despedirnos uno al otro, agradeciendo, por estas horas y con la
promesa que nosotros no nos separaremos del Señor de la Iglesia,
sino que nuevamente escucharemos lo que El quiere decirnos en la
vida congregacional con sus reuniones y cultos, actuando lo que
dice nuestro Dios:
"Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, y haced oír la voz de su
alabanza. El es quien preservó la vida a nosotros y no permitió
que nuestros pies resbalasen."

Carlos Schwittay

Schlußwort auf dem ER-Jugendtag in Aldea Protestante am
25-10-1970.